

En los alrededores de Villa Elisa, en Entre Ríos, hay un Camino de los Colonos en honor a los inmigrantes que llegaron de los Alpes. Es una ruta que atraviesa el campo entre cardenales en busca de semillas y tranqueras que ostentan, con orgullo, sus escudos de familia. Pasamos por lo de Treboux, Sautier, Bagneaux y Bonnin hasta llegar a lo de Pralong, dueños de Almacén Don Leandro, en Colonia Hocker, a unos 20 minutos del centro de la localidad.




Con 150 habitantes permanentes, Hocker tiene cinco cuadras por cinco. El almacén es, en realidad, un restaurante donde se come muy bien. Carina Pralong, “pradera larga, en suizo”, recibe a los comensales como hasta hace un par de años lo hacían sus padres, Leandro Pralong y Graciela Cutei. El lugar ganó fama por los asados que hacía don Leandro y ahora revalida el éxito con platos de impronta alpina, como la raclette y la bourguignon. Al frente de la cocina está Federico Blanc, su pareja.
“Mi abuela paterna venía del valle de Maurienne. En la familia muchos tenemos rulos mota porque los moros estuvieron en esta zona durante años”, comenta. Suena totalmente embebida en la cultura de esos saboyanos, valesanos y piamonteses que arribaron a nuestro país a mediados del siglo XIX.


“Mi abuelo, Juan Pedro Pralong, llegó de niño con la inmigración que trajo Urquiza en 1857 y, de joven, vino a probar suerte a Hocker. Era hijo de esos primeros alpinos que llegaron a San José, a unos kilómetros de acá, se hicieron mayores de edad y se independizaron. Algunos también fueron a Villa Elisa, que creció más por la llegada del tren. Crecieron sin mirar atrás y no nos transmitieron el idioma ni recetas alpinas”, comenta Carina en el salón principal de Almacén Don Leandro. Aunque acota que, de chiquita, su abuelo cada tanto le hablaba en patuá, un dialecto de los Alpes que suena más rústico que el francés.
Su papá abrió este almacén hace 60 años, que siempre fue de comestibles y bar de copas; no de ramos generales. En la década de 1990, cuando muchos se habían ido del pueblo, estuvo a punto de cerrar. De hecho, en 1998 Hocker salió en un Atlas de Argentina como uno de los pueblitos en peligro de extinción. “Fue entonces que empezamos el rescate cultural”, asegura.



Carina cuenta que creció en la colonia, pero estudió en Villa Elisa y, gracias a los festejos por el centenario de la ciudad, fundada en 1890, aprendió francés para recibir a aquellos 300 “primos” que vinieron desde los Alpes para conocer a sus parientes emigrados. “Fue todo un fenómeno. Tejimos nuevos lazos”, cuenta. E, inquieta, fue por más. Cuando tenía 20 años viajó a los Alpes, se instaló un tiempo, se convirtió en profesora de francés y vislumbró en el turismo rural una oportunidad para convertir el negocio de sus padres en un restaurante que desde entonces no deja de recibir comensales.
Datos útiles
Almacén Don Leandro. Platos suculentos de impronta francesa, suiza e italiana. Sábados, domingos y feriados, al mediodía. Calle Los Cardenales, Colonia Hocker. T: (3447) 56-7248. IG: @almacendonleandro
Hotel Quinto Elemento. Desde 2012, funciona dentro del complejo Termas Villa Elisa, a pasos de las piletas. Son 80 habitaciones con acceso al spa y muy buen restaurante. Desde $260.000 la doble con desayuno. RN 130 Km 20, Villa Elisa. T: (3447) 50-3188. IG: @hqe_hotelquintoelemento

Oficina de Turismo de Villa Elisa. Asesoran en relación a las termas y actividades en la zona. Lunes a viernes de 8 a 20; sábados de 9 a 20; y domingos de 9 a 13 y de 15 a 19. Av. Urquiza 1798, Villa Elisa. T: (3447) 48-1717. IG: @turismovillaelisa



