Pensada para la huerta pero útil en todo el jardín, esta fórmula simple crea una película protectora que reduce el impacto del sol sin interferir con la fotosíntesis
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En pleno verano, cuando el sol no cede, las plantas, y en especial la huerta, entran en su etapa más delicada. Los cultivos estrella de la temporada —tomates, ajíes, zapallitos y berenjenas— pueden sufrir más de lo que creemos bajo la radiación ultravioleta.
Si bien estas plantas cuentan con mecanismos naturales para adaptarse al calor, la especialista en huerta orgánica Gabriela Escrivá advierte que “el calor extremo o el exceso de sol pueden quemar sus hojas, debilitar la estructura celular e incrementar la susceptibilidad a enfermedades y plagas.”
La buena noticia: existe una solución simple, accesible y totalmente natural, creada por el experto español Mariano Bueno y adaptada por horticultores ecológicos de todo el mundo que funciona como una pantalla solar para resguardar las plantas más sensibles del sol extremo.

Cuidar sin bloquear
Se trata de un spray elaborado con ingredientes que cualquier horticultor o jardinero tiene a mano: agua, aloe vera, albahaca y un toque de vino tinto. Al aplicarlo sobre las hojas, se forma una fina capa de gel que ayuda a reducir el estrés térmico.
Si bien originalmente fue diseñado para plantas de la huerta, el preparado se puede usar también en aquellas plantas que presentan señales de estrés ante las altas temperaturas o el sol demasiado fuerte.

Según Escrivá, este preparado “forma una fina capa de gel sobre las hojas que refuerza la estructura celular, mejora la retención de humedad y reduce el impacto de los rayos solares sin afectar la fotosíntesis”.
Es una especie de <b>protector solar vegetal</b> que no interfiere con el metabolismo natural de la planta
Cómo prepararlo paso a paso
La receta es rápida, económica y no requiere más que una licuadora y un colador.
Primero hay que colocar en la licuadora un litro de agua sin cloro, media hoja de aloe cortada en trocitos, 5 o 6 hojas de albahaca fresca y 50 cc de vino tinto.

Luego se licua muy bien hasta integrar todos los ingredientes y se deja reposar por 15 minutos. Se puede colar para quitar fibras gruesas y embotellar para conservar en la heladera.
La aplicación también tiene su técnica: hay que pulverizar por la mañana temprano, antes del sol fuerte, para que la película protectora se adhiera bien. Escrivá recomienda usarlo “una vez por semana o cada 15 días, adaptándolo a las temperaturas altas”. Es decir que se puede intensificar si hay ola de calor. Antes de usarlo en toda la huerta, conviene aplicarlo en una pequeña zona de prueba “para descartar alguna reacción adversa”.
Con esta herramienta natural y con la lectura del clima, es posible acompañar a los cultivos y las plantas más sensibles del jardín para que lleguen al final de la temporada con buena salud.






