La esposa del Presidente tuvo su festejo privado en el camarín
Cristina Kirchner celebró en la intimidad el discurso inaugural de su candidatura
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Abrió la puerta de la cortina de pana bordó con fuerza. Traía en la mano un gran ramo de rosas rojas. Sonreía. Cristina Kirchner acababa de hablar por primera vez como candidata presidencial. Sólo en ese momento empezaba a distenderse. Y preguntaba a su alrededor: "¿Les gustó el discurso?"
Caminó rápido hacia el camarín que usó ayer en el Teatro Argentino de La Plata, el número 4. En la puerta tenía pegado un improvisado cartel con su nombre. Su custodia no dejaba pasar a nadie. Antes de entrar, un hombre vestido de rojo la felicitó en nombre de Hugo Chávez. "Gracias, ¿cómo está Hugo?", dijo ella, mientras agradecía el mensaje, algo sorprendida.
Después ingresó en lo que fue ayer, durante un rato, el festejo íntimo por su lanzamiento. La esposa del Presidente, siempre acompañada de cerca por su secretario Isidro, dejó las flores y tomó un sorbo de agua, de la misma marca que siempre consume.
Enseguida el pasillo pegado al escenario se empezó a llenar de custodios. El primer funcionario en llegar al camarín de la senadora fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Todo el entorno presidencial quería felicitarla. Ella esperaba a su marido. Néstor Kirchner llegó con el vicepresidente Daniel Scioli y con el gobernador bonaerense, Felipe Solá. El Presidente le dijo que le había gustado el discurso. Kirchner se había mantenido bastante callado durante el lanzamiento de su esposa, había aplaudido y hecho algunos gestos de aprobación. Pero sólo allí le dijo que había estado "muy bien" en su presentación.
Después fueron llegando otros hombres importantes del Gobierno, como el secretario legal y técnico, Carlos Zannini (de gran confianza de Cristina Kirchner) y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, que maneja la agenda.
En el camarín no había mucho lugar, dos sillas, un sillón, una mesa chica y dos grandes espejos. Sobre la mesada, donde la candidata se retocó el maquillaje, estaba su cartera de cuero marfil, el mismo color que su tailleur , sus zapatos de taco altísimo y su tapado de paño, que se puso después para ir a saludar a los militantes que estaban esperando afuera del teatro.
El discurso enérgico de Cristina Kirchner se llevó elogios del vicepresidente, que no se apartó un segundo de su jefe. Todos empujaban para entrar y saludar a la mujer que empezó ayer su carrera hacia la Casa Rosada.
Máximo Kirchner, el hijo del matrimonio presidencial, también quería saludar a su madre. Solo, con su look informal, entró un rato y se fue.
La esposa del Presidente estaba impaciente. "Que traigan a los gobernadores", exigía. Los custodios se volvían locos para tratar de ubicar a los hombres requeridos por la senadora. No sólo ya habían salido por otro lado, sino que era muy complicado hacerlos llegar hasta el camarín 4. Ella optó por ponerse el tapado y salir a buscarlos. "Quiero ver a los gobernadores", dijo.
Kirchner ya había comenzado a caminar para ir a saludar a la gente que estaba afuera, en su mayoría movilizados por el PJ bonaerense. Ella quería hacer lo mismo. Solá saludo y optó por invitar a los Kirchner para que fueran más tarde a la residencia oficial
Anoche, en el entorno presidencial aseguraron que el discurso de ayer será el que utilizará la candidata en toda la campaña: instalar que ella encarnará un "cambio" con el mismo modelo pero con más diálogo, propuesta que empezó a mostrar ayer.
La senadora se había preparado ayer para su debut en la intimidad de la residencia de Olivos. El discurso lo trabajó en soledad, como hace siempre, en las últimas 48 horas. Escribió algunos ejes y los comentó durante los almuerzos donde se concentra el poder kirchnerista: el matrimonio Kirchner, Zannini y Fernández.
La candidata quería un acto cuidado, estético, casi para la televisión. Sobre la hora le anticiparon que había un videoclip con sus imágenes. Le gustó mucho, dijo más tarde. En el camarín, le anticipó a todos, incluido su marido, que ayer se había terminado su silencio y el bajo perfil.
Campaña con soporte estatal
- El lanzamiento de la candidatura presidencial del kirchnerismo se mezcló ayer con la gestión del Estado. La vocería presidencial, a cargo de Miguel Núñez, ofreció a los canales de TV la difusión del acto partidario. A diario, el Gobierno brinda el servicio, gratuito, con la actividad oficial del Presidente. "El acto de lanzamiento de la candidatura de la senadora Cristina Fernández de Kirchner será transmitido mediante los parámetros oficiales de Presidencia y, además, se utilizarán otros parámetros de transmisión a la vez", dice el correo electrónico enviado por la Casa Rosada a los canales del interior, al que accedió LA NACION.





