Cambia, todo cambia. Dónde y cómo invertir hoy en el mercado inmobiliario
En un escenario que requiere más información y conocimiento que nunca, Toribio Achával pone todo su expertise al servicio de inversores tan exigentes como usuarios finales.
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Si bien es cierto que la inversión inmobiliaria ha sido históricamente en la Argentina un resguardo de valor ante las crisis y la inestabilidad económica crónica, los expertos aseguran que actualmente no se trata solo de comprar un departamento estándar y ponerlo en alquiler. Por el contrario, el mercado atraviesa una etapa en la que invertir exige más precisión, más información y, sobre todo, más acompañamiento profesional. El inversor dejó de ser un perfil distante que solo miraba números para comportarse como un usuario final que elige un producto de altísima calidad.

“Hoy tenemos un usuario que cambió la dinámica del mercado, por eso es necesario reinterpretarlo”, señala Charly Medina, Gerente Comercial de Emprendimientos de Toribio Achával. “El negocio inmobiliario acotó mucho sus márgenes y el inversor pasó a manejarse con la mirada del usuario final. Ahí es donde creemos que ya no se trata solo de mostrar los productos sino de ser un puente entre los distintos actores de la cadena de valor en cada una de las etapas del negocio”, agrega. Esa superposición de roles se ve en la práctica: quien compra en pozo busca rentabilidad, pero también piensa en el uso propio, en la calidad constructiva, en la distribución y en la vida útil del producto.
Para Nahuel Achával, también Gerente Comercial de Emprendimientos, ese nuevo perfil del inversor se refleja en que se involucra en detalles que antes no formaban parte del análisis: terminaciones, sistemas de calefacción, orientación, funcionalidad. “Nadie compra metros cuadrados, están comprando unidades funcionales”, sintetiza.

En ese sentido, Toribio Achával se fue adaptando a estos cambios diversificando notablemente su cartera. Hoy, la empresa reúne proyectos de perfiles muy distintos: desde desarrollos orientados a renta en Vaca Muerta hasta propuestas aspiracionales en Recoleta o Patagonia, pasando por unidades para alquiler temporario o lotes para primeras inversiones. Ese abanico permite acompañar al cliente en todas las etapas posibles, desde la compra de tierra hasta el departamento a estrenar.

La dinámica del pozo también cambió. Donde antes había espacio para varios inversores dentro del mismo ciclo de vida del proyecto, hoy la ecuación es más ajustada. “En los proyectos de pozo hoy hay espacio solamente para un inversor. ¿Quién es el que gana? El que lo va a usar, pero al mismo tiempo invierte en un momento temprano”, explica Achával. La rentabilidad sigue existiendo, pero requiere timing, lectura fina y conocimiento del mercado. “La dinámica del mercado sí ha cambiado. En algunos proyectos hay mucho más recorrido desde el pozo, en otros está muy acotado y no hay ni espacio para uno”, añade Charly Medina.

Ese nuevo consumidor también exige más información y más calidad. Ya no alcanza con que el número cierre. “Ahora quiere saber quién desarrolla, quién construye, la espalda financiera del desarrollador, la posventa, los costos a posteriori, cuánto le cuesta poner en marcha el edificio, quién lo va a operar”, detalla Medina. La tendencia corporativa del flight to quality llegó al segmento residencial y empuja a los desarrolladores a ofrecer mejores morfologías, mejores frentes y mejores estándares.

En un mercado tibio, donde la venta es más desafiante, desde Toribio Achával sostienen que la clave es estar cerca del cliente y ofrecer productos que respondan a lo que realmente demanda. “Preparamos productos conjuntamente con los desarrolladores para poner en el mercado inmuebles que cumplan todos los requisitos. Es un ticket pensado para un bolsillo corto como el que hay hoy en Argentina, pero al mismo tiempo pensado en un producto que tiene que tener todo lo que esa tipología te ofrece”, explica Achával. Así es como hoy se valorizan unidades funcionales bien resueltas, con distribuciones modernas, balcones amplios, amenities cuando la zona lo requiere y tipologías que respondan a la vida post pandemia.

Frente a estas transformaciones, Toribio Achával se propone construir junto a sus clientes un espacio donde el asesoramiento sea el diferencial y donde la variedad permita encontrar el mejor match entre necesidad, presupuesto y oportunidad. “Nos interesa que quien está por tomar una decisión se apoye en nuestro expertise”, dice Medina. “Cuando nos reunimos con los clientes que quieren invertir analizamos todo: con qué capital dispone, si necesita financiación o no, en qué zona le interesa comprar. Con esa información, armamos un plan a medida. Tenemos la cantidad de productos necesaria para que, sea cual sea la necesidad, hagan un gran negocio”, concluye Nahuel Achával.
Para más información, contactarse con Toribio Achával haciendo click aquí o por WhatsApp al 5491156600171
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