
Señales de confianza del presidente Fox
Fuera de la agenda del Grupo de Río, los mandatarios analizaron la situación de nuestro país y la relación con el Mercosur
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SAN JOSE.- La agenda se cerró por la mañana bien temprano, entre jugos, platos de frutas frescas y café negro. El canciller Carlos Ruckauf desayunó con su par de México, Jorge Castañeda, en el salón Tropicana del hotel Herradura y allí se acordó la cumbre que, al mediodía, mantendrían los presidentes de ambos países, Eduardo Duhalde y Vicente Fox.
El encuentro entre los ministros de Relaciones Exteriores terminó con un apretón de manos. Ruckauf subió a la suite del presidente Duhalde para ponerlo al tanto de las conversaciones y Castañeda sólo se cambió de mesa en el mismo salón. A los pocos minutos bajó Fox, se sentó junto a él y dialogaron durante media hora.
Para Duhalde el encuentro con Fox tenía fundamental importancia. El Gobierno considera que el mandatario mexicano representa el apoyo justo que precisa para ablandar alguna postura en la administración Bush y en el Fondo Monetario Internacional.
La declaración conjunta de los presidentes de ambos países, tras el encuentro de 25 minutos que mantuvieron en una sala secundaria del centro de convenciones donde ayer se desarrolló la cumbre, habla del respaldo de Fox a las medidas económicas adoptadas por el gobierno argentino. También hace referencia a la "confianza" en que, con el esfuerzo del pueblo argentino y el respaldo de la comunidad internacional, nuestro país "recobrará el crecimiento y la estabilidad económica".
Dentro de la delegación argentina, esto fue leído como una señal de que la ayuda reclamada al FMI llegará. No se sabe cómo, pero llegará.
Una calificada fuente del Gobierno le dijo ayer a LA NACION que, a su entender, "en el FMI ya tomaron la determinación de ayudarnos, si se demoran, es sólo porque quieren estar seguros de que esta vez nosotros no vamos a fallar". En círculos cercanos a Ruckauf se especulaba con una entrega en cuotas, tal vez a partir del 15 de mayo. ¿La cifra? Nadie se atreve, por ahora, a contestar esa pregunta.
Golpe en Venezuela
Llamativamente, mientras la mayoría de los presidentes se mostró más que cauta al evaluar los acontecimientos de Venezuela, Duhalde no dudó en catalogarlo de "golpe de Estado". "Los únicos cambios que se admiten en los gobiernos de la región, son los democráticos", deslizó Duhalde en su primera aparición pública en estas tierras. "Lo de Venezuela es un golpe", aseveró.
La frase llamó la atención, puesto que hasta ese momento la cumbre no se había expedido sobre el tema y los mandatarios, a lo sumo, hacían referencia a la obligatoriedad de hacer cumplir la Carta Democrática de Lima. Además, en los corrillos de la Cumbre no estaba clara la posición que iban a adoptar, fundamentalmente, algunos países centroamericanos. "¿Sabe cuál es el problema? Aún no tenemos claro cómo va a jugar Estados Unidos en esta vaina", comentó, un influyente funcionario.
Duhalde, sin embargo, fue más allá: "Sólo es posible admitir una salida democrática para la crisis venezolana y si las nuevas autoridades están hablando de llamar a elecciones recién en diciembre, no podemos considerar a ésta una salida democrática".
La pregunta caía de maduro. ¿Significa esto que la Argentina no va a reconocer al nuevo gobierno venezolano?
"Todavía es demasiado prematuro como para dar una respuesta."
La reunión sirvió, además, para apoyar el proceso de las negociaciones entre México y el Mercosur "para concertar un acuerdo que liberalice el comercio entre ambas partes. Duhalde y Fox se congratularon, además, por el avance de las negociaciones bilaterales para un acuerdo a largo plazo en el sector automotor entre México y el mercado común sudamericano que le permitiría a la Argentina exportar 50.000 vehículos.
El tratado, que aún no está rubricado, incluiría el ingreso en México de 40.000 unidades fabricadas en el Cono Sur por una terminal automotriz que tenga una planta en México. Los otros 10.000, en cambio, podrían ser de una fábrica radicada en la Argentina. Los presidentes refrendaron el alza del cupo de intercambio comercial y avalaron la instrumentación del acuerdo México-Mercosur a partir del 1° de julio próximo.
Sin el presidente de la OEA
- SAN JOSE (De un enviado especial).- César Gaviria, presidente de la Organización de Estados Americanos (OEA), no se hizo presente en la XVI Cumbre del Grupo de Río, pese a haber sido invitado anteanoche por el presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez. La presencia de Gaviria en la cumbre que concluyó ayer era considerada de vital importancia por los jefes de Estado aquí presentes, con el fin de evaluar la situación venezolana. El ex presidente colombiano, sin embargo, confirmó a media mañana que no se iba a hacer presente en San José.





