
La intendencia proyecta cambios que buscan recuperar la franja ribereña; conflictos con locales gastronómicos, la anterior gestión y un millonario proyecto frenado
El conflicto entre el espacio político del exintendente de San Isidro Gustavo Posse y la actual gestión municipal de Ramón Lanús no solo sigue latente, sino que abrió un nuevo frente: la costa del distrito. En las últimas sesiones del Concejo Deliberante local, uno de los temas que generó discusiones especialmente acaloradas y acusaciones entre los dos bloques es la inhabilitación y clausura temporal de locales gastronómicos ubicados sobre la ribera, algunos propiedad de empresarios con una estrecha relación con el possismo. Los concejales que responden al exjefe comunal acusaron a la administración de Lanús de ensañarse con sus conocidos y no dejar trabajar a los comercios, mientras que los oficialistas denunciaron al gobierno anterior de usar extorsiones y “manejos por espaldas a la ley”.
