
La conformación representa las condiciones que posee la estructura del animal. Está basada en la distribución de un conjunto de elementos como el esqueleto y sus músculos que le dan los rasgos de su aspecto general. No hay una conformación considerada ideal o normal que pueda ser aplicada por igual a todas las razas o tipos de caballos, sino que dependerán de la raza, trabajo o deporte que realizan. Ciertas razas tienen una conformación típica que las caracteriza y les permite realizar su función sin problemas, como por ejemplo el pura sangre de carrera donde debe ser un animal dotado de rapidez o la del percherón que por su notable base ósea y muscular, está destinado a realizar un trabajo de fuerza como es la tracción.
Una conformación correcta dota al caballo de un soporte físico adecuado para realizar su actividad sin mayores complicaciones, se presentará bien alineado, no estará expuesto a lesiones anunciadas por esas falencias estructurales, demuestra solidez, fortaleza y una agradable apariencia externa. La aptitud de un animal para realizar una función específica sumada a una acertada conformación, constituyen dos cualidades muy anheladas por un criador o por el dueño. En cambio, si luego de una evaluación general del caballo nos permite definirlo como un animal con una estructura física defectuosa, estas imperfecciones impedirán que el cuerpo esté equilibrado y dificultarán que el peso de ese equino se distribuya de un modo parejo en las extremidades, le quita imagen de armonía y cuando hacen un movimiento hay ciertas regiones corporales que realizan un mayor esfuerzo siendo posible aparición de trastornos físicos.
Un animal con una conformación incorrecta o defectuosa tendrá una mayor susceptibilidad a presentar alteraciones, la frecuencia de éstas estará relacionada con el tipo de anormalidad que presenta y con la intensidad o grado de trabajo que ejercita. Un animal con aplomos incorrectos evidencia fragilidad, es factible que se creen en él mayores condiciones para que se instale una lesión aguda o crónica, porque los componentes del aparato osteomuscular están desordenados, el cuerpo no mantiene una postura de equilibrio, posee aspecto endeble, y cuando realiza un trabajo físico de variable magnitud tiene mayores posibilidades de lesionarse. Al seleccionar un animal, es conveniente uno con una apropiada conformación, y cerciorarse que demuestre aptitud para cumplir con su función.






