
Entre un uno y un dos por ciento de la población mundial sufre de verrugas genitales
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Le diagnosticaron verrugas genitales? Bueno..., no es una buena noticia, pero tampoco es para tanto.
No es algo poco común: los especialistas consideran que entre un 1 y un 2 por ciento de la población mundial tiene verrugas genitales. Los estudios han demostrado que en Estados Unidos 6 de cada 10 chicas en edad universitaria sexualmente activas, están infectadas por el Virus del Papiloma Humano (HPV), el responsable de estas verrugas.
"No hay razón para creer que en los varones sea distinto", explica el doctor Ted Rosen, profesor y vicepresidente del Departamento de Dermatología de la Facultad Baylor de Medicina de Houston, Texas (E.E. U.U.). Además de considerar que este sorprendente número probablemente sea aún mayor, el especialista sostiene que en la Argentina las cifras deben ser similares a las norteamericanas.
Un diagnóstico de HPV presenta un doble problema: el primero, al menos hasta ahora, son los tratamientos, que, suelen ser algo dolorosos. El segundo es la falta de información, porque del HPV se sabe bastante poco.
Aquí las certezas: los investigadores han identificado más de 70 variedades del virus, de las cuales unas 20 están implicadas en la aparición de verrugas anogenitales. De ellas, un par de variedades se relacionan estrechamente con el cáncer genital. Saben, además, que la principal vía de contagio es la sexual. Pero a partir de allí, toda otra característica de la infección se diluye en el misterio. ¿Existen otras vías de transmisión? ¿El sexo oral es riesgoso? Una persona tratada y sin síntomas, ¿contagia? ¿Hasta qué punto las cepas más peligrosas del HPV determinan la aparición de cáncer? Todo está en discusión. Incluso, existen parejas de personas infectadas que jamás se han contagiado y no se entiende bien por qué. Todo está en discusión.
Factor de riesgo
Para el doctor Michel Roy, director de la División de Gineocología-Oncología de la Universidad Laval de Quebec, Canadá, "en más del 80 por ciento de los casos, las infecciones son absolutamente benignas. Pero en ocasiones el virus, por un mecanismo que aún no se comprende del todo, aparece asociado a lesiones precancerosas que, eventualmente, podrían derivar en cáncer. Pero estos tipos peligrosos de HPV son un factor de riesgo; no una sentencia de enfermedad oncológica".
Un estudio del doctor Zur Hausen, publicado en la prestigiosa revista The Lancet, indica: "A pesar de ser fuerte la asociación epidemiológica entre ciertos tipos de HPV y el desarrollo de cáncer genital, solamente una fracción de los pacientes infectados con cepas de alto riesgo llegan a desarrollar carcinoma invasor de células escamosas. El período de latencia de 20 a 50 años entre la infección primaria y el cáncer invasor sugiere que se requieren otros factores para que evolucione la malignización".
Aún así, para una persona que se controla periódicamente, una poco probable lesión precancerosa debido al virus ofrece numerosas posibilidades de tratamiento antes de que se convierta en cáncer.
Duro de matar
En concreto, lo más probable es que si se le diagnosticaron verrugas genitales, su médico le aconseje extirparlas.
Hay un tratamiento quirúrgico, que consiste en la ablación de las verrugas, y también existe la criocirugía (se congela el tejido para destruirlo).
Estos tratamientos son molestos y, con frecuencia, no son sinónimos de solución definitiva. Es muy común que se produzcan recidivas; es decir, que las verrugas vuelvan. Esto ocurre porque, como dice Ted Rocen, "la infección por HPV es un regalo para toda la vida". En ocasiones, cuando las defensas bajan, las verrugas regresan.
Existen otros tratamientos. "La vaporización con láser es uno de ellos-enumera el doctor Michel Roy, director de la División de Gineocología-Oncología de la Universidad Laval de Quebec, Canadá-. Pero -advierte-, es muy costoso y puede requerir anestesia general."
Últimamente aparecieron ácidos en líquido que permiten que el paciente queme las verrugas en su casa. Pero suelen provocar ardor y, en menor medida, las verrugas pueden volver.
La novedad es una crema. Al laboratorio 3M le llevó 13 años y más de 100 millones de dólares desarrollarla. Su principio activo es el imiquimod.
"La crema no elimina el virus por sí misma, sino que estimula el propio aparato inmunológico y es el organismo el encargado de la tarea", dice Roy.
Pese a que por el momento es imposible librarse por completo del virus, los especialistas hablan de cura. "Es una cuestión de criterio -explica Rosen-. No erradicamos el virus, pero podemos eliminar las verrugas visibles y restaurar la función, aliviar los síntomas y reducir la posibilidad de que el virus sea transmitido a otras personas. Todo sin necesidad de cirugía; aplicando la crema 3 veces por semana antes de ir a dormir."
Roy utilizó el medicamento incluso en lesiones precancerosas y observó sorprendido cómo, al igual que las verrugas, también desaparecían.
"Faltan hacer muchos estudios en este aspecto -dice-. Pero las aplicaciones parecen ser múltiples. Es muy prometedora".
El dilema del contagio
Una persona que fue tratada por infección de HPV y que ya no tiene verrugas, ¿puede contagiarle el virus a una persona sana?
"Ante todo, nosotros siempre recomendamos el uso de preservativos en parejas que no son estables, con lo cual el riesgo siempre es mínimo -explica el doctor Ted Rosen-. Cuando en las relaciones se utilizan otros métodos anticonceptivos, a mí me gusta explicarlo de la siguiente manera: hay una diferencia entre lo que es ciencia pura y lo que es realidad. La posibilidad existe, pero es muy poco probable."





