
Tres gobernadores influyeron en el Senado y le dieron el golpe de gracia a la extranjerización de tierras
Asediados por el malestar instalado en torno al proyecto del oficialismo, Sáenz (Salta), Jaldo (Tucumán) y Figueroa (Neuquén) decidieron que no iban a pagar el costo político
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Al calor de la creciente presión política de los sectores más duros de la oposición a la administración de Javier Milei, la mayoría que Patricia Bullrich creía tener para aprobar el aumento en los límites para la venta de tierras a extranjeros se derrumbó en cuestión de días como un castillo de naipes.
La situación había sido profetizada por una senadora de larga experiencia política durante una conversación reservada que mantuvo con Bullrich el último lunes. “¿Cómo están con los votos?“, preguntó la legisladora en un momento de la conversación.
-“Bien, estamos un voto arriba”, respondió la jefa del oficialismo en la Cámara alta.
-“Ojo, porque un voto arriba hoy es un voto abajo el jueves; no te van a aguantar la presión”, replicó la legisladora, conocedora del tablero en el que estaba jugándose la partida de la extranjerización de tierras.
En gran parte, la responsabilidad del nuevo fracaso oficialista descansa en la decisión adoptada por tres gobernadores que en la última semana y con el horizonte de la sesión del jueves acercándose se bajaron del barco oficialista para no pagar el costo que hubiese implicado aprobar un proyecto que se había convertido en una suerte de mancha voraz política que destruía todo lo que tocaba.
Así como envíamos a la Legislatura un proyecto de ley para que las tierras de nuestra provincia sean para argentinos, desde Varvarco queremos ratificar una decisión que tomamos en Neuquén.
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) August 5, 2026
No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar… pic.twitter.com/LTaxISdOun
En una rauda sucesión y con apenas unas horas de diferencias las senadoras Flavia Royón (Salta), Beatriz Avila (Tucumán) y Julieta Corroza (Neuquén) hicieron llegar al campamento libertario su decisión de que no iban a votar el capítulo que habilitaba la denominada extranjerización de tierras.
Las legisladoras son las poleas de transmisión en la Cámara alta de los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén), que venían palpando desde hace al menos dos semanas el pulso de un tema que venía creciendo en exposición mediática y con una imagen más que negativa para quienes decían apoyar el proyecto.
El único que se pronunció en público fue el gobernador patagónico. “No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”, destacó Figueroa en un video que grabó en una localidad del interior de su provincia y que subió a las redes sociales.
Las palabras de Figueroa bien podrían ser rubricadas por sus colegas norteños y por varios senadores que no tuvieron oportunidad de pronunciarse, pero que desde hacía varios días que venían manifestando en charlas privadas sus reparos a la estrategia del oficialismo de insistir con el tema tierras.

“Perdieron la batalla en los medios, ya está instalado que el que vota este tema es un vende patria o está vulnerando la soberanía”, le dijo a este diario una legisladora minutos antes de comunicarse con su gobernador para decidir qué camino iban a seguir. “La discusión ya no es técnica, es política”, sentenció.
En otro despacho, un legislador se mostraba molesto con la presión ejercida por el oficialismo para avanzar con un tema que, según su óptica, no reunía el consenso necesario para su aprobación. “Para mí esto es un tema de Bullrich”, opinó. “Me parece que quiere ofrecerle un triunfo al Gobierno aprobando esta ley a toda costa”, agregó el senador.
También empezó a hacer mella en el ánimo de los aliados las diferencias que se dejaban ver que había al interior del propio oficialismo, una percepción por demás acertada.
Como dio cuenta este diario, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado y mentor del proyecto, Federico Sturzenegger, no quería saber nada con las modificaciones que había negociado Bullrich con los bloques de la oposición dialoguista.
Los cortocircuitos entre el ministro y la senadora llegaron a hacer fracasar la sesión del pasado 19 de julio, cuando el proyecto estuvo a punto de tratarse, pero el oficialismo debió pedir un cuarto intermedio porque no lograba reunir los votos para aprobar el capítulo para habilitar la venta de tierras a extranjeros.
Según confiaron fuentes oficialistas, aquel día el ministro se preocupó por llamar a varios senadores para manifestarle su rechazo a que el proyecto contemplara una cláusula que ratificaba la facultad constitucional que tienen las provincias de aplicar límites diferentes a los contemplados en la ley marco nacional.
Malestar interno
El malestar por tener que votar algo a contramano de la opinión pública también se había extendido al interior del bloque oficialista.
“Entiendo que hay necesidades y prioridades para el Gobierno, pero también ellos deben entender que nosotros también tenemos necesidades y que no podemos aparecer en la provincia votando algo tan controvertido”, le comentó a este diario un senador libertario que se mostró visiblemente aliviado tras conocer que en la sesión de este jueves no se iba a el capítulo de la polémica.



