La inconclusa fuente del Oso Polar, cuyo modelo original en barro fue diseñado por Roberto Viola. Explanada del museo Caraffa.
Revista Lugares

La curiosa historia de la escultura de un oso polar en Córdoba

Tallada por el escultor Alberto Barral, por qué la fuente de un oso polar causó revuelo y cómo llegó a su emplazamiento actual

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El español Gelasio Alberto Barral (1906-1969), fue el menor de cuatro hijos de los siete que tuvieron Isabel e Isidro Barral, miembro de una familia de canteros y escultores segovianos de la localidad castellana de Sepúlveda. Uno de sus hermanos fue el célebre escultor Emiliano Barral, a quien Antonio Machado le dedicó un poema.

Los cuatro hermanos escultores Emiliano (1896-1936), Martín (1899-1981), Pedro (1902-1982) y Alberto (1906-1969).
Los cuatro hermanos escultores Emiliano (1896-1936), Martín (1899-1981), Pedro (1902-1982) y Alberto (1906-1969).eladelantado.com

Durante la Guerra Civil, al mando de las milicias segovianas que defendieron Madrid estuvo Emiliano; pero el 21 de noviembre de 1936, cuando él y Alberto acompañaban a un grupo de periodistas extranjeros en un coche, el vehículo fue ametrallado y Emiliano, herido en la cabeza, murió pocas horas después.

Dos Hipocampos (1946) en el hall del segundo piso del Jockey Club.
Dos Hipocampos (1946) en el hall del segundo piso del Jockey Club.Cadena 3
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Alberto Barral
Alberto Barral

En 1937, Alberto Barral participó, en París, en el homenaje a Federico García Lorca, hasta que la derrota de la II República Española lo empujó al exilio. El militante republicano llegó a Valparaíso en barco y desde allí cruzó los Andes en forma clandestina para instalarse, finalmente, en la capital cordobesa.

Fuente de los Monos, frente a la iglesia de los Capuchinos, en la plazoleta Pablo Mirizzi.
Fuente de los Monos, frente a la iglesia de los Capuchinos, en la plazoleta Pablo Mirizzi.Xavier Martín
Barral en su taller
Barral en su taller
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Autodefinido “picapedrero” antes que escultor, el joven Alberto realizó las cinco fuentes con motivos animales que componen el itinerario Barral: la de los Monos –frente a la iglesia de los Capuchinos, en la plazoleta Pablo Mirizzi–; la de los Tres Leones –frente al Museo Histórico Provincial Marqués de Sobremonte–; la de los Dos Hipocampos (1946) –en el hall del segundo piso del Jockey Club–; la de la Loba Marina –en el Rosedal del Parque Sarmiento–, y la inconclusa fuente del Oso Polar, cuyo modelo original en barro fue diseñado por Roberto Viola.

Tres Leones, frente al Museo Histórico Provincial Marqués de Sobremonte.
Tres Leones, frente al Museo Histórico Provincial Marqués de Sobremonte.ecossublimes-arg.blogspot.com
Loba Marina
Loba Marinaecossublimes-arg.blogspot.com

Este último trabajo –que data de 1955– generó algunos equívocos. Resulta que el gobierno cordobés le había encargado a Barral la escultura para instalar en el flamante Puente Antártida Argentina, pero –hélas– cuando estaba por inaugurarse alguien le comentó al intendente que en el Polo Sur no hay osos, ni polares ni de los otros. Y así fue cómo la representación del úrsido deambuló por distintas plazas de la Docta. Pasó un tiempo en la plaza Vélez Sársfield. De allí fue a la plaza Alberdi (barrio General Paz), volvió a la Vélez Sársfield y luego se instaló en el Parque Sarmiento. Tras ser restaurado, se ubicó en la explanada lateral del museo Caraffa.

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La inconclusa fuente del Oso Polar, cuyo modelo original en barro fue diseñado por Roberto Viola. Explanada del museo Caraffa.
La inconclusa fuente del Oso Polar, cuyo modelo original en barro fue diseñado por Roberto Viola. Explanada del museo Caraffa.Rodrigo Ruiz Ciancia
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