Se anunciaría hoy una dura reestructuración en el PAMI

El Presidente y sus ministros evaluarán el tema en la reunión de gabinete
(0)
28 de agosto de 2001  

El Gobierno podría anunciar hoy, al término de su habitual reunión de gabinete, una dura reestructuración del PAMI, la obra social de los jubilados.

Así lo aseguraron ayer a LA NACION fuentes de la Jefatura de Gabinete, impulsora del diagrama del durísimo ajuste previsto para el PAMI, que contemplará despidos y recortes salariales. Y se relaciona con el compromiso que adquirió el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para alcanzar el déficit cero, previa reducción de los gastos de la obra social que atiende al sector pasivo.

Los cambios en el PAMI serán el plato fuerte, pero no el único, del encuentro de ministros que se realizará hoy en la Casa Rosada.

También allí se discutirán las resoluciones necesarias para instrumentar la reestructuración de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que fue presentada la semana última por la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich.

El ajuste en la Anses contempla la reducción de las gerencias de ese organismo de 82 a 48, lo que permitirá, según cifras de la cartera laboral, un ahorro total de 4,8 millones de pesos (de los cuales 2,8 millones corresponden a salarios y el resto a gastos propios vinculados con cada puesto jerárquico).

La reestructuración de la Anses que prepara el Ministerio de Trabajo, junto con un "acuerdo-programa" para mejorar su eficiencia, impulsado por el secretario de Modernización del Estado, Marcos Makón, serán anunciados mañana, a las 11.30, en la sede de la cartera laboral. Estarán De la Rúa, Colombo, Bullrich y Makón.

En la Casa de Gobierno también se intentará definir cuándo, y de qué forma, se concretará la consulta popular anunciada por Fernando de la Rúa la semana última para una profunda reforma política.

Todas esas iniciativas serán "comunicadas a la sociedad" por el Presidente en los próximos días, según señaló el vocero del Gobierno, Juan Pablo Baylac.

El mensaje presidencial, sin embargo, revestirá un tono inusual: en lugar de la tradicional emisión por cadena oficial, De la Rúa elegiría expresar sus ideas en un programa televisivo o a "algún medio importante", explicó el vocero.

Esfuerzo

El Presidente deberá hacer un especial esfuerzo para describir la situación del PAMI, que recibió un presupuesto de 2300 millones este año y mantiene una deuda de más de 1300 millones. Fue la crisis de la obra social que atiende a los jubilados la que llevó al interventor en el PAMI, Raúl Pistorio, a elevar al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, un plan de reconversión del PAMI que contempla despedir a unos 3500 de sus 11.600 empleados, según fuentes del Ministerio de Salud.

En caso de que el presidente De la Rúa lo apruebe hoy, el crudo plan podría comenzar a instrumentarse a partir del mes próximo.

Con ese proyecto se pretende ahorrar unos 100 millones de pesos al año y evitar que, por la crisis, se deterioren aún más las prestaciones de salud de los casi 3,5 millones de afiliados al programa.

El proyecto de Pistorio, hombre muy cercano al ministro de Salud, Héctor Lombardo, contempla, además, una modificación de varios programas de prestaciones de la obra social, especialmente los relacionados con las ambulancias.

Los técnicos encargados de estudiar las cuentas del PAMI calculan que se podrían gastar 40 millones de pesos menos sólo en esa área, comparando el servicio que presta la obra social con el del SAME, de la ciudad de Buenos Aires.

El ajuste en el instituto tuvo su primera etapa con un decreto presidencial que impuso un recorte en los sueldos de los funcionarios de mayor jerarquía (no podrán percibir más de 5900 pesos por mes) y que sumó al resto de los empleados al recorte del 13 por ciento mensual.

Pero los recortes salariales apenas alcanzarían un ahorro de 16 millones de pesos, muy lejos de los 100 millones que se quieren recortar. De allí la difícil tarea de reducir sustancialmente los costos del instituto sin alterar las prestaciones a los jubilados.

Vaivenes por la consulta

El Gobierno sigue todavía sin definir oficialmente la fecha para consultar a la gente sobre la conveniencia de una reforma política. Si bien en un principio se estimó la posibilidad de realizarla el 18 de noviembre próximo, la idea quedó ayer entre paréntesis porque ese día está previsto el censo nacional, que ya fue postergado el año pasado por razones presupuestarias.

Por la mañana, el ministro del Interior, Ramón Mestre, que diseña los detalles del plebiscito anunciado por Fernando de la Rúa, negó que se haya elegido un día para la votación. Varias horas -y versiones cruzadas- después, el vocero del Gobierno, Juan Pablo Baylac, reiteró a LA NACION que "no hay ninguna fecha definida" para la consulta. Y hasta deslizó la posibilidad de que ésta se realice en diciembre. "Hay que consultar a muchos especialistas para confeccionar las preguntas, y eso lleva su tiempo", explicó Baylac.

Además, agregó el vocero, el Gobierno intentará borrar la idea de que el plebiscito sería un "golpe de efecto" del oficialismo para revertir una eventual derrota electoral en las elecciones legislativas.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?