
MIAMI (Estados Unidos).- Una de las actividades que millones de seres humanos abrazamos con mayor pasión sobre este fin de siglo es, sin duda, el turismo.
Si se posee el combustible monetario indispensable, hay turismo de toda clase y para todos los gustos. Sin pensarlo dos veces, los más intrépidos optan por el de aventura y se lanzan a recorrer escenarios agrestes, que carecen de todo adminículo tecnológico propio de la vida civilizada. Los espíritus sensibles se inclinan por el cultural , y se internan en laberintos de museos, escenarios operísticos y recorridos literarios. Los hedonistas encaran el gastronómico y son capaces de trasladarse a la otra punta del globo para satisfacer la voluptuosidad de sus sentidos. Los emprendedores hacen turismo de negocios y los haraganes viajan a disfrutar del puro placer del ocio.
Pero al parecer en esta materia aún no estaba todo dicho: ahora también se puede gozar del turismo de salud.
Claro, uno se toma el avión, aterriza en el hemisferio norte, se aloja en un hotel 5 estrellas con salida a una playa de película y puede hacerse sin demoras desde un chequeo hasta un tratamiento de alta complejidad guiado por personal hispanohablante especialmente dedicado a recibir pacientes latinoamericanos. ¿Interesante?
Aquí, en Miami, el alcalde Alex Penelas, la Cámara de Comercio, un grupo de 9 hospitales y otro de rutilantes hoteles decidieron coordinar esfuerzos con el lema One community, one goal (Una comunidad, una meta) para ubicar a la ciudad en el mapa de los servicios médicos de alto nivel.
Como integrante de un grupo de periodistas invitados a visitar los hospitales, no pude menos que maravillarme por la amplitud de la infraestructura, la tecnología de última generación y la rigurosa planificación de esas organizaciones del Primer Mundo, en las que en ningún momento se observan pacientes amontonados en las salas de espera. Aquí, en la antesala de los consultorios y de los tratamientos uno se encuentra con un coqueto salón, café, facturas, TV panorámica; en fin, que más que ir al médico uno tiene la sensación de asistir a una salida de paseo...
Quirófanos vidriados, aceleradores para radiología oncológica de última generación, instrumental diminuto, adaptado a las dimensiones de la anatomía infantil, son algunos de los recursos a disposición de profesionales ultraespecializados, enfermeras y personal de atención cuya amabilidad y dedicación es un valor agregado a la pericia médica.
Claro que, al hacer un balance, mientras en el aeropuerto espero la partida de mi vuelo de regreso, siento una mezcla de admiración y... envidia -lo confieso- de que este tipo de beneficios sea un privilegio para pocos, y se ofrezca a muchos miles de kilómetros del país.






