
Norberto Meza es creador y cocinero de Don Ignacio, una cantina que rinde culto “a la comida de la nostalgia”
Un templo dedicado a la milanesa. De eso se trata Don Ignacio, un pequeño local ubicado en los márgenes de Almagro, casi en el límite con Once. Allí, su dueño y cocinero, Norberto Meza, ofrece 35 variedades de milanesas, sumando opciones para todos los gustos. La lista incluye desde las más conocidas –milanesa sola con fritas, a caballo, napolitana– hasta las más exóticas, como la Majestic –con salsa fileto, muzzarella, salsa blanca, jamón, huevo duro picado y aceitunas negras– o la Vigilante, con membrillo y queso gratinado. Pero Don Ignacio es, también, un palacio del rock que expone la gran pasión que siente Norberto por la música.

