Ciccone: surgen vínculos con el lavado en España y aquí

Los socios de la firma que controla la imprenta están involucrados en operaciones irregulares
Hugo Alconada Mon
(0)
20 de marzo de 2012  

Los socios de la firma uruguaya que controla el 50% de The Old Fund SA, y a través de ella a la nueva Ciccone Calcográfica, aparecen vinculados con operaciones financieras irregulares en España y con un presunto lavado de dinero en la Argentina. Así surge de registros comerciales, financieros y legislativos en cinco países, según ha podido comprobar LA NACION.

Esos socios son los uruguayos Fernando Schickendantz y Janine Gómez Suárez, quienes aparecen como los socios fundadores de Dusbel SA, la firma que, según el presidente de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele, ingresó un año y medio atrás en la trama de la nueva Ciccone.

En teoría, su llegada ocurrió en pleno duelo nacional por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, aunque Vandenbroele sólo la oficializó el mes pasado, luego de que estallara el escándalo que protagoniza junto con el vicepresidente Amado Boudou.

Según los documentos que presentó Vandenbroele ante una escribana, el 29 de octubre de 2010 Dusbel SA adquirió el 50% de las acciones que hasta entonces monopolizaba el fondo holandés Tierras International Investments CV, que figura como ya disuelto en el Registro de Comercio de Amsterdam. Aun así, se repartieron las acciones de The Old Fund, que controla el 70% de la nueva Ciccone.

Para entonces, Schickendantz y Gómez Suárez acumulaban polémicos antecedentes en por lo menos dos países. En España fueron reportados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los señaló por operar sin una autorización oficial, ni registración previa, la firma financiera y de inversiones Pesmir Trading o Banco de Pesmir Trading, en la calle Colombia de Madrid.

Según detalló la CNMV española, "dicha sociedad no figura inscripta en el correspondiente registro de esta Comisión y, por tanto, no está autorizada para prestar servicios de inversión". (LA NACION intentó contactarse con Schickendantz y Gómez Suárez en Montevideo, lo que no fue posible.)

Ambos figuran, también, vinculados a una veintena de sociedades anónimas que operan o se registraron durante los últimos veinte años en la Argentina, Uruguay, Paraguay y Estados Unidos. Y en el caso de Schickendantz, a ocho empresas identificadas en el informe sobre lavado de activos que difundieron en 2001 los diputados nacionales Elisa Carrió, Graciela Ocaña, Gustavo Gutiérrez y José Vitar.

Por su nombre y apellido, en particular, Schickendantz aparece en el capítulo del llamado "informe Carrió" destinado a los "bancos, compañías off shore consolidadas y « shell banks » no reconocidos" que facilitaron las presuntas operaciones de lavado. En su caso, por figurar en empresas que mantuvieron algún tipo de relación con el Banco Mercurio, relacionado a su vez con el asesinato del financista Mariano Perel y su esposa, en Cariló, el 4 de febrero de 2001.

Constituida en 2010 con un capital social de 400.000 pesos uruguayos -unos 20.000 dólares al tipo de cambio de entonces-, el domicilio de Dusbel SA en Montevideo también muestra un rasgo singular. Sin que aparezcan Schickendantz o Gómez Suárez, la oficina "D" del segundo piso de Circunvalación Durango 1492, frente a la plaza Zabala, se repite en por lo menos otras quince sociedades comerciales registradas durante los últimos años.

Para ingresar en la madeja societaria detrás de la "nueva Ciccone", en tanto, Dusbel SA dio pasos cuanto menos controversiales respecto al cumplimiento de varias resoluciones de la IGJ. Entre otras, la 7/2005, según indicaron dos expertos en inscripciones societarias a LA NACION. Primero, porque aportó $ 2,4 millones cuyo origen no detalló; segundo, porque logró que la Inspección General de Justicia (IGJ) aceptara su ingreso dentro de The Old Fund SA sin siquiera estar radicada en el país.

