
Ruckauf pondrá en marcha una red solidaria con Susana Valente
Con la esposa de Eduardo Menem diseñó un plan social paralelo al de Ortega
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Aunque lo desvincula de su acercamiento político con Eduardo Duhalde, el vicepresidente de la Nación, Carlos Ruckauf, pondrá en marcha una red solidaria paralela a la asistencia social que maneja el secretario de Estado del área, Ramón "Palito" Ortega, principal rival del gobernador bonaerense en la batalla interna del PJ con miras a 1999.
Ruckauf propuso la coordinación de la iniciativa a Susana Valente, la esposa del senador Eduardo Menem, y pese a que ésta es trabajadora social, su protagonismo no es un dato menor para la política interna.
Su esposo, el hermano del presidente Carlos Menem, es uno de los opositores a la "re-reelección", al igual que Ruckauf.
Y en los últimos días, el senador se enfrentó con su consanguíneo por la política exterior de la Argentina respecto de Cuba.
El plan social que estrenarán el titular del Senado y Susana Valente en los próximos días fue revelado a La Nación por los protagonistas, durante una charla informal en el despacho de Ruckauf, en la Cámara alta.
Se trata, básicamente, de una red solidaria que servirá de nexo a familias que quieren brindar su ayuda a otras que la necesitan para que los envíos lleguen a destino.
El "plan familias madrinas" no le costaría un peso al Estado, ya que, además de Valente, las que coordinarán la tarea serán esposas de senadores que trabajarán ad honorem; y si se necesita personal, será reasignados empleados de la Cámara alta.
Ruckauf sólo ofició de "padrino" de la iniciativa y usó, según dijo, el poder que le da el artículo 75, inciso 23, de la Constitución de 1994, para poner en marcha "acciones que garanticen la igualdad de oportunidades".
Este plan social tendrá su primera prueba con las inundaciones del Litoral (sobre lo que se informa en las páginas 18 y 19), pero su objetivo es ayudar más allá de las catástrofes. Por eso será permanente.
La red solidaria no recibirá alimentos ni fondos porque se quieren evitar las especulaciones políticas y la falta de transparencia.
Ruckauf aseguró que la iniciativa no tiene fines políticos y tampoco desvirtúa la actividad de Ortega. "Es sólo para ayudar", insistió el funcionario.
Sin embargo, la red solidaria surge al mismo tiempo que Ortega, alentado por el Presidente, intenta alinear detrás suyo a todo el gabinete.
Además, el vicepresidente fue el primer dirigente que pidió a sus pares que posterguen las campañas electorales, frente a la grave situación en el Litoral y Chubut. Ahora saldrá a escena con un perfil social, hoy codiciado por los políticos en campaña.
Pero Ruckauf dijo que no especulará con el plan social. Destacó que consiguió el aval de las esposas de los senadores Pedro del Piero (Frepaso), y del correntino Juan Ramón Aguirre Lanari (Liberal), para demostrar ecuanimidad política.
"Están representadas todas las fuerzas del Senado. Sólo queremos ayudar", señaló, quien también negó que esto pueda irritar a Ortega. Por las dudas, se lo contó al Presidente, quien, según dijo, no le hizo objeciones.
El consejo de la abuela
La idea de la red solidaria surgió durante una de las tantas charlas que mantienen a menudo Ruckauf y Valente, quienes dijeron ser " amigos más allá de la política".
"Las mujeres son especialmente aptas para la solidaridad", aseguró el vicepresidente para explicar la presencia femenina en la iniciativa.
Valente explicó que su debut en la actividad pública se debe a una vocación de servicio que descubrió hace mucho tiempo.
"Conectaremos dos espíritus: el del que necesita con el del que quiere ayudar. Las voluntarias, con el Congreso como bisagra entre el servicio y la necesidad, intentaremos que la ayuda pueda llegar", dijo la esposa del hermano de Presidente.
Tanto Ruckauf como Valente son conscientes de que no faltarán algunas críticas. El consuelo lo encontraron en una certeza en la que confían y dijeron tener: "La red será transparente y ecuánime.
No habrá beneficios particulares ni votos para nadie", coincidieron.
"Mi abuela siempre me decía: "Hijita, la vida va saliendo. Y yo me dejo llevar por la vida". Valente nunca olvidó ese consejo.
Por eso no dudó en ingresar en la tarea social, un lugar que hasta ahora parecía patrimonio de Hilda González de Duhalde.
A la esposa de Eduardo Menem la política no le gusta, pero sabe que ésta le permite hacer cosas. Tiene los ojos claros, la voz suave y se le adivina un carácter fuerte. Se entusiasmó con cada frase y se mostró excitada ante el nuevo desafío.
"Mi esposo qué tiene que ver. Le conté la idea, pero nada más", dijo Valente asombrada ante la consulta sobre la opinión del senador Menem. Fue el final de la charla.
Ruckauf no quiso hablar de política porque argumentó que es "una falta de respeto" hacerlo durante las inundaciones.
Pero parece dispuesto a explotar su perfil social y a que sean los demás los que hablen de 1999, aunque él también abriga aspiraciones.





