
Los colibríes se alimentan del néctar de ciertas flores; con muchas han coevolucionado en el que ambas especies fueron adaptándose una a otra por milenios, paso a paso, hizo más sustentables sus vidas. Completan su dieta con las proteínas provistas por la ingestión de pequeños insectos y arañitas.
En Buenos Aires hay dos especies que son comunes en los jardines: el verde (que migra hacia el norte después del verano) y el bronceado, que suele permanecer en la zona todo el año.
A veces en los jardines se cuelgan alimentadores con soluciones de agua y azúcar para atraerlos. Esta práctica debe estar acompañada de una gran responsabilidad, si no se lavan y se cambia el contenido diariamente, el alimento puede enfermarlos. También suele ocurrir que algunos colibríes se acostumbran tanto a este suministro que hasta dejan de visitar flores y polinizarlas.
Cada lugar alberga su flora y fauna característica es por eso que la conjunción de plantas nativas que atraen polinizadores generan un doble impacto positivo en la región. A continuación se encuentran algunas de ellas.
Pico de tucán (Heliconia brasiliensis)
El follaje es persistente, con hojas de gran tamaño. Florece en primavera y verano y fructifica en otoño. Requiere riego abundante. Ideal para rincones sombríos del jardín. No tolera las heladas. Puede cultivarse en maceta.

ANARIO ROJO, AJICILLO ROJO (Dicliptera squarrosa)
Florece de primavera a otoño, y fructifica en verano y otoño. Requiere riego medio y exposición al sol o media sombra. Resulta una herbácea ideal para macetas y canteros. Se propaga por semillas y gajos.

BANDERA ESPAÑOLA (Justicia floribunda)
Su floración roja invernal es muy llamativa. Fructifica en primavera. Requiere riego medio y sombra o media sombra. Puede cultivarse en maceta. Se propaga por semillas.

FUCSIA (Fuchsia boliviana)
Tiene una imponente y abundante floración fucsia en verano. Fructifica en otoño. Requiere riego medio y exposición a la media sombra o sombra. Puede tenerse en macetas y no tolera heladas. Se propaga por semillas y gajos.

FLOR DE SEDA, PLUMERILLO ROSADO (Calliandra parvifolia)
Tiene una llamativa floración de color rosado en el verano. Fructifica en verano y otoño. Requiere riego medio y exposición al sol o media sombra. Acepta la poda de formación. Puede cultivarse en maceta. Se propaga por semillas.

CEPILLO DE MONO (Combretum fruticosum)
Florece en verano y fructifica en otoño. Requiere riego medio y exposición al sol o media sombra. Esta especie se desarrolla en jardines amplios y se propaga por semillas.





