Con un encuentro en La Matanza, la Iglesia y los movimientos populares ratificaron su alianza
Se realizó en La Matanza un encuentro regional, con organizaciones sociales, autoridades del Episcopado y representantes del Vaticano, en preparación a la visita de León XIV;
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Representantes del Vaticano y de la Iglesia argentina participaron del Encuentro Regional de Movimientos Populares, realizado en La Matanza, en las puertas de la visita del papa León XIV a la Argentina. Presentado como el Capítulo Argentino 2026, fue una continuidad de las convocatorias a nivel mundial que en la última década encabezó el papa Francisco.
En el encuentro se leyó un mensaje de la prefecta del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano, sor Alessandra Smerilli, quien se encuentra en Buenos Aires pero no pudo participar de la reunión. La religiosa conduce el virtual ministerio de desarrollo social del Papa y es el vínculo natural de la Santa Sede con las organizaciones sociales.

Tras dos jornadas de deliberaciones, los movimientos populares confirmaron la continuidad del eje de “Tierra Techo y Trabajo” como derechos sagrados. Y pusieron en agenda la necesidad del apoyo de todos los sectores de la sociedad y el Estado a las comunidades integradas por los descartados que hoy sufren las consecuencias del sistema imperante a nivel mundial.
“Las transformaciones tecnológicas y productivas no pueden justificar nuevas formas de saqueo, ni convertir nuestros territorios en zonas de sacrificio”, señalaron las organizaciones, entre las que se encontraba la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Y advirtieron que “Las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial deben estar al servicio de la humanidad y no de la concentración del poder y la riqueza”.
Junto con los arzobispos Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal, y Gustavo Carrara, titular de Cáritas, participaron el sacerdote argentino Flavio Lauría, Integrante del Dicasterio para el desarrollo humano integral de la Santa Sede, y el padre Mattia Ferrari, coordinador del Encuentro Mundial de Movimientos Populares y capellán de Mediterránea Saving Humans, una plataforma de la sociedad civil italiana que realiza operaciones de búsqueda y rescate de personas migrantes en el mar Mediterráneo. A ellos se sumó el obispo de San Justo, monseñor Eduardo García.

Carrara subrayó la importancia de construir un camino compartido entre la Iglesia y los movimientos populares. “Quisiera subrayar el pedido del Papa Francisco y del papa León de que la Iglesia y los movimientos populares hagan su camino juntos. El camino de cuidar fragilidad, de defender la dignidad de los pueblos”, afirmó.
Monseñor Colombo llevó el saludo de los obispos y dijo que su presencia “viene a testimoniar la necesidad de establecer un vínculo permanente y recíproco en la interacción entre la iglesia y los movimientos sociales”.
El mensaje del Vaticano
La hermana Smerilli conduce el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, jerarquizado durante el pontificado de Francisco.
Perteneciente a las Hermanas Salesianas de Don Bosco y graduada en economía política, Smerilli es la mujer con más alto cargo en el Vaticano y en su mensaje recordó que en octubre pasado León XIV recibió a los dirigentes de las organizaciones sociales con “palabras claras: la tierra, la casa y el trabajo son derechos sagrados”.

Recordó en su mensaje que hace unos veinte años, en Buenos Aires, el entonces cardenal Jorge Bergoglio se encontró con los cartoneros y contaba que “después de conocerlos empezó a salir de noche con ellos, impresionado por “la injusticia y la cultura del descarte que los marginaba”.
“De aquella intuición nacieron, con el papa Francisco, los Encuentros Mundiales de los Movimientos Populares, un espacio de fraternidad para que los movimientos crezcan y caminen juntos, mientras la Iglesia los acompaña”, animó la religiosa. Explicó que el mandato del Papa significa “acompañar a la humanidad, caminar juntos en el respeto compartido de la dignidad humana y en el deseo común de justicia, amor y paz”.
En el encuentro se abordaron los desafíos planteados en la encíclica Magnifica humanitas, presentada por León XIV en mayo de este año.
Al retomar las escenas bíblicas narradas por el Papa, Smerilli destacó que “la ciudad renace por la responsabilidad compartida de todos” y que “los movimientos populares nacieron precisamente así: de personas que, ante las ruinas de la exclusión, no se resignaron, se organizaron, rezaron y pusieron manos a la obra”.
“Ninguna mano, por sí sola, basta para sostener el peso de los desafíos del mundo y ninguna es tan débil como para no poder ofrecer su contribución”, expresó la virtual ministra del Papa. Y advirtió que “e riesgo del mundo de hoy es usar las tecnologías para una huida ilusoria de la finitud, de la fragilidad, del límite”.
Smerilli concluyó que los movimientos populares tienen un papel central en la construcción de una sociedad fundada en la dignidad humana, la justicia y la solidaridad.




