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El Museo de las Colonias de Villa Domínguez es un imperdible de la región.
Revista Lugares

Los pueblos judíos que se formaron a fines del siglo XIX gracias a un barón millonario y conservan sus tradiciones

El circuito pone en valor sinagogas y sitios emblemáticos de Villa Clara a Basavilbaso, pasando por Villa Domínguez y Villaguay

El circuito pone en valor sinagogas y sitios emblemáticos de Villa Clara a Basavilbaso, pasando por Villa Domínguez y Villaguay

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Patricia Acst suspira al hablar de sus abuelos. Cuenta que no sabían trabajar la tierra y que lo pasaban muy mal en el campo. Llegaron de Polonia antes de la gran inmigración iniciada en 1892, pero no sabe la fecha exacta. En la Sinagoga Beth Jacob (1917), en Villa Clara, Entre Ríos, Patricia está dispuesta a compartir su historia. Es, a su vez, la historia de este pueblo de 350 habitantes que homenajea a Clara Bischoffsheim, esposa del barón Maurice de Hirsch, gran impulsor de la masiva inmigración organizada de judíos a la Argentina que comenzó a fines del siglo XIX.

Las sinagogas de Basavilbaso están muy bien conservadas.
Las sinagogas de Basavilbaso están muy bien conservadas.Carolina Castagnola
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Patricia Acst en la sinagoga de Villa Clara.
Patricia Acst en la sinagoga de Villa Clara.Carolina Castagnola
Los rollos de la Torá son vitales para el pueblo judío.
Los rollos de la Torá son vitales para el pueblo judío.Carolina Castagnola

Nacido en Múnich, Alemania, Hirsch (1831-1896) fue uno de los mayores filántropos de la historia judía. Hijo de banqueros, fue un hábil empresario del ferrocarril y destinó gran parte de su vida (y toda su herencia) a ayudar a sus congéneres, sometidos a la pobreza y a las persecuciones del Imperio ruso. Vivía en París, como buena parte de la aristocracia europea, y no era particularmente practicante del judaísmo. Tuvo una hija, Leontine, que murió de niña, y un hijo, Lucien, que se movió en los círculos sociales parisinos de la época y también murió joven, a los 31 años. Afectado por las pérdidas, el barón creó la Jewish Colonization Association (JCA) en 1891. Se trataba de un organismo destinado a coordinar y financiar la emigración de judíos con la certeza de que, con acceso a la tierra, a la educación y al trabajo, saldrían adelante. No se equivocó.

“Ahora somos 30, pero hace 40 años todavía éramos mayoría”, desliza Patricia. En Villa Clara, los nombres de algunas calles están en hebreo y hay una escuela que funciona en lo que alguna vez fue una sinagoga. Mientras abre el armario con los cinco libros, los rollos de la Torá, cuenta que nació muy cerca, en Ingeniero Sajaroff, pero se formó en Moisés Ville, Santa Fe, la primera colonia judía de nuestro país.

Hay textos y documentos que permiten reconstruir la historia judía.
Hay textos y documentos que permiten reconstruir la historia judía.Carolina Castagnola
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La sinagoga de Villa Clara data de 1917 y se llama Beth Jacob.
La sinagoga de Villa Clara data de 1917 y se llama Beth Jacob.Carolina Castagnola
La Sinagoga de Villa Clara congrega fieles para las fiestas más importantes.
La Sinagoga de Villa Clara congrega fieles para las fiestas más importantes.Carolina Castagnola

“Los que llegaron gracias al barón se instalaron en Belez, a dos kilómetros de donde estamos ahora. Luego se mudaron acá, donde ya había algunos judíos que habían venido solos, como mis ancestros. Con los gauchos surgieron algunas disputas, pero forjaron un vínculo y aprendieron el manejo de la tierra”, relata al referirse a la formación de los “gauchos judíos”, que describió Alberto Gerchunoff en su libro de 1910.

La mecánica

A 32 kilómetros, Villa Domínguez es un pueblo de unos 1900 habitantes con trazado radial, como París, en honor al barón. Osvaldo Quiroga es guía y nos cita en la estación de tren para arrancar el recorrido. “Aquí empezó todo”, desliza. Le pregunto si tiene orígenes judíos y aclara que no, pero pronto deja claro que conoce bien la historia por haber crecido en este pueblo. Tanto se metió en el tema que creó el Museo de las Colonias, que funciona en una antigua farmacia. Luce repleto de retratos, cartas, mapas y vestimenta de época.

