
Graciela Fernández Meijide rememora el trabajo de la comisión que creó Alfonsín en 1983 para investigar las violaciones de los derechos humanos, cuando todavía los militares involucrados retenían una importante cuota de poder
“El día previo a entregarle el informe a Alfonsín nos robaron la documentación sobre Mar del Plata y había que rehacerla. Estaba claro que teníamos topos, gente que tenía acceso e interfería. Esa noche varios nos quedamos a dormir en el piso del Centro Cultural San Martín, en el suelo, para custodiar la información. Tiramos algunos colchones entre las pilas y pilas de papeles. No había computadoras. Al día siguiente, apenas pude secarme la transpiración con una blusa, cambiármela por otra y salir corriendo a la entrega en la Casa Rosada”, recuerda Graciela Fernández Meijide, a 39 años del documento conformado por 50.000 páginas que dio forma al “Nunca Más” y sirvió como prueba para la condena de los comandantes en el juicio a las juntas militares.
