
La cultura está modificando nuestro organismo más rápido que la maquinaria de la evolución. ¿Cómo seremos en el próximo siglo?
1 minuto de lectura'

Se acuerda de la imagen del mono transformándose en hombre que le mostraron en la escuela? Desilusiónese. La evolución de la especie humana no ocurrió de un modo tan lineal ni tan simple. Ni siquiera somos tan antiguos como pensamos: en tiempos geológicos o paleontológicos, nuestra aparición es tan reciente que se nos podría considerar unos recién llegados.
Según los científicos, no se produjeron cambios sustanciales desde el surgimiento del Homo sapiens hasta nuestros días, pero es innegable que ocurrieron modificaciones anatómicas y fisiológicas en cuyo origen influyeron mucho más la cultura que los procesos biológicos.
Los expertos en biología molecular aseguran que la diferenciación entre los monos antropomorfos -gorilas, orangutanes, chimpancés- y los homínidos se produjo hace 5 millones de años; según datos paleontológicos, esta divergencia tuvo lugar mucho tiempo antes. Sea cual fuere la fecha de origen, lo cierto es que la distinción fundamental no sólo estuvo dada por la posición erecta, sino también por las diferencias en nuestra capacidad craneal.
"La capacidad craneal fue aumentando en las diferentes especies de homínidos, e implicó una complejidad cada vez mayor del sistema nervioso central. En el Homo habilis , alcanzaba los 700 cm3; en el H. erectus , ascendía a 800 o 1000 cm3 y en el Homo sapiens llega a 1400 cm3. Con respecto a la posición bípeda, ya la tuvo el Australopithecus afarensis , hace 4 millones de años", explica Francisco Raúl Carnese, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y profesor titular de Antropología Biológica y Paleoantropología de la misma institución.
¿Un hombre primitivo con várices?
La liberación de los miembros anteriores facilitó la tarea de transformar la naturaleza, de crear instrumentos, de perfeccionarlos. Y también trajo algunos problemas.
"Es difícil pensar en un hombre primitivo con várices. Tanto por la posición bípeda como por el incremento de los hábitos intelectuales y el sedentarismo, los problemas vasculares en las piernas son propios del ser humano. Por otra parte, nosotros somos plantígrados por naturaleza, pero la moda (zapatos altos y hormas estrechas) propicia el equinismo . Como ocurre con los caballos, el pie de las mujeres no se apoya por completo y, al estar elevado, hoy provoca un acortamiento funcional de los músculos de la pantorrilla que no debieron tener las mujeres del pasado. También apareció el juanete, cuando los dedos se superpusieron por falta de espacio en zapatos tan estrechos", dice el doctor Tomas Mascitti, profesor consulto titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (a cargo de la Unidad de Neurociencias) y titular de la cátedra de Bases Biológicas y Neurológicas del Comportamiento Humano de la Universidad de Belgrano.
La pérdida de la función prensil del dedo gordo del pie es otra de las características diferenciales de los homínidos, que dejaron de necesitarla para treparse a los árboles a recoger su comida. De hecho, muchos de los cambios producidos en el organismo están vinculados con la conducta alimentaria.
"Ahora somos más altos -explica Mascitti- y esto se debe, en gran parte, a que consumimos más proteínas. Al primer hombre, a pesar de que cazaba, le era más fácil comer un tallo o una raíz."
La alimentación también influyó en la anatomía de la cara. Si se toman los colmillos de una persona actual, se observa que su raíz es muy larga. Esto da la pauta de que en etapas anteriores eran más prominentes y se utilizaban con mayor frecuencia; luego, fueron presentando una saliencia menor, como consecuencia de los cambios de hábitos alimentarios hacia comidas más elaboradas y fáciles de masticar.
Desde los primeros homínidos hasta la actualidad se produjo "una reducción del prognatismo (saliencia de los maxilares) y de la región facial, con un aumento de la capacidad neurocraneal. Este cambio en la región maxilar tambien se ve en la pérdida del tercer molar o muela del juicio y de las piezas dentales terminales", afirma el profesor Carnese.