Villaguay es una ciudad que recibió mucha gente de origen judío.
Villaguay es una ciudad que recibió mucha gente de origen judío.Carolina Castagnola
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La "sinagoga rancho" está entre las más visitadas.
La "sinagoga rancho" está entre las más visitadas.Carolina Castagnola
La menorá, fundamental durante las ceremonias.
La menorá, fundamental durante las ceremonias.Carolina Castagnola

“En 1892, tras la llegada del tren, Villa Domínguez fue el centro de recepción y distribución de colonos. Después de comprar 80.200 hectáreas (las primeras de Entre Ríos), el barón empezó aquí su gran obra, que replicó en seis provincias argentinas”, asegura Quiroga. Con su palacio parisino convertido en oficina central de la JCA, la metodología era eficiente. Había encargados de reclutar a las familias que, cuantos más hijos varones tenían, más posibilidades de ser admitidas sumaban. Una vez seleccionadas, les compraba un pasaje en tercera clase de algún barco y, en Entre Ríos, las recibía un representante de la organización. Llegaban por tandas, algunas con lo puesto; otras, en mejores condiciones. Todas con un contrato que las comprometía al pago en cuotas de la parcela asignada. Y siempre en cooperación con el Departamento de Tierras y Colonización de la Argentina, que estaba decidido a poblar el territorio.

Cuando vamos al Hotel de los Inmigrantes (que, en rigor, es un galpón), Osvaldo cuenta que fue el primer techo que tuvieron en tierra entrerriana. “Cada familia recibía un carro, dos caballos, un arado, semillas, material para hacerse una casa y un adelanto de dinero en efectivo”, apunta. Agrega que, en 1975, con el objetivo cumplido y una vez recibidos todos los pagos, la JCA cerró sus oficinas en Europa.

Retrato de los gauchos judíos.
Retrato de los gauchos judíos.Carolina Castagnola
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En Villa Domínguez, la sinagoga reúne la comunidad.
En Villa Domínguez, la sinagoga reúne la comunidad.Carolina Castagnola
Las representantes de la Sinagoga Golda Meir.
Las representantes de la Sinagoga Golda Meir.Carolina Castagnola

En la Sinagoga Golda Meir (1923) están reunidos Sara Rabey (cuarta generación de judíos llegados de Rusia), Natalia Cruz (hija de un polaco), Leoncia Kaufmann, Delia Mayer, Saúl Lifschitz y Leonardo Glagovsky, que se ponen la kipá para entrar al templo. Forman parte de una kehila (comunidad judía) de apenas 24 integrantes y se ocupan de mantener en pie la sinagoga de este pueblo, que llegó a tener una escuela ORT, sede de la de Buenos Aires.

Villaguay, ciudad cabecera de la región, está a una hora de Villa Domínguez. No nació como colonia judía, pero recibió judíos de la región para estudiar y trabajar. Durante años rezaron en sus casas, pero desde hace un tiempo tienen un salón de la Asociación Israelita Argentina de Villaguay, donde funciona la sinagoga. Me convidan con knishes para hablar de la importancia de transmitirles a sus descendientes la historia de sus ancestros. Son Susana Efron, Abraham Arcushin y Gastón Epstein, que integran la comisión directiva que preside Marina Garber.

“Nos juntamos para compartir y dar a conocer nuestras creencias y tradiciones, como los viernes de Shabat, las fiestas de Rosh Hashaná, el Día del Perdón y Pésaj”, cuenta Marina, que es de Capital Federal, pero vive acá porque se casó con un villaguayense. Ambos son de la colectividad y crían a sus hijos siguiendo los mismos preceptos. Su hija menor, que viajó a Israel después de terminar el colegio, fue una de las jóvenes repatriadas en un avión Hércules durante los operativos de evacuación desplegados tras los ataques terroristas del grupo Hamas del 7 de octubre de 2023.

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Integrados

Hasta mediados del siglo pasado, Lucienville, llamada así en honor a Lucien, hijo de Hirsch, era “la zona rural judía” que circundaba Basavilbaso. La comunidad, fundada en 1892, fue absorbida por este municipio, un importante nudo ferroviario de Entre Ríos creado unos años antes. Queda a una hora al sur de Villaguay.

