Brasil decomisa fondos ligados a coimas pagadas en la Argentina

La sede de Odebrecht, uno de los gigantes de la construcción en Sudamérica
La sede de Odebrecht, uno de los gigantes de la construcción en Sudamérica Fuente: Archivo
La Justicia de ese país dispuso repatriar y confiscar más de 11 millones de dólares que la empresa tenía en cuentas opacas del Caribe; las manejaban cambistas vinculados a sobornos en la era kirchnerista
Hugo Alconada Mon
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2 de febrero de 2019  

La Justicia brasileña ordenó la repatriación y confiscación de millones de dólares depositados en el Caribe por la constructora Odebrecht para pagar sobornos. Entre otros, a exfuncionarios argentinos por algunos de los proyectos de obra pública más importantes de la Argentina del último cuarto de siglo, según surge de documentos judiciales brasileños cuyas copias obtuvo LA NACION.

El decomiso abarca fondos colocados en cuentas a nombre de tres firmas offshore, dos ex ejecutivos de Odebrecht y dos cambistas ilegales -"doleiros"- cuyos nombres fueron identificados por varios delatores como eslabones para las "propinas" argentinas, según reconstruyó LA NACION durante tres años.

La orden la impartió la jueza Gabriela Hardt -quien heredó la investigación Lava Jato tras la renuncia de Sergio Moro para asumir como ministro de Justicia de su país- y conllevará el recupero de 11,6 millones de dólares y más de 162.000 euros. Es decir, la mitad del total de los fondos clandestinos que Odebrecht aún mantiene en Antigua y Barbuda.

Los fondos permanecían depositados en el Meinl Bank, la entidad bancaria de origen austríaco que el holding brasileño compró en 2010 para agilizar sus negocios y evitar los controles antilavado de rigor en cualquier banco del mundo.

"Considerando que los fondos disponibles en las cuentas consisten en los saldos de sobornos y que los colaboradores [por los titulares de esas cuentas que se acogieron a la 'delación premiada'] coincidieron en darlos por perdidos y repatriar tales fondos, concedo lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal para decretar su confiscación y la repatriación del 50% de los saldos de esas cuentas", indicó la jueza Hardt.

Además, dispuso la repatriación de esos fondos mientras la Justicia argentina todavía no logró acceder a las evidencias y confesiones sobre las coimas que Odebrecht pagó a exfuncionarios argentinos, material que se encuentra disponible en Brasil desde el 1º de junio de 2017, es decir, hace más de un año y siete meses.

En total, las cuentas afectadas ascienden a 26, de las que 24 figuran a nombre de exejecutivos o "doleiros" que ya confesaron su participación en el pago de sobornos por la obra pública en la Argentina, aunque de esas cuentas, solo un puñado reviste especial importancia.

Así, la jueza Hardt ordenó repatriar fondos de 19 cuentas cuyo titular es Olivio Rodrigues Junior, a nombre propio o de diversas sociedades offshore. Entre ellas, Klienfeld Services Ltd, Innovation Research Engineering and Development Ptd y Trident Inter Trading Ltd.

¿Quién es Rodrigues? Un "doleiro" que, camuflado bajo el seudónimo de Gigolino en los registros delictivos de Odebrecht, se encargó de mover decenas de millones de dólares para sobornar y financiar campañas en varios países.

En la Argentina, por ejemplo, su nombre se asoció a las coimas por el soterramiento del ferrocarril Sarmiento y la construcción de una planta potabilizadora para la empresa estatal AySA.

Por su parte, las tres firmas offshore completaron 25 transferencias entre 2012 y 2014 a nombre de Sabrimol Trading, según consta en los registros bancarios de esa sociedad uruguaya que sirvió para canalizar millones de dólares para coimas, según confesaron los "delatores" de Odebrecht, y que Jorge "Corcho" Rodríguez niega que sea suya.

Más cuentas, más vínculos

A Olivio "Gigolino" Rodrigues Junior se suma su hermano Marcelo, otro "doleiro" devenido "delator premiado" ante la Justicia brasileña, quien aparece con dos cuentas a nombre de las firmas New Project Software and Financial Services Ltd y Pelican Venture Capital Llc.

Marcelo Rodrigues no fue un mero acompañante de su hermano. Juntos montaron Graco Corretora de Cambio, que también manejó fondos ilícitos de Alberto Youssef y Leonardo Meirelles, el "doleiro" que tramitó transferencias en 2013 a favor del actual jefe de la inteligencia argentina, Gustavo Arribas, según los investigadores brasileños que avanzan en su país con esa pesquisa.

A estos nombres, la jueza Hardt sumó otros dos de interés para la Argentina. El primero, el de Fernando Migliaccio da Silva, quien aparece con una cuenta a nombre de la sociedad Dorchester Ltd. El otro, el de Luiz Eduardo da Rocha Soares, con una cuenta a su propio nombre y otro bajo la firma Nonburg Overseas SA.

¿Quién es Migliaccio? El extesorero del Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht -es decir, el área clandestina abocada al pago de sobornos-, quien les impartía las órdenes a los hermanos Olivio y Marcelo Rodrigues, y autor de varios correos electrónicos en los que se aludieron a más transferencias bancarias por el proyecto del Sarmiento. Algunas de ellas con el operador Manuel Vázquez, testaferro del entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

Y Luiz Eduardo da Rocha Soares, ¿quién es? Camuflado bajo la clave Tushio, fue otro de los encargados de coordinar los sobornos para el holding brasileño. Como tal, envió un correo al entonces CEO de la compañía en la Argentina, Rodney Rodrigues, con detalles sobre 8 giros que envió a una cuenta paralela por US$2,9 millones a fines de 2011.

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