
La más famosa de las muñecas ahora será fabricada con materiales plásticos que no dañan la salud. La noticia sorprendió al mundo del juguete
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NUEVA YORK (The New York Times).- La Barbie se está por convertir en una muñeca ecológicamente correcta. Su creador, Mattel Inc., el fabricante de juguetes más grande del mundo, anunció que intentará eliminar los plásticos basados en petróleo, que estén relacionados con problemas ambientales y de salud de su juguete más popular.
"Es un movimiento importante y otros fabricantes van a tener que imitarlo", dijo Rick Hind, director del grupo Greenpeace, una de las entidades que han protestado contra los plásticos basados en petróleo no sólo porque no se degradan, sino también porque son un potente factor de riesgo para la salud.
Algunos materiales como el cadmio , el plomo y el ftalatos pueden desprenderse del plástico en ciertas condiciones y provoca serios trastornos en la salud.
Un vocero de Mattel explicó que la empresa considera que sus juguetes son seguros, pero que decidió cambiar los materiales porque "la población ha expresado su preocupación y nosotros queremos tenerlos en cuenta".
Cambio de materiales
El gremio de la industria del juguete declaró que los que tienen policloruro de vinilo son seguros para todas las edades, pero no ha tomado posición ante la decisión de Mattel de utilizar plásticos basados en vegetales.
La empresa que fabrica la Barbie anunció el cambio de materiales luego de que la Compañía Nacional de Medio Ambiente, un grupo preocupado por el ecosistema, dio los resultados de un análisis de juguetes de distintas compañías, indicando que contenían ftalatos , producto químico al que se lo acusa de causar daños en el riñón y el hígado, y serios problemas reproductivos en animales. Estos productos son diseñados para niños menores de 3 años, que con frecuencia chupan sus juguetes.
El anuncio de Mattel fue hecho público luego de que la Comunidad Europea impuso ciertas reglas para la fabricación de juguetes que, entre otras, requieren bandas de advertencia para aquéllos de plástico que no son diseñados para llevar a la boca, pero usualmente terminan en ella.
Hace más de un año, la Comisión de Productos Sanos para el Consumidor pidió a los fabricantes remover el ftalatos voluntariamente. Hasta ahora, el pedido todavía no había sido escuchado.






