Una jornada de idas y venidas

Carlos Menem dio señales que renunciaba a la segunda vuelta, pero aún no hizo oficial su postura
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13 de mayo de 2003  • 22:17

A pesar de los rumores que comenzaron en el mediodía que señalaban la posible renuncia de Menem, esta noche todavía no se sabe con seguridad si el próximo domingo habrá o no ballottage, a raíz de la confusa situación planteada durante toda la jornada por la fórmula que integran el ex presidente y el gobernador Juan Carlos Romero.

Hasta poco antes de las 21, todos los indicios, abonados con dichos de los más estrechos colaboradores del postulante -de los diversos sectores internos- daban por cierta la decisión de Menem de bajarse del ballottage.

Sin embargo, poco después de esa hora, una media docena de encumbrados dirigentes menemistas comenzaron a realizar gestiones ante el propio candidato para persuadirlo de que de batalla en la segunda vuelta.

Hermético él y su compañero de fórmula alimentaron especulaciones sobre una reconsideración de la determinación de desertar, al aparecer -sonrientes y de buen semblante- en el balcón del hotel Presidente de esta Capital, convertido en una verdadera "meca" para los dirigentes menemistas.

Durante la tarde, al menos dos textos de renuncia al ballottage fueron prolijamente repasados por los integrantes de la fórmula, mientras estrechos colaboradores del candidato admitían que las cartas estaban "echadas".

En tanto, un documento -luego identificado como "falso por el vocero de Menem- era deliberadamente repartido en el Parlamento y en el mismísimo búnker menemista para supuestamente "explicar" los motivos de lo que, durante toda la jornada había sido la decisión de renunciar.

Desde el comando de Néstor Kirchner se optó por la cautela y quienes salieron a hablar con los medios prefirieron eludir respuestas puntuales.

Aunque se había anunciado una conferencia de prensa del santacruceño, su figura no apareció ante los periodistas y las declaraciones quedaron a cargo del portavoz del candidato, Miguel Nuñez.

Nuñez definió la jornada como "lamentablemente bochornosa para el país", a raíz de la decisión de Menem de asumir actitudes que "no conducen a nada y son poco serias".

"Menem nos ha sometido a los argentinos a una jornada oprobiosa", dijo Nuñez, mientras hasta poco antes de las 22, decenas de personas le pedían a Menem, frente al hotel donde se aloja que no abandonara la carrera electoral.

En el gobierno, también optaron por la prudencia, aunque -por la mañana- los indicios de una supuesta deserción había generado binenestar en algunos funcionarios.

Fuente : DyN

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