
Diseñados para minimizar los riesgos
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Todo comenzó como un juego y se transformó en una empresa dedicada al tema. Viviana Solano de Cazaux se detuvo en el inmenso ombú que tiene en su casa de Talar de Pacheco y se le ocurrió que sería ideal transformar el espacio a la sombra con hamacas, toboganes o mangrullos para sus tres hijos.
Ese fue el comienzo de Juegos Infantiles, construcciones en madera a las que se sumó la arquitecta Toia Talleda y que materializa la posibilidad de que cada familia, al conocer las necesidades de sus hijos, pueda diseñar sus propios juegos.
Los hijos de las fundadoras participan activamente del proceso creativo, aportan sugerencias, los prueban y hasta les dan el visto bueno.
La madera dura es el mejor material disponible para construirlos: "Los juegos de caño o plástico tienen corta duración, desentonan con el entorno, y si las hamacas son de plástico pueden ser peligrosas con el impulso que ellos les dan. Los juegos están dirigidos a chicos de hasta 12 años", explica.
Al principio sólo hacían juegos para familias amigas o gente de la zona, pero con el tiempo ganaron experiencia y reconocimiento. Ahora reciben pedidos para municipalidades, restaurantes, colegios, jardines de infantes, casas particulares, barrios cerrados y countries, como Campo Chico, Chacras de Murray, Galápagos, La Lomada, Miraflores, Olivos Golf Club, Tortugas y Pilar del Lago. "Apuntamos fundamentalmente al desarrollo de los chicos en un ambiente de naturaleza y seguridad. Por eso la madera se entrega cepillada, sellada y lijada, sus cantos están redondeados y las platraformas o mangrullos protegidos por barandas. Nuestra idea principal es la integración de todos los niños, también aquéllos con alguna discapacidad, en un mismo ambiente. Para eso se diseñan juegos en los que puedan intervenir todos." La Asociación en Defensa del Infante Neurológico (Aedin) se convirtió en uno de sus clientes. Los juegos están hechos con productos nacionales y certificados por IRAM. Los precios parten de 1550 pesos + IVA.
Viviana se apasiona por esta actividad y cuenta: "Todos los juegos son a medida y al tratarse de módulos pueden adaptarse a la edad de los chicos, creciendo a la par de ellos".





