“Estoy bolviendo de Rosario”: el error ortográfico en un mensaje de WhatsApp que reveló el homicidio de un arquitecto
Rodolfo Bassi, de 61 años, fue asesinado a golpes en un departamento de su propiedad en Paraná, Entre Ríos
4 minutos de lectura'

La respuesta por WhatsApp llamó la atención de su familia. “Estoy bolviendo de Rosario”, decía el mensaje. Un error de ortografía en un texto del arquitecto Rodolfo Bassi nunca pasaba. El chat fue la señal que habilitaba a intuir que algo malo había sucedido. Pocas horas después iba a llegar la confirmación de lo peor: un crimen.
El cuerpo de Bassi, de 61 años, fue hallado el miércoles de la semana pasada atado a una silla en un departamento de su propiedad en el barrio Paraná XIV, en la capital de Entre Ríos. Había sido torturado y golpeado en la cabeza.
Por el crimen, pocas horas después, el fiscal Juan Manuel Pereyra y detectives de la División Homicidios de la Dirección General de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos detuvieron a dos sospechosos que hacían trabajos de albañilería y pintura para la víctima.
Uno de los sospechosos, según dijeron a LA NACION fuentes policiales, fue detenido en un ómnibus cuando viajaba hacia la provincia de Misiones. En su poder tenía documentación de la víctima.
“El arquitecto Bassi fue torturado”, explicó un investigador. El crimen ocurrió el 1° de este mes y se descubrió un día después, cuando sus hermanos hicieron la denuncia por su desaparición y aportaron el mensaje de WhatsApp con error ortográfico que les había llamado la atención.
El departamento donde Bassi fue atacado y asesinado es de su propiedad. Generalmente está alquilado, pero hace un tiempo estaba en refacciones y los dos sospechosos estaban a cargo del trabajo.
“El móvil del crimen podría ser económico. Más si se tiene en cuenta que uno de los sospechosos, mientras su cómplice mantuvo privado de la libertad al arquitecto, fue hasta la casa de la víctima para buscar algo. Suponemos que se trataba de dinero. Puede ser que lo hayan golpeado hasta que dijo dónde guardaba lo que buscan o pretendían los asesinos”, explicaron los voceros consultados.
Después de que la familia del arquitecto hiciera la denuncia de su desaparición, personal policial comenzó la búsqueda. La recorrida comenzó por los departamentos que Bassi tenía en Paraná y en obras en construcción en las que trabajaba.

Al llegar al departamento que la víctima tenía en un complejo del barrio Paraná XIV, el personal policial observó por una ventana que había un cuerpo. Los uniformados, que estaban acompañados por las dos hermanas de Bassi, convocaron a un cerrajero para que abriera la puerta.
Bassi estaba atado a una silla. Tenía cortes en el cuello y, a simple vista, se notaba que había sido golpeado en la cabeza, se supone con una herramienta.
“El cuerpo presentaba signos de tortura y un fuerte golpe en la cabeza con un elemento contundente”, dijo a LA NACION un detective que participó de la investigación.
Al departamento, Bassi había llegado en su moto, que no fue encontrada en la escena del crimen.
“En las filmaciones de las cámaras de seguridad del complejo se identificó una camioneta que estuvo en la zona el día de la desaparición de Bassi. Al recorrer las obras en construcción en las que trabaja la víctima, se cruzaron con un albañil que había llegado en el mismo vehículo”, agregaron las fuentes consultadas.
Ese sospechoso fue identificado por fuentes del caso como Carlos Aguilar, que tiene 48 años y hacía trabajos para el arquitecto. Lo primero que dijo fue que no había estado en el departamento donde encontraron el cuerpo de la víctima, pero sí que la camioneta la compartía con un amigo y que la usaban para hacer viajes para una aplicación.
Su amigo, identificado como Claudio Inofre fue detenido arriba de un ómnibus cuando estaba por dejar la provincia de Entre Ríos rumbo a Misiones.
La moto de la víctima, Yamaha XTZ 125, apareció en un terreno baldío sin la chapa patente.
“Aprovechando la relación de confianza que Inofre mantenía con Bassi, en virtud de estar realizándole trabajos de albañilería en el interior del inmueble, Aguilar e Inofre lo sorprendieron de forma violenta, logrando reducirlo mediante golpes, y lo maniataron con un alambre cerca de la cabeza, en la zona del cuello y parte de las piernas, logrando inmovilizarlo”, sostuvo el fiscal en la audiencia de imputación, según informó el diario Uno.
El representante del Ministerio Público sospecha que los sospechosos apagaron el teléfono de la víctima y, cuando lo encendieron, vieron los mensajes de la novia y de la familia. Entonces, para no levantar sospechas decidieron contestar uno de los mensajes. Pero no tuvieron en cuenta el error de ortografía que terminó siendo la clave del caso.
- 1
2Viuda negra VIP: contactos por redes sociales, inteligencia previa y otros secretos de la banda de Eluney
3“Pido perdón por las mentiras”: Laudelina, la tía de Loan Peña, lloró y admitió que la versión del accidente fue un invento
4Dos menores se conectaron por streaming desde su lugar de detención: “Asesinamos por plata”
