
Un estudio sugiere que podría ser útil para quienes buscan reducir su consumo excesivo
2 minutos de lectura'


Nació con el objetivo de mejorar el control de los niveles de azúcar en sangre de las personas con diabetes... hasta que descubrieron que tenía un efecto positivo sobre el control del peso corporal. Ahora, la semaglutida –más conocida por sus nombres comerciales, como Ozempic o Wegovy– parecería también ser útil para el tratamiento de personas con consumo excesivo de alcohol.
Al menos eso es lo que sugiere un pequeño estudio clínico de fase II (recién la fase III es la que permite la aprobación de un nuevo uso terapéutico por parte de las autoridades regulatorias en materia de medicamentos) realizado en 50 personas, en las que se observó que la utilización de una forma oral de semaglutida redujo los días de consumo excesivo de alcohol, los daños relacionados con ese consumo excesivo e incluso los deseos cotidianos de consumo.
Las conclusiones fueron publicadas en la revista especializada American Journal of Psychiatry. Eso fue lo positivo. Sin embargo, la semaglutida no redujo significativamente el objetivo principal del estudio: reducir el deseo de consumo de alcohol medido en un laboratorio después de que los participantes fueran expuestos a su bebida preferida. Tampoco logró producir una reducción estadísticamente significativa en el número promedio de bebidas consumidas por día calendario.
Aun así, los autores del estudio concluyeron que sus resultados respaldan la continuación de la investigación sobre la semaglutida como un posible tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol.
Un dato que también surgió del estudio –aún cuando no se trataba de uno de sus objetivos– es que el uso de semaglutida tuvo un efecto positivo en aquellos que consumían cannabis. “Los días de consumo de cannabis también disminuyeron entre el pequeño grupo de participantes que informaron consumir cannabis antes del estudio, aunque este fue un hallazgo exploratorio y no uno de los resultados principales del ensayo”, informó la publicación The Drinks Business al respecto.
Aunque todavía se desconoce por completo el efecto de esto medicamentos, la evidencia temprana sugiere que la semaglutida tiene incluso un efecto de remodelación de ciertas áreas del cerebro. Entre algunos de sus efectos no deseados, sus usuarios han mencionado tener menos placer, menos motivación, un interés disminuido en los pasatiempos e incluso una reducción del deseo sexual.
