Francia: un caso argentino cambia la jurisprudencia

Los tribunales aceptan extraditar a un expolicía acusado de crímenes de lesa humanidad
Luisa Corradini
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30 de mayo de 2018  

PARÍS.- La Corte de Casación francesa tomó una decisión histórica al rechazar un recurso de Mario Sandoval, un expolicía franco-argentino buscado por la Justicia argentina por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, y abrió la posibilidad de que sea extraditado a la Argentina. Si se concretara, la decisión podría marcar un cambio radical en la jurisprudencia de Francia.

Durante seis años, Sandoval utilizó todos los recursos jurídicos posibles para evitar esa extradición, solicitada por el juez argentino Sergio Torres en 2012. La medida fue acordada una primera vez por la Cámara de Instrucción de la Corte de Apelaciones de París en 2014, pero frenada después por una decisión de la Corte de Casación en 2015.

El tribunal de París decidió entonces volver a enviar el pedido de extradición ante la Corte de Apelaciones de Versalles, que emitió un aviso favorable en 2017. Pero Sandoval, que fue identificado por numerosos sobrevivientes del centro de tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada, presentó un recurso en casación.

Calificando la decisión de la corte de "gran victoria", la abogada francesa que representa al Estado argentino, Sophie Thonon-Wesfried, reconoció ante el diario Le Monde que nada era menos seguro, "pues teníamos la jurisprudencia de Ruanda en contra". En 2014, en efecto, la Justicia francesa había rechazado el pedido de extradición de tres ruandeses reclamados por Kigali acusados de haber participado en el genocidio de la población tutsi en 1994. "Me congratulo de esta decisión innovadora de la corte, que rompe con las anteriores", precisó Thonon-Wesfried.

Mario Sandoval (64 años) se instaló en París en 1985 y se naturalizó francés en 1997. La Justicia argentina lo considera sospechoso de haber participado en centenares de asesinatos, torturas y secuestros. Entre esos cargos figura el secuestro del estudiante Hernán Abriata, el 30 de octubre de 1976. Su caso es el único que utilizó la Argentina para pedir la extradición, gracias a una decena de testimonios que implican a Sandoval.

La familia de Abriata -sobre todo su madre, de 91 años- esperaba esta decisión desde 1976, aunque no todo ha concluido aún. La extradición debe ser ahora autorizada por decreto del primer ministro francés, Edouard Philippe. Y en ese caso Sandoval solicitará probablemente su anulación ante el Consejo de Estado.

Creado por Napoleón en 1799, el Consejo de Estado es la más alta jurisdicción de orden administrativo y judicial del país. Para la doctora Thonon-Wesfried, el proceso entra ahora en una fase mucho más política.

Hernán Abriata, militante de las Juventudes Universitarias Peronistas, de 25 años, fue secuestrado en su domicilio en Buenos Aires el 30 de octubre de 1976 por una unidad de intervención dirigida por Mario Sandoval. Conducido a la ESMA -donde en 2017 fue hallado un mensaje de amor grabado en una pared dirigido a su esposa, Mónica Dittmar-, fue torturado y probablemente asesinado.

Como su cuerpo nunca fue hallado, la Justicia argentina considera que el crimen no puede prescribir. La Corte de Apelaciones de Versalles compartió ese argumento. Para la defensa, como se trató de un secuestro de Estado y la dictadura cayó en 1983, el crimen no puede perdurar.

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