Antonini y Uzcátegui, flamantes "estrellas" gracias a Internet

Uno aparece en un video de 1990 y el otro, en fotos de su agitada vida nocturna
Hugo Alconada Mon
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20 de abril de 2008  

WASHINGTON.- En el inicio de los tiempos, fue una sombra sin nombre, apenas la sospecha de un escándalo que amanecía. Guido Alejandro Antonini Wilson, se supo después, era el hombre vinculado a una valija inexplicable con US$ 800.000. Luego, fue el hombre sin rostro. Hasta que florecieron las primeras fotos. Ahora es posible verlo y escucharlo en Internet.

Era el año 1990 y Antonini tenía 29 años y muchísimos kilos menos. Y dueño de al menos una gomería de avanzada que integraba la red de distribuidores -o Serteca- de la compañía Goodyear en Venezuela y protagonista de una publicidad televisiva.

Antonini -que es presentado por su segundo nombre, Alejandro- aparece en un primer plano, de camisa blanca y corbata oscura, sin saco, pero con un monitor de computadora detrás para dar a entender que se trata de una empresa de avanzada. ¡Nada que ver con las gomerías de antaño!

La publicidad es breve, de apenas 24 segundos, y fue subida a Internet por el usuario "Emigdio0610", un estudiante universitario de Barquisimeto, Venezuela. La colocó en YouTube, el mayor difusor de videos del mundo, en febrero último. Inscripto desde hace años en el website, hasta el video de Antonini -que ya fue visto más de 1000 veces- sólo había subido otros 13, que van de clips del cantante Juan Luis Guerra o del grupo Maná.

¿Quiere ver el video? Pues haga clic en: http://www.youtube.com/watch?v=oUmvEQBc3-Q .

Con verlo sólo una vez, comprobará un par de datos. Primero, Antonini muestra una tendencia a hablar mientras mueve su cabeza como si dijera que no. El segundo, que el volumen de su voz es más bien bajo.

Nacido el 8 de abril de 1961, aquel "Alex" de 1990, como prefiere que lo llamen, quería destacarse como un empresario serio, dice su entorno a LA NACION. Y que jamás se imaginó lo que viviría una madrugada de agosto de 2007, cuando una maleta con US$ 800.000 cambiaría su vida, la de su familia y la de sus socios.

Uno de ellos, Franklin Durán, volverá a comparecer ante la jueza federal Joan Lenard este miércoles, a las 10.30, en otra de las audiencias previas del juicio oral en el que podría ser condenado a 15 años de prisión como presunto agente encubierto del gobierno de Hugo Chávez en Estados Unidos.

Tanto Durán como otro ex socio de Antonini, Carlos Kauffmann, más el abogado Moisés Maionica y el chofer Rodolfo Wanseele Paciello, fueron acusados en Miami de intentar que Antonini aceptara esos US$ 800.000 como propios -a cambio de múltiples promesas- o afrontaría la ira de los gobiernos de Venezuela y de la Argentina. Un quinto protagonista, el agente de inteligencia Antonio José Canchica Gómez, continúa prófugo.

Por ahora, el contraste resulta notable entre los tribunales norteamericano y argentino. En Miami ya lograron que Kauffmann y Maionica se declararan culpables y aportaran información; en Buenos Aires aún no lograron que testificaran todos los pasajeros de aquel vuelo del 4 de agosto.

Los Uzcátegui, por ejemplo, siguen en Venezuela, tranquilos. En tanto que el padre, Diego, sólo debió moverse de la oficina de la petrolera estatal (Pdvsa), su hijo Daniel continúa buscando negocios, mientras se erige como una figura "popular" y conocida en la Caracas nocturna.

Eso también queda claro en Internet. Porque también "el muchacho", como algunos en Venezuela apodan a Uzcátegui hijo, de 20 años, quedó bajo la lupa de las manos anónimas. Abrió una cuenta en la red online Facebook: http://www.facebook.com/people/Daniel_Uzcategui/1033459569 . Allí publica las fotos -por lo general, de él en salidas nocturnas con sus amigos- que otros luego distribuyen.

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