
Violencia en Neuquén: golpes y amenazas entre un intendente y su antecesor
Ocurrió en la localidad de Pilo Lil, a 55 kilómetros de Junín de los Andes; el conflicto entre Andrés Infante y Eliseo Díaz se dio por una discusión a partir del uso de un vehículo oficial
3 minutos de lectura'

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- La pequeña localidad de Pilo Lil, ubicada en la cordillera de Neuquén a unos 55 kilómetros de Junín de los Andes sobre la Ruta Provincial 23, quedó envuelta en un grave escándalo de violencia política e institucional. El episodio involucró al actual presidente de la Comisión de Fomento, Andrés Avelino Infante, y a su antecesor, Eliseo Díaz, quien estuvo al frente de la comuna durante 12 años.
El altercado ocurrió el viernes pasado dentro del salón comedor del Parador Turístico comunal, en momentos en que se desarrollaba una mesa de trabajo con funcionarios provinciales.
El conflicto se desató a raíz del uso de un vehículo oficial de la institución. De acuerdo con la denuncia formal presentada por Infante, Díaz se presentó para solicitar un camión comunal para trasladar fardos de pasto destinados a sus animales. Cuando le exigieron la presentación de una nota formal para justificar la salida del rodado y la rendición de cuentas del combustible, la conversación escaló a una acalorada discusión de casi 20 minutos con gritos, insultos y empujones.
Por su parte, la esposa de Díaz, Belén Griselda Alfonso, ofreció una versión contrapuesta: afirmó que su marido había gestionado el vehículo el día anterior y que el enojo surgió al regresar el viernes y constatar que el camión no estaba disponible. Asimismo, sostuvo que fue el propio Infante quien inició la agresión física al tomar a Díaz del pecho.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando, según la denuncia de Infante, el exjefe comunal lanzó amenazas de muerte (“Te voy a matar, me tenés podrido”) y extrajo de su cintura un cuchillo. Infante relató que su esposa, Raquel Fantini, debió interponerse de espaldas entre ambos como “escudo humano” para evitar el ataque.
Toda la secuencia fue filmada por Eliana Rivera, coordinadora regional del gobierno provincial que participaba del encuentro. Ese registro audiovisual se transformó en la prueba central entregada a las autoridades judiciales y al Ministerio de Seguridad.
En su descargo, Díaz reconoció haber blandido un cuchillo tipo “verijero” (de 10 a 12 centímetros), pero argumentó que lo hizo únicamente para defenderse al considerar que le habían hecho “una cama” y que pretendían agredirlo entre tres personas. Su esposa, sin embargo, negó enfáticamente la presencia o exhibición de cualquier arma blanca y aseveró que el encuentro se limitó a un cruce a golpes de puño.

Tras la alerta dada por la coordinadora provincial, efectivos del Destacamento de Pilo Lil y de la Comisaría 25 de Junín de los Andes intervinieron en el lugar. Díaz se dirigió primero al destacamento local y luego continuó viaje hacia Junín de los Andes: fue interceptado en el trayecto por la Policía y quedó demorado.
Como consecuencia de las actuaciones iniciales, la Justicia dictó una medida perimetral de restricción por cuatro meses contra el exfuncionario.
La situación sumó tensión horas después, cuando Infante radicó una segunda denuncia penal contra el hijo mayor de Díaz por presentarse en la sede comunal a formular nuevas amenazas.
La causa se tramita actualmente en la Fiscalía de Junín de los Andes, donde se peritan las imágenes grabadas y las cámaras de seguridad del sector.



