Duhalde designó a Fernández como ministro de la Producción

La decisión generó sorpresas; Pampuro es el candidato a ser secretario general Los empresarios celebraron la elección del Presidente y les resulta alentador que la cartera ya no esté vacante Pretenden relanzar la administración duhaldista
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3 de octubre de 2002  

El presidente Eduardo Duhalde sorprendió a los empresarios y a su propio gabinete cuando designó ayer a su secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, como nuevo ministro de la Producción, cargo que había ocupado hasta abril último José Ignacio De Mendiguren y que se encontraba vacante.

El secretario privado del Presidente, José Pampuro, era hasta ayer el número puesto para sustituir a Fernández en la secretaría general. Sin embargo, Duhalde terminaba de definir anoche ese reemplazo, en una reunión con sus hombres de confianza en su casa de Lomas de Zamora.

De quedar oficializado, Pampuro en el cargo de Fernández, en la Casa Rosada se estimaba que el secretario privado retendría su función actual de jefe de la Unidad Presidente, al lado de Duhalde.

Aunque no fue confirmado en forma oficial, Fernández y eventualmente Pampuro asumirían mañana, antes del mediodía, en el Salón Blanco de Balcarce 50.

La designación de Fernández sorprendió a todos los sectores interesados. Sucede que los candidatos más firmes a ocupar la reflotada cartera de Producción eran hasta anteayer el diputado Carlos Brown, bonaerense, y el vicecanciller Martín Redrado. "Ayer todos felicitaban en el PJ a Brown", aseguró una fuente gubernamental.

El recambio se terminó de definir ayer por la mañana, durante la reunión de gabinete. Algunos hombres de Duhalde confiaron que el traslado de Fernández desde la Casa Rosada a la cartera de Producción situada en la calle Diagonal Sur significaba un desplazamiento del ministro del centro de la toma de decisiones.

Diversas fuentes del entorno presidencial aseguraron que Fernández no tenía últimamente una buena relación con dos hombres clave del grupo duhaldista: uno es Pampuro, su casi seguro sucesor; el otro es el jefe del Gabinete, Alfredo Atanasof, que en intimidad pudieron haber celebrado su alejamiento físico.

Incluso, trascendió que habrían surgido discrepancias entre Fernández y el mismo Presidente.

Tan sorpresivo resultó el recambio, decían esas fuentes, que el mismo Duhalde no había podido anunciar hasta anoche el nombre del sucesor de Aníbal Fernández.

Sin embargo, el movimiento en el gabinete tiene otra faceta. Algunos lo interpretaron en el Gobierno como un relanzamiento de la gestión duhaldista, una segunda etapa volcada a buscar el crecimiento económico y el mejoramiento de los índices de producción industrial.

De hecho, Fernández es y seguirá siendo una pieza clave del corazón del duhaldismo y es por ello que el Presidente buscó darles un nuevo destino a sus servicios. Estos intérpretes decían que Duhalde "terminó con el conflicto social y ahora buscará irse del Gobierno como el que puso el país en marcha".

La cartera de Producción estaba vacante desde abril último y bajo la jurisdicción del ministro de Economía, Roberto Lavagna. Al explicar su nueva función, Fernández dijo ayer en Olivos a los periodistas, al salir de la reunión de gabinete, que su gestión tenderá a "apostar a los que se pudieron mantener de pie en semejante hecatombe; el Estado tiene la obligación de tenderle la mano para que puedan producir".

El flamante ministro dijo que se orientará a "gestar políticas vinculadas pura y exclusivamente con el crecimiento". Fernández añadió que "una de las necesidades es la búsqueda de fuentes de financiamiento". Y precisó que "hay alternativas que uno viene discutiendo, y participando tangencialmente por formar parte de la tarea específica de secretario general".

En una suerte de autocrítica, Fernández reveló también que Duhalde consideró un error haber creado ese ministerio en medio de una crisis de depresión. "En lo que el Presidente insiste es en que a lo mejor fue apresurado en el marco en que nos encontrábamos, pensar que se podía recuperar la actividad", dijo.

Señaló que Duhalde "entiende en este momento que están dadas las condiciones por el amesetamiento en el que estamos metidos y uno tiene que tratar de explotar de la mejor manera para sacar el jugo a las posibilidades de producción". La designación de Fernández no despertó euforia entre los empresarios volcados a la producción, que no obstante rescatan la importancia de reactivar la cartera, más allá de sus nombres.

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