
Una casa argentina fue reconocida como una de las más eficientes energéticamente del Cono Sur latinoamericano. Se trata de la llamada Casa T, está ubicada en Martínez y su diseño permite ahorrar un 65% en energía, 83% en agua y 56% en la energía incorporada a los materiales.
La propiedad fue diseñada por el Estudio Flank Arquitectos, en colaboración con el Estudio Seggiaro Arquitectos y con la participación de Luciana Urteaga y el asesoramiento de la empresa tecnológica BGH Eco Smart, quienes contribuyeron a la idea de una casa pensada “con un sentido de menor impacto hacia el medio ambiente, ya sea en materiales o en eficiencia energética”, dicen sus dueños, cuya identidad prefieren preservar.
Por sus logros, recibió el certificado Edge Homes, que premia las construcciones que logran diseños con un menor consumo de energía.
Uno de los aspectos más relevantes cuando se evalúa el ahorro de energía es el de la iluminación. El hecho de tener una gran cantidad de luz natural reduce el consumo de energía. Es por eso que en este caso la fachada -en gran parte vidriada- tiene una orientación noreste, para que entre el sol por la mañana. Además, con el fin de regular esta entrada de calor, se dispone de cortinas eléctricas que pueden bajarse por completo en verano o subirse en invierno. En la misma línea, se construyó la galería exterior con la misma orientación para que actúe como colchón térmico entre el jardín y la casa.
También tiene lucarnas en espacios oscuros sin ventanas, como por ejemplo en el garaje. Una manera más de ahorrar en el consumo de iluminación que ya hace años se instaló en el mercado es utilizar luces LED, que consumen hasta un 70% menos que las tradicionales.
Qué es la geotermia
Los altos niveles de eficiencia energética alcanzados en la casa son producto de un sistema que pocas veces se ve en la zona residencial: la geotermia. A 50 metros de profundidad del piso se encuentran las napas subterráneas donde el agua se mantiene a 18 °C promedio todo el año. A través de un sistema de tuberías, un líquido refrigerante circula por siete pozos cavados debajo de la propiedad, toma esa temperatura en las napas y sube hasta los pisos de la casa, los cuales recorre en forma de serpentinas.
De esa manera, constituye una losa radiante en invierno y un piso refrigerante en verano, para obtener una temperatura constante los 12 meses del año. “Esto baja mucho el balance térmico porque en invierno el piso está a 18 grados y para llegar a 23 grados -que es la temperatura de confort- tenés que subir cinco grados. Lo mismo pasa en verano cuando hay 30 grados y queremos bajar a 23, tenés que bajar muchísimo menos que como lo harías sin la refrigeración del piso”, explica la arquitecta.
En los días de temperaturas más extremas, la casa puede climatizarse con un sistema de VRF (caudal de refrigerante variable). “Se usó VRF -poco común en la construcción residencial- que permite tener una zona en frío y otra en calor dependiendo de la necesidad de la casa. A su vez, parte de esa energía tomada se recupera para el calentamiento del agua sanitaria, indica Pablo Sarfiel, gerente de Soluciones y Servicios de BGH Eco Smart. Los propietarios celebran que “desde que nos mudamos en diciembre del 2021, solo cuatro días prendimos el aire acondicionado frío-calor porque en el resto no hizo falta”.
La propiedad también tiene 10 paneles solares instalados en la terraza de la propiedad. Los paneles funcionan en base a un sistema híbrido. Primero cargan unas baterías de litio con 15 Kw de capacidad al 100%, que le dan autonomía a la casa de más de 24 horas para las cargas básicas. Cuando están completamente cargadas, el sistema continúa generando energía que se suministra para los consumos esenciales de la casa. Si todavía sobra energía, está previsto que la casa se conecte próximamente con un medidor bidireccional a la red de Edenor y pueda inyectar el excedente al sistema. En caso de que el tablero falle, existe la opción de hacer un bypass y que la casa se alimente enteramente de la red.
Otro dato no menor es que la propiedad se construyó alejada de los bordes en lugar de hacerlo contra una medianera para conservar los árboles que la rodeaban y al mismo tiempo lograr ventilaciones cruzadas. Por ejemplo, se conservó un viejo tilo para el cual se adaptó el diseño de la casa y se creó un patio interno en el primer piso, donde el árbol se asoma por dentro. Además, todo el perímetro está construido con paredes dobles cuyos ladrillos tienen cámaras de aire para favorecer el aislamiento térmico.
Diseño modular
La disposición modular es otra arista del diseño que permite cerrar y abrir ambientes, no solo para lograr más privacidad sino también para sectorizar la calefacción. Por ejemplo, las puertas del estudio en el living se pueden cerrar por completo a modo de pared. Lo mismo puede hacerse en la escalera principal que conduce a las habitaciones, donde una gran pared de doble altura puede desplegarse para aislar la planta alta.
Otro espacio modular es el quincho; apenas un pasillo separa la casa del mismo. Las puertas de cada estructura se pueden abrir o cerrar para que funcione o no como volumen independiente.
Por otra parte, el techo del garaje, que se ve desde la terraza de la casa, fue adaptado a modo de techo verde que actúa como colchón y aislante térmico.