El doctor Jaime Moguilevsky, profesor titular de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires e investigador superior del Conicet, asegura que desde el punto de vista fisiológico "el aparato digestivo también sufrió modificaciones ocasionadas por la dieta. El hombre primitivo no conocía la caña de azúcar ni agregaba sal a sus comidas. Por eso -si bien no existen registros que lo prueben-, ni la diabetes ni la hipertensión tuvieron para él la relevancia que presentan en la actualidad. Con la ingestión de azúcar surgió la necesidad de una mayor secreción de insulina; algunos organismos pusieron en práctica mecanismos adaptativos a esta situación, pero muchos otros no lograron hacerlo".
Algo similar ocurrió con el aparato cardiovascular. La hipertensión arterial, por ejemplo, es también "un mecanismo fisiológico adaptativo, vinculado -en parte- a una mayor ingesta de sal. Con el tiempo, estos cambios modificaron la estructura genética y así surgieron las familias de hipertensos, de diabéticos y otras enfermedades que pueden heredarse de una generación a otra", agrega el especialista.
El hombre del futuro
Los científicos coinciden en un punto: los cambios en el organismo no podrían haber ocurrido sin la influencia de la cultura. La mano del hombre ya no es una garra y existe un diagrama mental que nos permite emplearla para generar herramientas que utilizamos en nuestra vida cotidiana. La cultura implica la existencia de un lenguaje, que no sólo es posible por mecanismos cerebrales, sino también porque poseemos una laringe para articularlo.
Como contrapartida, las modificaciones que el ser humano ha hecho sobre la naturaleza, dañándola, se advierten en el cuerpo. En este fin de siglo, los hombres presentan una menor cantidad de espermatozoides que en otras épocas y esto se debe, opinan los especialistas, a las radiaciones y la polución ambiental. El incremento en la secreción de hormonas vinculadas con el stress es también producto de un ritmo de vida que nada tiene que ver con el de nuestros ancestros.
Mecanismos adaptativos
Así ocurrió siempre: el organismo puso en práctica sus mecanismos adaptativos. Bastan pocos ejemplos: los primeros homínidos, que no usaban ropa, tenían más pelo que nosotros; los japoneses que hace algunos años emigraban a los Estados Unidos e incorporaban mejores nutrientes a su dieta, eran más altos que los que permanecían en su país de origen.
Pero hoy existe una marcada diferencia con respecto a lo que Darwin definió como selección natural, un mecanismo evolutivo por el cual se sostiene que quienes sobreviven están mejor adaptados al medio ambiente.
"La supervivencia y mortalidad diferencial tuvieron un rol destacado en el proceso de hominización, pero en la actualidad podría decirse que están atenuadas por el desarrollo tecnológico y, en especial, por la tecnología médica. Porque muchos individuos que en otro momento no habrían podido sobrevivir en un ambiente determinado, hoy logran llegar a su etapa reproductiva con la ayuda de la medicina y de mejores condiciones de vida", afirma Carnese. Según los científicos, la cultura avanza más rápido que los procesos biológicos y no deberíamos esperar grandes cambios anatómicos o fisiológicos en los próximos siglos. Sin embargo, imaginación más evidencias mediante, los humanos de hoy podríamos preguntarnos: ¿tendremos apéndice y amígdalas dentro de unos miles de años? ¿Llegará a desaparecer definitivamente la muela del juicio? ¿Crecerá aún más nuestro cerebro? ¿Desbordará el cortisol de nuestra sangre si se incrementa el stress? ¿Se atrofiarán definitivamente los músculos que las comodidades del mundo moderno casi nos obligan a dejar de utilizar?
Los interrogantes surgen de a miles, como los años que deberán pasar para que alguno de estos cambios ocurra. Quizás, en ese tiempo, algún periodista se atreverá a preguntar: ¿se acuerda de la imagen del hombre del 2000 transformándose en....que le mostraron en la escuela?





