Auge económico y buenas perspectivas

Australia atraviesa un ciclo de prosperidad con índices económicos y sociales cada vez mejores
Sarah Gilbert
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23 de agosto de 2013  

SYDNEY.- Si se la compara con muchas economías avanzadas, Australia está en la mejor de las situaciones. Gracias a paquetes de estímulos oportunos y bien orientados, y a un sector bancario fuertemente regulado, el país evitó lo peor de la crisis global. Su ex responsable del Tesoro, Wayne Swan, incluso fue consagrado Ministro de Finanzas del Año por la revista Euromoney en 2011.

Cuando llegó la crisis, en 2008, el Banco Central de Australia bajó sus tasas de interés y el crecimiento sostenido en China aseguró que continuara el boom del sector minero australiano, amortiguando el golpe de Estados Unidos y Europa.

Australia va ahora rumbo a elecciones y la semana pasada el Tesoro difundió su Perspectiva Fiscal y Económica preelectoral: Australia puede prever que su economía seguirá creciendo a alrededor del 2,5 por ciento anual y su tasa de desempleo subirá de 5,7 a 6,5%, mientras que el actual déficit fiscal, de US$ 30.100 millones para el período 2013-2014 se convertirá en un superávit de US$ 4200 millones para 2016-2017.

La tasa de inflación fue de 2,4% en el segundo trimestre del año y ha fluctuado entre 1,2 y 5% en los últimos diez años. Las inversiones internacionales ascienden a US$ 877.000 millones, y la deuda externa neta es de US$ 763.600 millones.

La economía de Australia ha vivido un auge en la última década. Gracias al fuerte crecimiento de China y la India hubo una fuerte demanda de los recursos minerales australianos. Aunque algunos economistas hablan de una "economía de dos velocidades", en la que el sector minero prospera mientras que otras industrias van a la zaga, en general los australianos se han vuelto mucho más ricos en el curso de este boom.

La buena situación económica ha llevado al dólar australiano a niveles históricamente elevados respecto del dólar estadounidense, pero en los últimos meses ha vuelto a caer a US$ 0,90, lo que le hace más fácil la vida a los exportadores australianos y el sector turístico local. La moneda sigue estando lo suficientemente fuerte como para que la familia australiana promedio pueda costearse vacaciones en países vecinos, como Fiji e Indonesia.

País de 23 millones de habitantes, el PBI per cápita de Australia es de US$ 42.400. Se incrementó en un promedio de 1,8% anual durante los 40 años que van de 1969 a 2009. El ingreso semanal de un trabajador adulto promedio es de US$ 1422,70, un aumento del 5% respecto del año pasado. Los ingresos anuales promedio son de unos US$ 74.000. Los ingresos semanales promedio aumentaron 61% entre 2001 y 2011, mientras que bajaron los impuestos: en promedio, pagaron US$ 15.009 por todo concepto en 2009-2010, 4% menos que en 2008-2009.

Australia tiene un sistema de salud pública que provee asistencia médica gratuita a todos los ciudadanos. Mucha gente paga también coberturas privadas, pero la gran mayoría de las mujeres prefiere tener sus bebés en el sistema público, que es gratuito.

En la última década, además, la expectativa de vida mejoró para hombres y mujeres en alrededor de dos años (80 para los hombres y 84 para las mujeres), mientras que la mortalidad infantil cayó en el mismo período de 5,3 a 3,8 por cada 1000 nacimientos.

Otros índices son significativos y hablan de la elevada calidad de vida en este país: la tasa de homicidios es de alrededor de 1,2 incidentes por cada 100.000 habitantes y decrece; la tasa de alfabetización es del 99%, y el 73% de los australianos adultos tiene título secundario (37% tiene título universitario); Transparencia Internacional ubicó a Australia en el séptimo lugar en 2012 en su índice de percepción de corrupción, mientras que la Argentina ocupó el lugar 102.

Por algo el Informe de Nivel de Vida Global de The Economist consideró a Melbourne como la mejor ciudad para vivir en los últimos dos años. Sydney, Adelaida y Perth se ubicaron entre las diez mejores.

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