Los secretos de Gildo Insfrán, el modelo de gobernante perpetuo
Está en el poder desde hace once años
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FORMOSA.- El intendente de la vecina ciudad paraguaya de Alberdi, Gerónimo Sotelo Collante, acababa de ser reelegido en su cargo y, entrevistado por una radio formoseña, vio la oportunidad para hacer público su agradecimiento al gobernador de esta provincia, Gildo Insfrán, por la ayuda que le había brindado durante los comicios.
"Bueno , políticamente nos ayudó bastante en equipos interesantes, ¿verdad? Como móvil, combustible En la ayuda de operadores políticos y esto es un tema interesantísimo, porque se ve que ellos tienen una voluntad bárbara para estar ayudándonos", dijo eufórico, sin eufemismos y con marcado acento guaraní.
La inusual admisión del dirigente del Partido Colorado, difundida la semana pasada en la prensa local, causó escándalos en ambos lados del río Paraguay y denuncias de políticos de la oposición formoseña, que la consideraron una muestra más de la "aceitada máquina electoral" que sostiene al gobernador en el poder desde hace once años.
Pero, según las consultas que hizo LA NACION entre dirigentes opositores y oficialistas, ése es sólo uno de los "secretos del éxito" de Insfrán, uno de los cinco gobernadores argentinos que gozan de la reelección ilimitada y, junto con el riojano Angel Maza, el que más tiempo lleva en su cargo.
Entre las restantes claves de su poder figuran, según coinciden los opositores, su manejo de la Justicia, su alineamiento sin fisuras con el presidente Néstor Kirchner (al que respaldó antes de que despegara en las encuestas), un fuerte personalismo, un enorme número de empleados públicos y de beneficiarios de planes sociales y la fuerte inversión en obra pública.
Gildo, como todos le dicen acá, llegó al poder con el retorno de la democracia: fue diputado provincial entre 1983 y 1987; vicegobernador del caudillo peronista Vicente Joga entre 1987 y 1995 y, desde ese año hasta la actualidad, gobernador. Aunque aún no confirmó formalmente si buscará un cuarto mandato el año próximo, su postulación ya se promociona en algunas pintadas y carteles callejeros que desafían el efecto Misiones.
Los tableros políticos de las dos provincias tienen una notable similitud: hasta que tomó el control de la provincia, Insfrán respondía a Joga, como Carlos Rovira lo hacía con Ramón Puerta. Al igual que este último, el formoseño traicionó a su mentor para quedarse con el poder.
Pese a que la Constitución provincial sólo permitía una reelección y a que Insfrán era vicegobernador desde hacía ocho años, en 1999 logró su reelección como gobernador. Fue luego de que la Corte local dio a la Constitución la misma interpretación que el gobernador Felipe Sola pretendía darle a la Carta Magna bonaerense para pelear por un nuevo mandato.
El máximo tribunal formoseño, que por entonces tenía tres miembros, convalidó la postulación de Insfrán por dos votos a uno, con consecuencias distintas para los magistrados, según las posiciones que habían sostenido: Raúl Roquel, uno de los que votaron a favor, hoy es diputado provincial; el que votó en contra, Carlos González, terminó preso en el cuartel de bomberos, acusado de romper un expediente. El juez sigue en su cargo, pero en 2001 Insfrán llevó la Corte de tres a cinco miembros.
En 2003, el gobernador fue por todo: tras ganar las elecciones para convencionales constituyentes con casi el 60% de los votos, impuso la reelección ilimitada, que le permitió un tercer mandato. Hoy, 22 de los 30 legisladores provinciales son del oficialismo.
Médico veterinario, de 55 años, se metió en política de la mano de su suegro, un viejo dirigente de Laguna Blanca. Su único hijo varón murió trágicamente hace tres años. "Es muy laburador, muy tenaz. Durante los años que me acompañó no fue desleal. Era un muchacho disciplinado, de muy bajo perfil. Es más: cuando acordamos para que fuera como gobernador me dijo que iba a estar un solo mandato y que algún día le gustaría ser intendente de su pueblo, Laguna Blanca", cuenta Joga, mientras masca hojas de coca, en la sede de su fundación. "Pero después vino la tentación, el síndrome del vice. Creo que nunca se hubiese animado si no lo alentaba Menem [Carlos]", agrega.
El ex gobernador piensa que una de las claves de Insfrán es que siempre se alineó con el presidente de turno. De hecho, fue uno de los gobernadores que visitaron a Menem en Don Torcuato y uno de los pocos que viajaron a San Luis para acompañar a Adolfo Rodríguez Saá el día de su renuncia a la presidencia. "Acompañó a Kirchner sólo porque se lo pidió Duhalde [Eduardo]", aguijonea Joga.
Pobre y dependiente
Formosa siempre fue una provincia muy dependiente: hoy, casi el 95% de su presupuesto proviene de la coparticipación y de los fondos que aporta la Nación. Desde hace años se ubica también entre una de las más necesitadas del país, con un 48,1% de su población bajo la línea de pobreza. El gobernador, sin embargo, logró bajar la desocupación del 14,5 al 4,5 por ciento.
"Lo que pasa es que hay mucho empleo público y muchos planes sociales", afirma el senador nacional Luis Petcoff Naidenoff (UCR). De acuerdo con cifras oficiales, Formosa tiene 47.037 inscriptos en el plan Jefes de Hogar y es la provincia en la que se registró la menor incorporación de beneficiarios al circuito de empleo formal. Si bien no hay números oficiales, según los datos que maneja la oposición, los empleados públicos son más de 60.000. Si a esa cifra se le suman los beneficiarios de programas asistenciales, quienes dependen directamente del Estado alcanzan casi el 60% del padrón electoral formoseño.
Sólo en un punto los opositores coinciden con la visión oficialista: la importancia de la fuerte inversión en obra pública desarrollada durante los últimos años, que permitió la pavimentación de un gran tramo de la ruta que va a Salta, la construcción de escuelas, casas, un hospital de alta complejidad y la costanera sobre el río Paraguay, entre otras cosas. "Ha logrado el anhelo de muchas generaciones de formoseños. Su clave son las realizaciones. Ha inaugurado un promedio de dos obras por día", sostuvo el diputado provincial oficialista Armando Cabrera. Para los opositores eso sólo se explica por su relación de privilegio con el Presidente.
Sin entrevistas
- FORMOSA.- LA NACION solicitó una entrevista con el gobernador Insfrán, pero su coordinador de prensa, Rubén Duarte, dijo que el mandatario estaba en Buenos Aires. Ese mismo funcionario no respondió a un pedido para hacer una entrevista con el vicegobernador, Floro Bogado. El gobernador tampoco suele dar entrevistas a la prensa local. De todos modos, el canal 11 de Formosa, de propiedad del Estado, le asegura una presencia continua en pantalla. Los noticieros y flashes informativos de la señal repiten hasta el cansancio los anuncios de obras del mandatario y elogian su gestión.





