
Fuerte polémica por los superpoderes permanentes
El jefe de Gabinete defendió la iniciativa que le permitiría manejar el presupuesto a discreción; Chironi dijo a LANACION.com que es "un nuevo golpe a la institucionalidad" y Macaluse advirtió que es "una reforma constitucional por decreto"; críticas de más opositores
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El proyecto de ley enviado sorpresivamente anoche por el presidente Néstor Kirchner al Congreso que convertiría en permanentes los superpoderes del jefe de Gabinete para modificar el presupuesto a discreción ya abrió la polémica.
Además de la esperable defensa desde la Casa Rosada, la iniciativa,- conocida anoche en medio de la ansiedad mundialista por el partido con Alemania-, generó un amplio rechazo y duras críticas de la oposición que la calificó de "autoritaria" y "peligrosa" y acusó al Gobierno de atentar contra la división de poderes y de querer "vaciar" el Congreso.
Qué dice el proyecto. El proyecto consiste en la modificación del artículo 37° de la ley 24.156 de administración financiera y de los sistemas de control del sector público nacional. En concreto, faculta al jefe de Gabinete para reestructurar el presupuesto, con el único límite de no modificar el total de gastos aprobado por el Congreso.
Defensa. El primero en reaccionar desde el Gobierno fue el funcionario directamente afectado por la iniciativa.
"De lo que se trata es de administrar y el Poder Legislativo dicta normas, pero no está llamado a administrar", afirmó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a radio Continental.
En este sentido, indicó que "administrar" es una atribución del Poder Ejecutivo y no del Parlamento.
Agregó que "es absurdo" que el Parlamento impida al Ejecutivo "recurrir a fondos que no están siendo utilizados para afectarlos a situaciones que sí se vuelven necesarias" y recordó que el PEN "tiene que rendir permanentemente cuentas al Legislativo, porque éste ejerce siempre un control presupuestario".
Permanentes. El Ejecutivo había incluido los superpoderes en las leyes de gasto de 2004 y 2005, lo que generó tanta polémica que decidió excluirlos en el presupuesto de este año, pero si el nuevo proyecto oficial es ley, ya no deberá discutir cada año sobre esta cuestión sino que regirán para siempre.
Consultados por LANACION.com referentes de la oposición cuestionaron el proyecto de la Casa Rosada y advirtieron sobre sus efectos negativos.
Ernesto Sanz – jefe del bloque de senadores UCR
“Este proyecto debe analizarse en conjunto con la ley que reglamenta los decretos de necesidad y urgencia (DNU). Son las dos caras de una misma moneda. El Gobierno avanza con una contra reforma del ‘94.
En aquella oportunidad se trato de atenuar el presidencialismo. Hoy se va en sentido contrario llegando a la suma del poder público”.
Fernando Chironi – jefe del bloque de diputados UCR
“Es un retroceso institucional enorme. Esta delegación de facultades de manera permanente para definir el destino del gasto desnaturaliza el sentido que tiene el manejo del presupuesto.
El Gobierno sabe que esto es un nuevo golpe a la calidad institucional y propone que [la delegación] sea permanente porque prefiere recibir el impacto negativo de una vez y no cada vez que va a al Congreso. para aprobar el presupuesto.
Tanto este proyecto como el de la senadora [Cristina] Krchner para reglamentar los DNU van en la línea de aumentar el hiperpresidencialismo”.
Eduardo Macaluse – jefe del bloque de diputados ARI
“Es una reforma constitucional por decreto. [Al Gobierno] no le bastaba delegar facultades de forma transitoria y ahora lo quieren hacer permanente. Esto habla de una clara voluntad de recortar facultades al Congreso y dejar más poder en muy pocas manos.
En la medida que Argentina vaya avanzando en el Mundial , los proyectos que mande el Gobierno van a ser cada vez más audaces. Están buscando pasar proyectos por debajo de la mesa bajo el bullicio del Mundial”.
Federico Pinedo - diputado (Pro-Capital)
"Esto no es un proyecto de ley sino que parece un bando militar de disolución del Congreso que existe fundamentalmente para aprobar como se gasta el dinero de los impuestos. Sin eso no hay más Congreso.
Es una muestra de un autoritarismo peligroso y absolutamente exacerbado y si se aprueba vamos a presentarnos ante el Mercosur y la OEA. Además, es de un oportunismo futbolero y un desprecio por la opinión publica inaceptables", sentenció.
