
Con cambios, el Senado aprobará la ley de obesidad
Deberán tratarla las obras sociales
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El Senado tiene previsto sancionar este miércoles la ley que obligará a las obras sociales y empresas de medicina prepaga a incluir en sus programas médicos la atención y el tratamiento de los trastornos alimentarios, que incluye enfermedades como la obesidad, la bulimia y la anorexia.
Estas dos últimas patologías habían sido eliminadas del proyecto en su paso por la Cámara de Diputados, pero la Comisión de Trabajo y Previsión del Senado volvió a incluirlas dentro de la cobertura del Programa Médico Obligatorio (PMO), tal cual había salido la iniciativa en noviembre último de la Cámara alta.
"La ley que aprobamos aborda la problemática en su conjunto: desde la prevención hasta el tratamiento y desde la educación hasta la actuación de los profesionales", explicó Gerardo Morales, titular de la comisión que el miércoles último dictaminó el proyecto que será discutido en el recinto esta semana.
Además de incluir el tratamiento de las enfermedades, la norma que se dispone a sancionar la Cámara alta establece la responsabilidad del Estado de realizar campañas de información y tareas de prevención y control sobre los trastornos alimentarios. En ese sentido, el Senado aceptará uno de los cambios introducidos al texto por Diputados. Se trata de la obligación de incluir en determinados alimentos de elevado contenido calórico la leyenda "El consumo excesivo es perjudicial para la salud", en el mismo estilo de las advertencias que se aplican a los envases de cigarrillos o de bebidas alcohólicas.
Como contrapartida, la Cámara alta insistirá en su redacción sobre el artículo que define cuáles patologías deben ser entendidas como trastornos alimentarios y, por lo tanto, quedarán comprendidos en las coberturas médicas de las obras sociales y empresas de medicina prepaga. Es en este punto que el Senado vuelve a incluir la bulimia y la anorexia en la regulación que comprenderá la futura ley.
En su anterior paso por el Senado, en noviembre último, sólo la formoseña Adriana Bortolozzi (PJ) había rechazado el proyecto, con el argumento de que terminará siendo funcional al negocio de las clínicas privadas que ofrecen métodos quirúrgicos de carácter estético para combatir la obesidad, como el denominado cinturón gástrico. "Hay que hacernos cargos de nuestros defectos y no esperar que toda la sociedad venga a pagar nuestras adicciones", dijo la legisladora.
El alcance de la cobertura
La iniciativa contempla la cobertura de los tratamientos médicos necesarios para combatir las enfermedades, incluidos los nutricionales, psicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos y todas las prácticas médicas necesarias para una atención multidisciplinaria e integral de las enfermedades.
En aquella sesión también hubo críticas a los medios de comunicación que habían hecho de esta iniciativa una bandera de promoción.
"Los senadores no vivimos de la obesidad, así que sería bueno que los que sí viven de ella sepan que se han excedido en su reclamo a este Senado por la aprobación de la ley", había afirmado la peronista Haidé Giri (Córdoba), titular de la Comisión de Salud, en referencia a la campaña de correos electrónicos hacia los legisladores iniciada desde un programa televisivo.
No obstante, el dictamen de la Comisión de Trabajo fue firmado por amplio consenso, ya que además de la UCR acompañaron el dictamen los bloques del PJ, ARI, el Partido Socialista y Fuerza Republicana (Tucumán). "En el país que produce alimentos para todo el mundo faltaba precisamente una legislación que abordara los trastornos de alimentación", señaló el jujeño Morales.
La iniciativa contiene también medidas antidiscriminatorias para quienes padecen trastornos alimentarios y establece los lineamientos para la realización, desde el Estado, de campañas de difusión dirigidas a la población y a los grupos de riesgo en particular.
En ese sentido, varios de sus artículos regulan la publicidad de determinados alimentos y prohíben taxativamente la publicación en medios de comunicación de dietas o métodos para adelgazar que no cuenten con el debido respaldo de un profesional médico o licenciado en nutrición. Además, estas campañas deberán estar dirigidas a personas mayores de 21 años y protagonizadas también por adultos.
Por último, habilita al Ministerio de Salud a requerir la comprobación técnica sobre calidad y beneficios de aquellos productos alimenticios promocionados como bajos en calorías.
Los puntos principales
- La obesidad, la bulimia y la anorexia deberán estar incluidas como enfermedades en el Plan Médico Obligatorio, que deben prestar las prepagas y obras sociales.
- Deberá comprobarse la calidad y los beneficios de los productos promocionados como de bajas calorías.
- Los alimentos de alto valor calórico deberán llevar la leyenda "El consumo excesivo es perjudicial para la salud".
- Prohíbe que los medios publiquen dietas o métodos para adelgazar sin respaldo de un profesional.




