
El primer estudio local sobre el tema revela que el 19 por ciento de la población mayor de 15 años está infectado por este virus de transmisión sexual
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El 19 por ciento de la población sexualmente activa de nuestro país está infectado con el virus herpes genital, también conocido como herpes simplex tipo 2. Este virus se presenta en distintas zonas -órganos y mucosas- de los genitales masculinos o femeninos. Por su ubicación y su modo de contagio es una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Los doctores Horacio López y Teresa Zitto, presidente y secretario respectivamente del Capítulo Argentino del Herpes -un grupo interdisciplinario local que integra un Foro Internacional- afirman que es la primera vez que existen datos epidemiológicos sobre la cuestión en la Argentina.
"Es una investigación que realizaron Juan Carlos Flichman y Cecilia Freire sobre una muestra de casi 600 casos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires -afirman los infectólogos-. La incidencia menor ocurre en menores de 30 años, y la mayor en personas de más de 40. Es decir, es más frecuente entre quienes llevan más tiempo de relaciones sexuales."
La forma de contagio no es difícil de imaginar: es por contacto con la mucosa o la piel vecina a la misma, que es donde se ubica y descarga el virus. No hace falta el contacto de semen o sangre (como ocurre con el HIV), pero el uso de preservativo, que se reveló un método eficaz para disminuir la transmisión del SIDA, respecto del herpes genital no ha sido tan exitoso: el adminículo a veces no cubre todas las zonas afectadas, que entran en contacto.
Un herpes asintomático
Luego de producir una primera infección, el virus está inactivo, pero en vida latente. Y a veces reaparece.
"Los síntomas típicos ocurren en 1 de cada 5 personas infectadas -expresa el doctor López, que presidirá el Congreso Mundial de Infectología que se realizará el año próximo-. Estos síntomas son vesículas, picazón, dolor, ardor al orinar, flujo genital en la mujer y puede inflamarse un ganglio linfático, que se vuelve doloroso. En la primera infección suele producir fiebre y decaimiento."
Sin embargo, la mayoría de las personas que tienen herpes 2 experimentan otros síntomas, que los infectólogos llaman no típicos. "Pequeñas heridas o fisuras en la piel de la mucosa genital, foliculitos o forúnculos, flujo genital, molestias al orinar", aclara la doctora Zitto.
El gran problema, no obstante, está reservado para ese 20 por ciento -es decir, 1 de cada 5 infectados- que tiene herpes, pero es asintomático. Por eso la recomendación es mantener una vida sexual lo menos variada posible. "Están en mayor riesgo -afirman los expertos- los que poseen un alto número de parejas."
Las uniones sólidas y permanentes parecen el mejor reaseguro para evitar cualquier ETS, siempre y cuando uno de los integrantes de la pareja no practique sexo fuera de la casa.
Los infectólogos recomiendan que todas las embarazadas conozcan su condición frente al herpes genital. Es que, especialmente si se infectan durante la gestación, existe un 50 por ciento de posibilidades de contagio al bebe (con riesgo de secuelas neurológicas, partos prematuros y bajo peso al nacer, entre otras cosas), además de aborto si la infección ocurre durante el primer trimestre del embarazo. Según el estudio mencionado, 1 de cada 4 embarazadas locales está infectada.
Los infectólogos afirman que la primera infección se extiende entre 16 y 20 días, y la recurrencia unos 10 días. La frecuencia de reaparición depende del estado inmunológico de cada persona. "Pero cuando ocurren más de 6 episodios anuales la indicación es tratamiento supresivo con drogas antiherpéticas. Son medicamentos que impiden que el virus se reproduzca, porque intervienen en su ADN".