Ricardo Gómez Diez - senador (Partido Renovador de Salta)
“El proyecto viola el artículo 76 de la Constitución que prohíbe la delegación de facultades salvo en materias determinadas de administración o en caso de emergencia publica. Acá no se da ninguno de esos supuestos y además, si la delegación fuera permanente, como se pretende, no se daría el supuesto de la emergencia.
Esto demuestra una vez más que el vaciamiento de facultades del Congreso es una política constante del Gobierno, no sólo a través de este proyecto sino de iniciativas como la reglamentación de los DNU.
Si se aprueba, el Presidente y el jefe de Gabinete se van a convertir en los reales legisladores de la Argentina con un grave detrimento de la división de poderes".
Francisco De Narváez – diputado (Justicialismo Nacional-Buenos Aires)
“El Gobierno tiene un doble discurso permanente y un gran desprecio por las instituciones. Está avanzando nuevamente en un atropello al equilibrio y al control que debe existir entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.
Esto implica otra vez tratar de reflejar lo que tal vez Kirchner pudo hacer en una provincia como Santa Cruz, pero es incorrecto a nivel nacional.
Si se da este paso, que vamos a hacer todo lo posible y lo imposible para que no suceda, será como volver a tener una situación de emergencia cuando la emergencia no existe".
"Proyecto hegemónico". En sintonía con el planteo del senador Sanz, el presidente de la UCR, Roberto Iglesias encadenó el proyecto con la iniciativa oficial, impulsada por Cristina Kirchner, para reglamentar los DNU.
“Primero fueron las facultades extraordinarias del presupuesto, después los decretos de necesidad y urgencia, ahora pretenden que Alberto Fernández maneje el dinero de todos los argentinos a su antojo”, enumeró el dirigente. “Esto forma parte del proyecto hegemónico de Kirchner en total oposición a la Constitución”, añadió.
Además, anunció un posible rechazo en bloque al proyecto que busca eternizar las facultades delegadas al jefe de Gabinete. “Tendremos que convocarnos todas las fuerzas de la oposición para impedir este avance que causará daños irreparables”, vaticinó.
"Muy grave". La de Rodolfo Terragno fue otra de las voces radicales que se levantó contra el proyecto de Balcarce 50. En declaraciones a radio América el legislador opinó que la iniciativa demustra que el país atraviesa una "desorganización muy grave".
En este sentido, explicó: "La Argentina es un país sin presupuesto, primero porque existen los superpoderes del jefe de Gabinete que le permiten sacar plata que está destinada a la inversión y a otras cosas, y además porque existen los decretos de necesidad y urgencia".
Añadió que el proyecto "no es correcto y que "no puede ser que el Presidente decida dónde se van a aplicar los fondos".
Horas más tarde, en declaraciones a radio Mitre disparó: "El proyecto dice, con otras palabras, lo siguiente: ´Sr. Presidente, gástese usted los dineros de los argentinos como se le venga en gana´".
Atropello. Desde la izquierda, la dirigente del MST, Vilma Ripoll cuestionó la pretensión oficial de que la delegación de facultades en el jefe de Gabinete sea permanente. “Kirchner quiere eternizarlas para cambiar los presupuestos a su capricho, así como quiere reglamentar los decretos para eludir todo control”, fustigó.
A través de un comunicado. la ex diputada opinó que la medida implica un “salto en la prepotencia política” de Kichner y advirtió que “si el Congreso aprueba este nuevo atropello confirmará su penoso rol de escribanía oficial”.
Otro paso. Por su parte, la titular de Unión por Todos, Patricia Bullrich, planteó que el proyecto de ley “es un paso más en el intento de reducir el poder a la persona del Presidente”.
Con ironía, y en la misma línea que Terragno, la ex ministra de Trabajo de la Alianza pronosticó que “si el Parlamento aceptara la imposición del Ejecutivo, el artículo uno sería: Hágase lo que quiera el Jefe de Gabinete".
Atribuciones
De aprobarse la ley, Alberto Fernández podrá cambiar gastos corrientes, de capital, aplicaciones financieras, así como la distribución de las finalidades, que son la administración gubernamental, los servicios de defensa y seguridad, los sociales, los económicos y la deuda pública.


