Las galerías del Hotel Yacanto.
Revista Lugares

Hotel Yacanto: único centenario de la Argentina que nunca cerró sus puertas y recibe “a las familias de siempre”

Nació con los ferrocarriles ingleses, tiene capacidad para cien personas y cancha de golf de 9 hoyos.

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Julio Madero se siente orgulloso del legado de sus padres.
Julio Madero se siente orgulloso del legado de sus padres.Belén Grosso

Con entramado de madera en la fachada Tudor, toldos verde inglés en la galería y pisos de madera que crujen, el Hotel Yacanto ostenta “más de cien años”. Mucho tiempo los dueños creyeron que databa de 1920. Sin embargo, durante la pandemia se encontraron con una publicación que decía que recibe huéspedes desde 1917. “Es el único hotel centenario de la Argentina que nunca cerró sus puertas”, asegura Julio Madero (h), a cargo del lugar.

Partido de golf en la cancha que data de 1928.
Partido de golf en la cancha que data de 1928.Gentileza familia Madero
Florencia Pasman le dedicó su vida al hotel.
Florencia Pasman le dedicó su vida al hotel.Gentileza familia Madero
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A cinco minutos de la RP 14, en San Javier y Yacanto, en Traslasierra, Córdoba, el Hotel Yacanto tiene una historia riquísima y una clientela fiel. “Las empresas inglesas del ferrocarril levantaban estos hoteles para sus empleados. En el libro de visitas (que data de 1922) figuran apellidos criollos e ingleses. El problema empezó en 1955, cuando se completó la nacionalización de los trenes y entraron en decadencia. Muchos pasaron a manos provinciales, otros fueron abandonados y varios concesionados”, cuenta Julio sobre lo que pasó con este hotel enorme –con capacidad para cien personas–, “del que nadie quería hacerse cargo”.

Habitación del Hotel Yacanto.
Habitación del Hotel Yacanto.Belén Grosso
El hotel es ideal para los amantes del golf.
El hotel es ideal para los amantes del golf.Belén Grosso
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El hotel tiene capacidad para 100 personas.
El hotel tiene capacidad para 100 personas.Belén Grosso

Tras pasar durante diez años por distintos concesionarios, Julio (p) Madero y Florencia Pasman asumieron el compromiso de administrarlo en 1966. “Vivían cerca, en Villa de las Rosas, porque mi papá trabajaba en la cantera de una fábrica de sanitarios. Se enteraron que este hotel buscaba nueva administración porque mi abuelo se alojó acá una vuelta, cuando vino a visitarlos. Asumieron el desafío, sin saber nada de hotelería. Lo pusieron a punto, porque estaba muy venido a menos. Primero lo concesionaron y luego pudieron comprarlo”, relata Julio sobre la magnífica tarea que llevaron adelante Julio (p) y Florencia. Durante años, su padre estaba al frente al mostrador y su mamá manejaba los números del negocio. Él murió en 2020, y ella, con 88 años, tiene algunos problemas de salud.

Los Madero, durante un invierno en el hotel.
Los Madero, durante un invierno en el hotel.Gentileza familia Madero
Fachada del hotel a principios del siglo pasado.
Fachada del hotel a principios del siglo pasado.Gentileza familia Madero
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Hotel que forjó una clientela fiel de familias tradicionales que “vuelven todos los años y se sienten como en casa”, es generoso por la dimensión de sus salones, del comedor y del jardín. Los niños que a mediados del siglo pasado venían con sus padres, volvieron con sus hijos, convertidos en abuelos e incluso bisabuelos. Muchos para jugar al golf en la lindísima cancha de 9 hoyos que data de 1928 y está junto al hotel. “Cuando era chico y vivía acá, me quedaba llorando cada vez que se terminaban las vacaciones de invierno y se iban todos los huéspedes. Sabía que no iba a ver a nadie más por cinco meses”, ríe Julio.

Portón de entrada al hotel que tiene más de cien años.
Portón de entrada al hotel que tiene más de cien años.Belén Grosso

Orgulloso del legado de sus padres, recuerda que la época de mejor ocupación fue a principios de este siglo. “En el 2005 alcanzamos el cincuenta por ciento de ocupación anual, que es muchísimo para un hotel en esta zona”, destaca y agrega que en los 70 y 80 se consumía muchísimo. “La gente pagaba la pensión completa y no se medía en nada. Pedían, además, picadas, bebidas con alcohol y lo que se te ocurra”, señala. Y como balance, concluye: “No somos un hotel de lujo, pero somos buenos y accesibles. Tenemos un precio muy acorde a lo que ofrecemos. Y el mejor elogio es que las familias vuelvan”. Suena agradecido a los muchísimos huéspedes que lo eligen y no se van sin sacarse una foto en la escalera de la entrada del hotel. Todo después de haber acrecentado el anecdotario colectivo que mantiene vivo al Hotel Yacanto.

El puente que comunica el hotel con el golf.
El puente que comunica el hotel con el golf.Belén Grosso
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La pileta está a unos pasos del hotel.
La pileta está a unos pasos del hotel.Belén Grosso

Datos útiles

Hotel Yacanto. Con capacidad para 100 personas distribuidas en 35 habitaciones, es ideal para ocupar en familia y sentirse como en casa. Sobre un gran jardín y con acceso directo a cancha de golf de 9 hoyos, tiene pileta y cancha de tenis. Sirven desayuno y ofrecen opcional de media pensión con menú fijo. Desde $100.000 la doble con desayuno. Calle s/n, San Javier y Yacanto, Córdoba. T: (3544) 48-2002. IG: @hotelyacanto