
Nadia Beller dejó la clínica y hay nuevos detenidos por el ataque
La mujer que fue atacada a balazos el lunes recibió el alta médica tras permanecer internada cinco días; la policía capturó a quien habría facilitado el arma
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La abogada y activista boliviana Nadia Beller, expareja del asesor de Javier Milei Fernando Cerimedo, recibió el alta médica y dejó la clínica donde permanecía internada desde el martes, como producto del ataque a balazos que recibió de dos personas que permanecen prófugas.
Pasadas las 16:30 de este sábado, Beller se retiró del centro médico en silla de ruedas y rápidamente subió a un vehículo que fue escoltado por dos patrulleros. Lo hizo después de cinco días de internación de una clínica privada, desde donde habló con distintos medios, entre ellos LA NACION, y acusó al ahora asesor del presidente Paz de ser el autor intelectual del ataque.
En paralelo, de acuerdo a lo informado por medios locales, la Policía capturó a un nuevo sospechoso y uno de los presuntos autores materiales se entregó, pero negó haber tenido participación en el ataque a Beller.
Acusado por la fiscalía de ser el cerebro de una tentativa de femicidio, Cerimedo permanece detenido con prisión preventiva en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, como resultado de la audiencia cautelar del viernes, en la que el asesor negó haber pergeñado el ataque contra su pareja Beller, que cursaba un embarazo de cuatro semanas, según un informe médico.

La acusación presentada por los fiscales Yolanda Aguilera Lijeron y Herlan Rodríguez Cuevas vincula el atentado con el embarazo y con un contexto previo de violencia de género. Beller declaró que había mantenido varias discusiones con Cerimedo por la gestación y que había existido al menos un episodio anterior de violencia física, que amenazó con hacer público.
Para avanzar con la investigación, la fiscalía cuenta con el teléfono celular de Cerimedo, secuestrado después de su detención en la madrugada del martes, cuando se preparaba para viajar a Buenos Aires. Además, se esperan el resultado de informes sobre el calibre y la trayectoria del arma, entre otras pericias, según el primer dictamen acusatorio.
El ataque ocurrió el lunes cerca de las 20, frente al hotel Swissôtel, ubicado sobre la avenida Canal Isuto, entre el cuarto y el quinto anillo de Santa Cruz de la Sierra. Dos hombres que simulaban ser repartidores se acercaron en motocicleta, le dispararon y le quitaron el teléfono celular y la cartera antes de escapar.
Según dijo Beller, se encontraba al teléfono con Cerimedo, quien le pidió que saliera a encontrarse con los supuestos informantes.
Nuevas detenciones
En el norte de la ciudad, la Policía arrestó a quien habría facilitado la pistola con la que los sicarios atacaron el lunes a Beller, cuando la activista se esperaba a encontrarse con un supuesto informante en un hotel.
El hombre fue identificado como Róger A. C. y deberá prestar declaración en las próximas horas, informó El Deber.
A su vez, un ciudadano colombiano señalado como uno de los posibles autores materiales se presentó voluntariamente ante la Policía después de enterarse de que era buscado. “Dicen que yo soy el sicario, pero no sé nada. Me estoy entregando porque yo no sé nada de eso”, dijo entre sollozos al llegar acompañado por su madre.
La Policía dejó trascender que tendría identificados a los atacantes, aunque los operativos para localizarlos continúan.
En paralelo con la causa principal, y como resultado de una serie de allanamientos realizados durante los primeros días de la investigación, se abrió un nuevo expediente contra Cerimedo por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante cinco procedimientos realizados en domicilios vinculados con el asesor, la Policía encontró distintas sumas de dinero en efectivo. En tres de los inmuebles se encontraron más de 500.000 bolivianos en efectivo, dólares y euros, sin monto oficial detallado, además de decenas de teléfonos celulares y otros satelitales.
Uno de los operativos se llevó a cabo en una casa de cambio. Según informó la cadena boliviana Unitel, el fiscal Miguel Cardozo sostuvo que las primeras averiguaciones indican que Cerimedo habría recibido cerca de US$400.000 a través de esa casa de cambios. “Era donde el señor Cerimedo recibía dinero y también venía y entregaba dinero para repartir a otros lugares”, afirmó el funcionario.
Mientras se desarrollaba el operativo, una cámara de seguridad registró el momento en que un hombre, que sería un exmilitar, escapó por una ventana.
Se trata de Fritz Juniors Gironda. Su abogado aseguró luego que fue un error huir del lugar, pero que su cliente nada tenía que ver con Cerimedo y el ataque. La Fiscalía Departamental de La Paz formalizó una imputación contra el exmilitar y solicitó su detención preventiva.
En las últimas horas circuló la versión de que Cerimedo podría ser representado en el país por Alejandro Sarubbi Benítez, un abogado del ala libertaria, cercano al gobierno, con vínculos con el streaming Carajo.
“Es fake. Los hechos y la causa están en Bolivia. Nada tiene que hacer el derecho argentino ahí, y en consecuencia, yo menos”, dijo el abogado, ante la consulta de LA NACION. Hasta el momento no se conocen denuncias contra Cerimedo que hayan sido realizadas en suelo argentino desde el hecho.


