Las Hippeastrum Parodii se distingue por su umbela de entre 4 y 7 flores color blanco amarillento o crema con reflejos verdosos, en forma de embudo alargado (trompeta). El estigma es trilobulado y paraperigonio tiene múltiples procesos pilosos. Sus grandes bulbos suelen encontrase enterrados a gran profundidad. Por el tamaño, cantidad y color verdoso de sus flores, H. parodii ha sido y es objeto de numerosas hibridaciones. Requiere de un largo período de dormancia, que coincide con los meses de otoño e invierno. Las fuertes lluvias del mes de noviembre incentivan la floración de esta especie en Argentina.
Revista Jardin

Las flores olvidadas en viejos jardines silvestres que hay que cuidar como un tesoro

Te invitamos a conocer las azucenas de nuestro país, que permiten maravillarnos con la belleza de sus flores, sus dulces fragancias y su aporte a la biodiversidad

Mariano Rubén Saviello
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Azucenas, lirios, amaryllis y amancay son tan solo algunos de los nombres comunes con los que son conocidas nuestras “azucenas” en los pueblos, donde –casi sin saberlo– las cultivan olvidadas en algún viejo jardín de la abuela o en un camposanto recordando a sus difuntos. Tras alguna lluvia fuerte que induce su floración que anuncia la primavera, estas plantas se visten de llamativas flores perfumadas y con forma de trompeta. En el Noreste y Noroeste de la Argentina crecen naturalmente y conservan un lugar destacado en la cultura, la identidad y las raíces de sus pueblos originarios.

Desde el punto de vista hortícola han sido objeto de un sinfín de trabajos de selección e hibridación durante los últimos dos siglos y medio para obtener híbridos comerciales de diversas formas, tamaños y colores por parte de los holandeses. Estos acuñaron el término “amaryllis” por la semejanza de estas plantas con las “azucenas de carnaval” o “muertas resucitadas” (Amaryllis belladonna, nativas de Sudáfrica).

Cuidarlas y preservarlas para las generaciones futuras es una tarea de todos, para que continúen floreciendo en nuestros valles, bosques, praderas y humedales, ocupando un lugar destacado para la biodiversidad de la Argentina.

Conocerlas nos permite avanzar con políticas de conservación, con estudios rigurosos que las preserven junto con sus hábitats para las futuras generaciones.
Conocerlas nos permite avanzar con políticas de conservación, con estudios rigurosos que las preserven junto con sus hábitats para las futuras generaciones.Gentileza Alfredo Grau

Las especies de Hippeastrum se concentran en dos grandes centros de diversidad biológica: el principal en el este de Brasil y el otro en los Andes entre Perú, Bolivia y Argentina; sin embargo, algunas especies se encuentran mucho más al norte, hasta México y el Caribe. Su hábitat es principalmente tropical y subtropical y se distribuyen en una amplia gama de ambientes: muchas especies crecen en pastizales, sotobosques y al resguardo de especies arbóreas, mientras que otras prefieren hacerlo a pleno sol. Algunas prefieren áreas inundables, y otras, un hábitat casi desértico.

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Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM AVIFLORUM) El nombre hace referencia a la forma de la flor, que parece un ave alzando vuelo. El único registro de esta especie proviene de una pequeña región comprendida entre las provincias de Salta y Tucumán (noroeste de Argentina), donde fue originalmente hallada creciendo en poblaciones de escasos individuos en pequeños bosquecillos húmedos.

Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM PARODII) El epíteto honra a Lorenzo Raimundo Parodi, botánico argentino (1895-1966). La especie se distribuye en Argentina, en las provincias de Jujuy, Salta y Santiago del Estero hacia el noroeste; y en Formosa y Chaco al noreste, extendiéndose hasta las provincias de Córdoba y San Luis en el Centro de la República Argentina. Crece en bosques secos degradados, en ambientes abiertos, con pastizales y suelos rocosos ligeramente alcalinos. También en laderas arbustivas xerófitas.
Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM AVIFLORUM) El nombre hace referencia a la forma de la flor, que parece un ave alzando vuelo. El único registro de esta especie proviene de una pequeña región comprendida entre las provincias de Salta y Tucumán (noroeste de Argentina), donde fue originalmente hallada creciendo en poblaciones de escasos individuos en pequeños bosquecillos húmedos. Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM PARODII) El epíteto honra a Lorenzo Raimundo Parodi, botánico argentino (1895-1966). La especie se distribuye en Argentina, en las provincias de Jujuy, Salta y Santiago del Estero hacia el noroeste; y en Formosa y Chaco al noreste, extendiéndose hasta las provincias de Córdoba y San Luis en el Centro de la República Argentina. Crece en bosques secos degradados, en ambientes abiertos, con pastizales y suelos rocosos ligeramente alcalinos. También en laderas arbustivas xerófitas.Gentileza Mariano Saviello

También existen especies epífitas que requieren circulación de aire alrededor de sus raíces y crecen sobre troncos o laderas rocosas. El género comprende unas 75 a 80 especies, de las cuales doce se encuentran confirmadas para la Argentina, incluyendo Hippeastrum euryphyllum –de gran parecido con H. parodii–, endémico de una región sumamente acotada de la provincia de Corrientes; y el recientemente descubierto (2022) Hippeastrum escoipense –una nueva especie críptica del noroeste argentino–, de gran parecido con H. argentinum, no incluidas en esta nota por su gran semejanza con las especies mencionadas. Se encuentran distribuidas en las regiones Noreste y Noroeste, llegando hasta la región Central. Salvo localmente, son prácticamente desconocidas, pese a tener un enorme potencial ornamental para jardines de bajo mantenimiento.

Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM CYBISTER) El término “cybister” era el nombre con el que los moros (naturales del noroeste de África) designaban a los pozos de agua. Su significado se refiere a áreas con cuerpos de agua temporales, ricos en vegetación. No obstante, se desconoce la relación que esta referencia tiene con la especie. Es probable que, por la estructura ultra-zigomórfica de sus flores, haya sido confundida inicialmente con H. angustifolium, que sí habita áreas anegadas y pantanosas del noreste argentino.

Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM VITTATUM) El epíteto deriva del latín y significa “longitudinalmente estriado”, en referencia a las estrías o franjas de color rosado que presentan las flores. Se la puede encontrar en la provincia de Misiones, en Brasil, Paraguay y en Uruguay. Crece en ambientes similares a los de H. angustifolium.
Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM CYBISTER) El término “cybister” era el nombre con el que los moros (naturales del noroeste de África) designaban a los pozos de agua. Su significado se refiere a áreas con cuerpos de agua temporales, ricos en vegetación. No obstante, se desconoce la relación que esta referencia tiene con la especie. Es probable que, por la estructura ultra-zigomórfica de sus flores, haya sido confundida inicialmente con H. angustifolium, que sí habita áreas anegadas y pantanosas del noreste argentino. Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM VITTATUM) El epíteto deriva del latín y significa “longitudinalmente estriado”, en referencia a las estrías o franjas de color rosado que presentan las flores. Se la puede encontrar en la provincia de Misiones, en Brasil, Paraguay y en Uruguay. Crece en ambientes similares a los de H. angustifolium. Gentileza Mariano Saviello

Si bien sus poblaciones se encuentran recluidas en parques y reservas naturales, y otras áreas protegidas, es necesario realizar un relevamiento más profundo para establecer su grado de conservación y, eventualmente, acciones concretas de protección y reintroducción.

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De las diez especies tratadas, cuatro de ellas son endémicas de la República Argentina (H. aglaiae, H. argentinum, H. aviflorum y H. teyucuarensis) y, de estas cuatro, las dos últimas presentan un endemismo estricto a pequeñas regiones o parajes, una de las cuales (H. aviflorum) no ha sido vuelta a relevar desde finales de los años sesenta y se considera en peligro crítico de extinción por degradación de su hábitat natural.

Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM ARGENTINUM) Es una especie endémica de la Argentina (Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy y Formosa). Hay reportes para Bolivia, aún no confirmados. 

Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM TEYUCUARENSIS) El nombre hace referencia al lugar donde fue originalmente descubierta, en el peñón Reina Victoria, región de Teyú-Cuaré. Se trata de una especie endémica de la región de Teyú-Cuaré, Misiones, con una única población recluida en esta área protegida. Suele crecer en suelos rocosos, entre grietas y rodeada de la exuberante vegetación que habita y cuelga del peñón Reina Victoria.
Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM ARGENTINUM) Es una especie endémica de la Argentina (Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy y Formosa). Hay reportes para Bolivia, aún no confirmados. Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM TEYUCUARENSIS) El nombre hace referencia al lugar donde fue originalmente descubierta, en el peñón Reina Victoria, región de Teyú-Cuaré. Se trata de una especie endémica de la región de Teyú-Cuaré, Misiones, con una única población recluida en esta área protegida. Suele crecer en suelos rocosos, entre grietas y rodeada de la exuberante vegetación que habita y cuelga del peñón Reina Victoria. Gentileza Mariano Saviello

Desde un punto de vista ornamental, han dado origen a numerosos híbridos de gran valor hortícola, extensamente empleados como bulbosas para el cultivo en maceta o en grandes macizos para dar notas de color a jardines de aspecto tropical. Sin embargo, el cultivo de las especies puras aún no ha adquirido mayor popularidad, lo que, en cierta forma, mantiene a nuestras especies de azucenas silvestres protegidas en reservas o parques naturales.

Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM IGUAZUANUM) La etimología hace referencia a la procedencia de la especie, originalmente hallada en el Parque Nacional Iguazú. En la República Argentina, se la puede encontrar únicamente en la provincia de Misiones; además, se halla en los estados brasileños de Paraná y Santa Catarina, entre los 0 y los 800 msnm, creciendo en peñascos de abundante vegetación o en bosquecillos húmedos al reparo del sol. 

Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM PETIOLATUM) “Petiolatum” significa “provisto de pecíolo” y haría referencia al aspecto peciolado de las hojas de los ejemplares herborizados que fueron estudiados. Esta especie se encuentra en toda la región mesopotámica argentina (Entre Ríos, Corrientes y Misiones). Asimismo, también se extiende hacia el Delta del Río de la Plata en la provincia de Buenos Aires e isla Martín García.
Foto de la izquierda: (HIPPEASTRUM IGUAZUANUM) La etimología hace referencia a la procedencia de la especie, originalmente hallada en el Parque Nacional Iguazú. En la República Argentina, se la puede encontrar únicamente en la provincia de Misiones; además, se halla en los estados brasileños de Paraná y Santa Catarina, entre los 0 y los 800 msnm, creciendo en peñascos de abundante vegetación o en bosquecillos húmedos al reparo del sol. Foto de la derecha: (HIPPEASTRUM PETIOLATUM) “Petiolatum” significa “provisto de pecíolo” y haría referencia al aspecto peciolado de las hojas de los ejemplares herborizados que fueron estudiados. Esta especie se encuentra en toda la región mesopotámica argentina (Entre Ríos, Corrientes y Misiones). Asimismo, también se extiende hacia el Delta del Río de la Plata en la provincia de Buenos Aires e isla Martín García.Gentileza Mariano Saviello
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Conocerlas nos permite avanzar con políticas de conservación, con estudios rigurosos que las preserven junto con sus hábitats para las futuras generaciones. Pues “no se puede amar lo que no se conoce, ni preservar aquello que no se ama”.