La sinagoga Tfila L’ Moisés es de 1912.
La sinagoga Tfila L’ Moisés es de 1912.Carolina Castagnola
Todo empezó en la estación de tren de Villa Domínguez.
Todo empezó en la estación de tren de Villa Domínguez.Carolina Castagnola
En Entre Ríos el hombre de campo mantiene ciertas tradiciones.
En Entre Ríos el hombre de campo mantiene ciertas tradiciones.Carolina Castagnola

Juan José Britch, técnico superior en Turismo y coordinador del Circuito Histórico de las Colonias Judías del Centro de Entre Ríos, es quien me orientó al armar el recorrido. Comprometido con la causa, me cuenta cómo se amalgamaron criollos y judíos. “Crecimos totalmente integrados. Ellos aprendieron nuestros himnos, a tomar mate... Iban a la mañana a la escuela nacional y, a la tarde, a la de la colonia. Los que no somos de la colectividad fuimos minoría durante años. Representábamos apenas el 10% de la población. Hasta la década del 70, los negocios cerraban los sábados por Shabat. Todo eso cambió... Diría que solo quedan alrededor de 60 miembros de la comunidad en este pueblo”, señala mientras me convida un muy buen strudel de membrillo y maní, clásico de la pastelería judía. “Tardaron un año en ponerse a trabajar la tierra por todo lo que les costó desmontar. No sabían nada del campo. En Europa habían sido zapateros, carpinteros y sastres. Debió haber sido difícil”, reflexiona Juanjo con una admiración que no disimula.

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Charlamos mientras salimos del casco urbano para visitar la Sinagoga Novibuco, conocida como “la sinagoga rancho”. De 1895, la levantó la familia Roskin y es la primera de Basavilbaso. Modesta y achacada por el tiempo, tiene techos bajos y no se usa con frecuencia, pero conserva el mueble que contiene la Torá, siempre orientado hacia Israel. Es uno de los 11 templos que había en la zona: dos en el pueblo y nueve en el área rural.

La estrella de David está presente en buena parte de la arquitectura de esta región.
La estrella de David está presente en buena parte de la arquitectura de esta región.Carolina Castagnola
La sinagoga de Villa Clara es parte del recorrido.
La sinagoga de Villa Clara es parte del recorrido.Carolina Castagnola
Tumba en el cementerio judío de Basavilbaso.
Tumba en el cementerio judío de Basavilbaso.Carolina Castagnola
El Gran Hotel Villaguay es ideal para salir a recorrer la región.
El Gran Hotel Villaguay es ideal para salir a recorrer la región.Carolina Castagnola
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También está la Sinagoga Beth Abraham, que no funciona desde la década del 70 y congregaba a los más humildes de la región. Por su parte, la más grande de Entre Ríos se llama Tfila L’ Moisés y es de 1912. Tiene lindísimas pinturas de instrumentos en el techo y nombres de donantes en los bancos, como ocurre en las iglesias cristianas.

Una vez en el cementerio, el recogimiento es total. Juanjo se pone la kipá para entrar. Todavía quedan resabios de cuando el cementerio tenía sectores separados para mujeres, hombres, niños y personas que se habían quitado la vida. Sobre las tumbas, donde los católicos dejan flores, los judíos dejan piedras (más permanentes). Sobresale el sepulcro de un médico reconocido, Bernardo Uchitel, y el de una familia, los Arcushin, que fueron asesinados, incluso los niños, por sus propios peones en un resonado caso policial de 1913. Hacemos una vuelta grande para salir del lugar, porque en los cementerios judíos nunca se camina sobre los mismos pasos. Antes de atravesar el portón, Juanjo se lava las manos y nos insta a hacer lo mismo, en señal de purificación.

Datos útiles

Juan José Britch. Circuito Histórico de las Colonias Judías del Centro de Entre Ríos. Desde $75.000 por persona para dos o tres días de recorrido por sinagogas, museos y lugares emblemáticos. T: (3445) 53-5567. FB: /Circuito Judío del Centro de Entre Ríos

Gran Hotel Villaguay. Céntrico, bien atendido, con estacionamiento y restaurante. Desde $120.000 la habitación doble con desayuno. Alem 427, Villaguay. T: (3455) 42-3325. IG: @granhotelvguay

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