En esa línea, los apoderados legales de Dusbel SA sólo iniciaron de manera formal su radicación en el país, como "trámite especial", el 17 de junio de 2011, casi ocho meses después de su irrupción en The Old Fund. Lo hicieron ante la Dirección de Personas Jurídicas bonaerense, según consta en su legajo 1/184530, cuyas copias obtuvo LA NACION.

Acciones al portador

Según surge del legajo de Dusbel SA iniciado el 17 de junio de 2011 ante Personas Jurídicas bonaerense, Schickendantz controla el 99% de las acciones, que son al portador, mientras que Gómez Suárez retiene el 1% restante.

En ese legajo también constan dos nombres. El del flamante presidente de Dusbel, Daniel García, y el del contador público que emitió su primer certificado contable, Marcelo Pereira Darriulat.

También surge de ese expediente que al radicarse en el país, la compañía fijó su domicilio social en la calle Davel 2345 de Longchamps, en el partido de Almirante Brown, a sólo unas cuadras de donde vive Carlos "Piluso" Schneider, el jubilado de 75 años de la marina mercante que aparece como representante legal del otro controlante de The Old Fund, Tierras International Investments, el fondo holandés ya disuelto.

Dusbel y el fondo holandés comparten, también, al abogado y ex inspector de la IGJ, Albert Chamorro Hernández, como uno de sus escasos rostros visibles en la Argentina. Junto con Vandenbroele protagonizó casi todas las asambleas y restantes movimientos de ambas sociedades y de The Old Fund. Y los socios fundadores de Dusbel le concedieron un poder especial para que ejerza "todos los derechos" de la sociedad en la Argentina.

De este modo, la "nueva" Ciccone completó su transformación. Controlada durante décadas por la familia de Nicolás y Héctor Ciccone, los hermanos pasaron a retener sólo el 30% de las acciones, mientras que el 70% restante quedó en manos de The Old Fund, que preside Vandenbroele.

Según afirmó el yerno de los Ciccone, Guillermo Reinwick, él mismo controlaría el 70% de The Old Fund, mientras que Vandenbroele sería apenas un ejecutivo al que él convocó, en tanto que nunca detalló quién retiene el 30% restante de las acciones. Asimismo, tampoco precisó, ni se conoce quiénes tienen, hoy, las acciones al portador detrás de The Old Fund. Sea por el disuelto Tierras International Investments o en la flamante y misteriosa Dusbel SA.

Un caso complejo

LA QUIEBRA

Nuevos dueños En octubre de 2010 la empresa Ciccone Calcográfica logró levantar la quiebra que había pedido la AFIP, merced a que incorporó nuevos integrantes en su sociedad. Se trató de la empresa The Old Fund SA, cuya cara visible es Alejandro Vandenbroele, un abogado, asesor de José María Núñez Carmona, socio comercial de Amado Boudou.

INVESTIGACIONES PERIODÍSTICAS

Las relaciones Investigaciones periodísticas permitieron determinar que el proceso del levantamiento de quiebra fue llamativo, pues primero la AFIP la solicitó y luego la misma AFIP consintió su levantamiento de manera "incondicional". El aporte de más de 2 millones de pesos permitió empezar a pagar las deudas con su acreedores. Paralelamente crecieron los nuevos negocios con el kirchnerismo, como la impresión de las boletas electorales del Frente para la Victoria y la frustrada participación en la impresión de papel moneda.

INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Declaraciones clave La información periodística se transformó en una causa que está en manos del juez Rafecas y el fiscal Rívolo. Este le tomó declaración a la esposa de Vandenbroele, que dijo que su marido era "testaferro" de Boudou. El fiscal allanó The Old Fund y un domicilio de Vandenbroele.

CAMBIOS SOCIETARIOS

Socios misteriosos En pleno escándalo, The Old Fund sumó un nuevo socio controlante: Dusbel SA. Uno de los accionistas de la firma uruguaya fue denunciado por presunto lavado de dinero.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.