Coronavirus en la Argentina. La estricta cuarentena de Elisa Carrió: apoya las medidas de aislamiento, mira series de grandes imperios y lucha contra el cigarrillo

Cumple "a rajatabla" la cuarentena por el coronavirus en su casa de Exaltación de la Cruz, donde la sorprendió el aislamiento obligatorio 20 días después de que formalizó su renuncia como diputada
Cumple "a rajatabla" la cuarentena por el coronavirus en su casa de Exaltación de la Cruz, donde la sorprendió el aislamiento obligatorio 20 días después de que formalizó su renuncia como diputada
Daniel Santa Cruz
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11 de mayo de 2020  • 09:32

Para Elisa Carrió este año fue muy dinámico. El 1º de marzo formalizó su renuncia como diputada de la Nación y el 20 de ese mes la sorprendió la cuarentena en su casa de Exaltación de la Cruz, que no abandonó desde entonces. "El coronavirus preocupa mucho a Lilita, no te olvides de que ella es diabética, hipertensa y fue fumadora mucho tiempo", señalan sus colaboradores más cercanos.

Lo de "fue fumadora" no es tan así. El Covid-19 hizo que Lilita intente dejar el cigarrillo, pero aún no lo consiguió, como tampoco lo logró en sus muchos intentos anteriores. "Lee mucho, está más informada que nunca, pero tranquila a la vez", dice el mismo colaborador, que confirmó algo que daba vueltas en cada una de las respuestas que reciben los productores de radio y televisión cada vez que la invitan a participar de un programa: "No piensa salir de su casa hasta septiembre como mínimo".

Uno de los dirigentes que está más en contacto con ella detalla: "Está respetando la cuarentena a rajatabla. Se está cuidando mucho, está con sus dos hijos que la ayudan en las tareas de la casa, está leyendo mucho, pero ahora incorporó el hábito de escuchar audiolibros. Además, mira documentales, está atrapada por dos: uno sobre el Imperio Romano y otro sobre el Imperio Otomano. Pero también mira series y novelas de amor".

Carrió pide a los suyos colaborar públicamente con la cuarentena dispuesta por el gobierno. "La paciencia infinita da resultados infinitos. Si no tenemos paciencia ahora vamos a pagar el error en un mes con más contagios", suele decir para reforzar esa idea.

Dos o tres veces por semana habla con el presidente del bloque de diputados de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, su hombre de confianza en el Congreso, pero también con los diputados Paula Oliveto, muy amiga de ella, y Juan López, uno de sus delfines en "justicia", tema que convoca mucho la atención de Carrió.

Suele estar al tanto de lo que pasa en la provincia de Buenos Aires, donde mantiene un contacto fluido con la legisladora Maricel Etchecoin. Y, por supuesto, con dos históricas de su entorno: las diputadas Mariana Zuvic y Marcela Campagnolli.

"No está opinando sobre la agenda cotidiana, dice que es tiempo de confiar en sus espadas", relatan a su alrededor. Muchas de esas voces en las cuales confía Carrió se formaron bajo su sombra, como Ferraro, López, Etchecoin y Del Gaiso. Todos resaltan que Carrió sigue muy de cerca lo que pasa en el mundo desde lo geopolítico.

Ferraro destaca que se comunica por todo lo que le interesa: "Llama mucho por teléfono y ahora que usa WhatsApp, algo a lo que se negó por muchos años, nos manda muchos audios".

Todos subrayan que ella está priorizando lo personal. "Lilita está muy metida en nuestras vidas, y es normal que nos llame y hablemos de cosas personales", dice Paula Oliveto.

Eso sí, todos coinciden en que Lilita insiste en sus viejas preocupaciones: la situación geopolítica y su pelea por el humanismo.

El silencio con Macri

No se siente alejada de Mauricio Macri, pero también es cierto que hace mucho que no habla con él. Comparte su silencio: "Mauricio debe entender que hay que dejar que otros ocupen nuestro lugar", dijo en el verano.

"Ella sabe que puede retomar el contacto con Macri en cualquier momento, ya que no hubo ninguna discusión o diferencia que necesite recomponerse", aclaran en su entorno.

No descartan que ese diálogo se de en el marco del seguimiento de las negociaciones por el canje de la deuda externa. Ahí no hay dudas, lo dijo Carrió en su última intervención como diputada en la Cámara baja: "hay que apoyar la renegociación, el futuro de todos depende mucho de ello".

Con el que sí habla es con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. "Está enojada porque dijeron que ella estaba peleada con Horacio, dice que la usan para dirimir internas que no son de ella. Pero sí es cierto que se preocupó mucho por el tema de la compra de barbijos con sobreprecios", afirma un dirigente que siguió de cerca el tema. "Lo apoya mucho en sus medidas sanitarias, suele interiorizarse hablando por teléfono seguido, también lo hizo con Diego Santilli. Está convencida que Horacio toma las medidas correctas, pero le manifestó su enojo por la compra de barbijos con sobreprecios."

Ese fue un tema sensible que la llevó a pedirle al legislador Del Gaiso, que suele visitarla para llevarle sus remedios, que "hagan algo con eso" y "busquen los mecanismos para transparentar todas las compras". Del Gaiso le informó que ya estaba trabajando en pedidos de informes y auditorías con el auditor Juan Calandri.

"Ella apoya a Rodríguez Larreta, habla con respeto, pero le recordó, en una charla muy amable, que no va a permitir que ningún funcionario de ningún partido haga negocios durante la pandemia, como hicieron algunos en la crisis del 2002", cuentan quienes estuvieron detrás de este tema. Incluso recuerdan que "fue ella quien le pidió a Horacio las renuncias de los dos funcionarios que terminaron eyectados del gobierno" y que "incluso apuntó más arriba".

La relación con Vidal

También mantiene contacto con la exgobernadora María Eugenia Vidal. Con ella habla de la situación social. "Lilita sabe que la pobreza va a aumentar a niveles históricos cuando todo termine, hay que tener programas inmediatos. Nos puso a trabajar a todos en ese tema", dice uno de sus colaboradores.

Otro tema que sigue de cerca es lo que está pasando en el Congreso. "Presencial, a distancia o cómo sea, el Congreso debe funcionar y tiene que haber sesiones", pide Carrió a sus legisladores.

Además, motivada por otro tema que la preocupó como fue la compra de alimentos con sobreprecios de parte del Ministerio de Desarrollo Social y el PAMI, Carrió trabaja una idea que habló con López y Oliveto. Se trata de un proyecto en el que buscan incorporar la figura de "agravante en cohecho" en los casos de corrupción que se den mientras se lucha contra la pandemia.

Alejada, pero no desinformada, y mucho menos desinteresada por la política a pesar de que aún evita meterse en la coyuntura. Así vive Elisa Carrió esta cuarentena con aislamiento social que la tiene como una de sus alumnas más aplicadas.

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