
En tiempos donde tener la agenda llena es habitual y se premia la productividad, hay personas que no pueden estar tranquilas descansando y necesitan mantenerse permanentemente ocupadas
3 minutos de lectura'

A algunos les cuesta parar, tomarse un respiro y necesitan tener siempre la agenda llena para sentirse productivos, al punto que no contemplan el destinar algunos minutos para leer un libro, sentarse en el sofá a ver una serie o dar una vuelta por el parque tomándose un café o un helado. En ese sentido, la psicología analizó por qué ciertas personas sienten culpa cuando tienen tiempo libre.
Los expertos destacan que sufren de autoexigencia desmedida y miden su valor mediante la productividad, por lo que necesitan mantenerse permanentemente ocupadas. Aquí te explico al detalle lo que sucede en su interior y cabeza.
Asociación del valor personal con la productividad
Muchas personas aprenden que valen exclusivamente por lo que producen, logran o resuelven. Si no están activas, sienten que pierden su valor como personas y tienen en la mente el lema de “el tiempo es dinero”, castigando simbólicamente la pausa.
Los expertos destacan que, en muchos casos, mantenerse ocupado de forma obsesiva funciona como un mecanismo de defensa para no conectar con vacíos emocionales, ansiedad, problemas personales o soledad.

Sentimiento de culpa por el tiempo libre
Para quienes han vivido bajo un estado de alerta o esfuerzo constante durante mucho tiempo, detenerse no se siente como alivio, sino como una amenaza o falta de control. Aquí aparece la autoexigencia desmedida, que es cuando uno se critica severamente por no haber hecho “más” al final del día, aun habiendo cumplido con múltiples obligaciones, y el agotamiento enmascarado que se da cuando se acumula fatiga física y mental, pero se sigue empujando al cuerpo hasta que colapsa o aparece una enfermedad para “permitirte” parar.
Isabel Hernández, directora del Departamento de Psicología de la Universidad Europea de Andalucía, explicó a Hola! que hay quienes sienten que no pueden parar y que descansar les provoca culpa o ansiedad.
“La diferencia no está tanto en cuánto hace una persona, en la cantidad de cosas que hace, sino en cómo se está relacionando con esa actividad que está haciendo”, dijo, ya que el llenar la agenda de actividades puede ser un intento por mantener la mente ocupada para no pensar o no sentir aquello que resulta difícil.
Además, detalló que el sentimiento de culpa por no hacer nada ocurre porque se asocia el “estar ocupados con estar haciendo lo correcto, y descansar con ser improductivos”.

1
2La defensa de Cristina Kirchner rechazó la reunificación de los juicios por los casos de Hotesur y Los Sauces: “No va a poder empezar”
- 3
La Fiscalía apeló el sobreseimiento de los familiares de Toviggino en una causa por lavado de dinero
4Julieta Prandi habló por primera vez tras anunciar su separación: “Estoy avergonzada”

