
Portugal impulsa la asociación de la Unión Europea con el Mercosur
"Para nosotros es un tema prioritario", sostuvo el primer ministro Guterres
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El primer ministro de Portugal, Antonio Guterres, es un hombre sencillo, en las formas y en su manera de hablar.
Ningún protocolo lo rodea en la suite del Hotel Alvear que lo alojó durante su visita oficial al país, que incluyó tres encuentros con el presidente Carlos Menem.
Apenas se encendió el grabador, Guterres definió el objetivo de su visita: impulsar la asociación del Mercosur con la UniónEuropea.
"Para nosotros, los portugueses, es una relación prioritaria", afirmó el primer ministro durante una entrevista con La Nación .
-¿Por qué?
-Consideramos que la única forma de regular la globalización de la economía es con bloques regionales fuertes, bloques que no sean simples areas de libre comercio.Por eso, queremos transformar al eje Mercosur-Unión Europea en un eje estructurante de las relaciones económicas internacionales del próximo siglo.Tenemos mucho trabajo por delante.
-¿La suya es una visión mayoritaria dentro de la Unión Europea?
-El ingreso de España y Portugal en la Unión Europea constribuyó al descubrimiento de que la relación atlántica no debe ser sólo con los Estados Unidos, sino con todo el continente americano, y en particular conel Mercosur.
-El Mercosur y la UniónEuropea firmaron una suerte de carta de intención.¿Ahora falta voluntad política?
-Esa es nuestra preocupación, nuestra prioridad: crear la voluntad política en Europa para la asociación con elMercosur.
-Para seguir avanzando hay quienes reclaman en Europa una mayor institucionalización del Mercosur.
-Para nosotros, no basta con tener áreas de libre comercio. En el caso de Portugal, nuestro desarrollo económico sin trauma social fue facilitado por los fondos comunitarios. Eso no hubiera sido posible si la UniónEuropea fuera como el Nafta (la zona de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá yMéxico), si no existieran políticas comunes y planes de cooperación.
-¿Habló con el presidente Menem del ALCA, la zona de libre comercio para todo el continente americano que impulsan los Estados Unidos?
-Hablamos. Pero nosotros vemos la relación entre los dos continentes como un dibujo triangular de tres polos (Nafta, UniónEuropea, Mercosur). Pensamos que es la fórmula más interesante.
-¿No piensan en el ALCA?
-También. El ALCA debe ser el resultado de un proceso de integración entre dos bloques del continente americano, pero nosotros queremos que haya comercio libre no sólo entre el Nafta y el Mercosur, también entre el Mercosur y la Unión Europea.
-¿Menem le habló de las críticas al Mercosur que surgieron en los Estados Unidos?
-Sí, pero ésa es la posición norteamericana, no es la nuestra. Hablamos también de que nuestra posición es favorable a la profundización del Mercosur.
-¿Estados Unidos prefiere extender una zona de libre comercio en la región, y la Unión Europea, la profundización del Mercosur?
-Ampliar sin profundizar es muy peligroso, porque desestructura. De todas maneras, el Mercosur se puede expandir, lo importante es su naturaleza. La UniónEuropea es un modelo distinto del Nafta, tiene libre circulación de personas y políticas comunes. El Mercosur tiene que elegir su camino. Nosotros ofrecemos una oportunidad, no queremos imponer ningún modelo ni ejercer presión.
Una cena con el menemismo sindical
Por primera vez, varios gremialistas fueron invitados por el Gobierno a un agasajo ofrecido por Carlos Menem a un mandatario extranjero. Se trata del primer ministro portugués, Antonio Guterres, quien ayer concluyó su visita oficial al país.
En una misma mesa se ubicaron Ramón Valle (seguros), José Luis Lingeri (titular de la Ansal), Vicente Mastrocola (plásticos) y Antonio Cassia (petroleros). Antes de iniciarse la recepción se vio a los sindicalistas expresarle al Presidente su satisfacción por el acuerdo alcanzado por el Gobierno con la CGT por la reforma laboral, a la vez que le transmitieron su rechazo al paro anunciado para el 8 del mes próximo por el grupo opositor al gobierno, liderado por Hugo Moyano, Víctor de Gennaro y Juan Manuel Palacios.
El tango, a través de un cuarteto, estuvo presente como música de fondo durante toda la velada. Los 250 invitados se deleitaron con un menú que consistió en pequeños medallones de salmón con corazón de ostras sobre salsa de apio, lomito con salsa de oporto y piñones tostados y arrollados de manzanas del Sur con nueces, helados de vainilla y salsa inglesa.
Luigi Bosca, para el vino blanco; Trapiche Medalla, para el tinto, y Chandon Extra Brut, en el champagne, se consumieron a lo largo de las casi tres horas que duró la velada.
Además de estar presentes varios ministros -entre ellos Guido Di Tella, Alberto Mazza y Roque Fernández-, hubo algunas ausencias notorias: la del vicepresidente Carlos Ruckauf y el gobernador Eduardo Duhalde, por compromisos contraídos con anterioridad, según explicaron los organizadores del ágape.
Entre los colaboradores más directos del Presidente acudieron Ramón Hernández, Alejandro Tfeli y Alejandro Daneri, director de Ceremonial de la Presidencia.
Hubo muy pocos políticos de la oposición, a tal punto que sólo se alcanzó a divisar en una de las mesas cercanas a la principal, donde se sentaron Menem y Guterres, al vicejefe del gobierno de Buenos Aires, el radical Enrique Olivera.
La ex modelo Carmen Yazalde, de origen portugués, fue una de las invitadas especiales a la recepción. Sí abundaron, en cambio, los empresarios. Entre otros, Amalia Lacroze de Fortabat, Jorge Di Fiori, Carlos Bulgheroni, Sergio Einaudi, Enrique Pescarmona, Aldo Roggio y Guillermo Stanley.
Tema que dominó entre los hombres de negocios: la creación de un fuero fiscal, propiciado por Roque Fernández entre las reformas propuestas para el próximo Acuerdo de Facilidades Ampliadas con el FMI.



