
“Para hablar de nuestro estilo, corresponde hacer una aclaración: nosotras nos consideramos traductoras”, advierten la arquitecta Claudia Alonso y la interiorista Constanza Franchini, fundadoras del estudio que lleva sus nombres y responsables del diseño interior de esta casa. “Nuestro enfoque está centrado en el cliente; por eso tenemos obras muy diferentes: trabajamos con aquello que identifica a cada persona y lo convertimos en un espacio habitable”.

Este proyecto fue desarrollado en sintonía con el estudio Hermann Arquitectos y la paisajista Josefina Valente. “Muchas de las decisiones de materialidad, terminaciones y detalles surgieron del diálogo; el resultado es consecuencia directa de esa metodología”, apuntan.

El acceso fue diseñado como una experiencia donde cada elemento (el herraje de bronce, la madera, la lámpara colgante) funciona como unidad y en conjunto para una impactante primera impresión.

Trabajamos mucho sobre las proporciones porque somos cultoras de la gran escala, incluso en proyectos mucho más acotados que este. Nos interesa que los espacios se perciban contenidos, pero también generosos e impresionantes.”
— Constanza Franchini y Claudia Alonso, responsables del diseño interior
El patio interno es más que luz natural: produce reflejos y efectos de sombra que van cambiando la percepción de los materiales a lo largo del día. “Es una pausa visual”, definen las profesionales.

Espacios para la vida
Así como el intercambio entre colegas permitió la sinergia, las charlas con los dueños aportaron la singularidad: lugares favoritos, viajes, texturas y objetos queridos formaron ese collage de inspiraciones que el estudio Alonso-Franchini trasladó a este hogar cómodo para la vida cotidiana, contemporáneo y con fuerte identidad.


Sin superficies donde colgar obra, optaron por transformar una de las paredes en una pieza artística. Así nació la intervención escultórica que resultó uno de los gestos más significativos del gran espacio social

Con la integración visual como premisa, la cocina se destaca por un equipamiento de excelencia cuyas alacenas y artefactos ocultos permiten que se adapte perfectamente al espacio público.

El toilette

Revestir para dar calidez
En pos de generar una alternativa al varillado decorativo, surgió la idea del revestimiento de lapacho aplicado en interior y exterior, que unifica y aporta profundidad al recorrido.

La madera acompaña el hormigón como un elocuente hilo conductor. “Más allá de su función, nos gusta su cualidad emocional, esa capacidad de crear espacios más habitables y personales”, señalan Claudia Alonso y Constanza Franchini.


“Para enfatizar el diálogo de la piedra con el resto de los elementos, apelamos a piezas de gran formato y superficies donde pudieran apreciarse los dibujos del material”.

El interiorismo puso especial atención en los encuentros: aquí, las terminaciones, los herrajes, la iluminación y el trabajo con artesanos y proveedores especializados marcan la diferencia.





