Conmociona a Tandil una ola de abusos

En medio de peleas familiares, denuncian que la investigación de unos 20 casos es trabada por la acción irregular de la Justicia
Ramiro Sagasti
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4 de enero de 2010  

TANDIL.­- Una serie de abusos sexuales está sacudiendo a esta comunidad, pero no son la atrocidad y la repetición de estos delitos los únicos motivos de la inquietud. La conmoción tiene otra fuente: una generalizada sospecha sobre irregularidades que habrían cometido algunos funcionarios judiciales y que volverían a poner en riesgo la integridad de los niños, según denunciaron más de 15 familias.

La intrincada trama de esta historia incluye acusaciones cruzadas entre las partes, supuestas amenazas, presuntas causas armadas contra los familiares de las víctimas, insultos y malos tratos entre funcionarios judiciales y familiares, como el caso de un asesor de incapaces que empujó a una mujer cuando ésta le decía que no iba a permitir que sus nietos volvieran con su padre, el presunto abusador?

Así, Tandil es, a esta altura, una olla a presión a punto de estallar. Y ya es observada por funcionarios de la Procuración de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, a cargo de María del Carmen Falbo, y por colaboradores del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que ordenó un análisis minucioso de la situación e incluso envió a una funcionaria a esta ciudad para que obtuviera información. Así lo aseguraron a LA NACION altas fuentes de ambos organismos.

Tal vez el caso más polémico es el que enfrenta a dos reconocidas familias de Tandil (los apellidos no serán mencionados para que las víctimas, todas menores de edad, no sean identificadas). En el medio de esta batalla familiar hay una niña de cuatro años. Hace seis meses, Mariano escapó por segunda vez con su hija. Para él, su ex mujer, Josefina, y la actual pareja de ésta, Ariel, habrían abusado de la niña. Ahora, sobre Mariano pesa un pedido de detención por haber huido con la niña, pero él no quiere entregarse porque teme que su hija sea devuelta a los presuntos abusadores (ver aparte).

La psicóloga Daniela Lezcano, que se especializa en abuso sexual y maltrato, concluyó que la hija de Mariano y Josefina había sido sometida a abuso. Uno de los abogados de Mariano, Franco Bindi, dijo a LA NACION que el trabajo de Lezcano fue convalidado por los psicólogos forenses Cristina Nudel -integrante de Asociación de Psicólogos Forenses de la República Argentina (Apfra)- y Enrique Stola. Y mostró documentos con esos avales.

Sin embargo, la justicia de Tandil consideró que no había elementos suficientes para sostener la teoría del abuso. Eso quedó plasmado en un fallo de la justicia civil, confirmado en segunda instancia. El fiscal Luis Humberto Piotti, que instruye la causa penal, resolvió archivarla, al desacreditar el trabajo de Lezcano, aunque el expediente después sería desarchivado. Sobre la base de un informe realizado por la perito psicóloga Myriam Rudloff, Piotti consideró que la niña podía haber sido inducida por un padre "despechado" tras la separación y por la psicóloga Lezcano. Lo mismo opina el asesor de menores Ezequiel Belaunzarán.

En una reunión que mantuvieron los abogados de Mariano -Bindi, Luis Santucho y Ezequiel Maradeo- con el fiscal, éste les habría dicho: "Ustedes nunca van a poder probar nada", según contó Bindi a LA NACION. En la fiscalía negaron que Piotti haya dicho esas palabras.

Denuncias y presiones

Se dijo que la causa que enfrenta a las reconocidas familias de Tandil fue la que desató el escándalo, pero hay otras en las que se denuncian irregularidades. "Son unas 15 denuncias, que involucran a por lo menos 20 chicos", dijo Lezcano. En todos los casos, los abusos y los malos tratos tuvieron lugar dentro del seno familiar y quienes acusan a los funcionarios judiciales temen que finalmente los niños sean revinculados con los presuntos abusadores. Por eso ya se hicieron tres marchas en Tandil.

La primera se realizó el 9 de octubre pasado. Ese día, el colegio de psicólogos le abrió un sumario a Lezcano, tras una denuncia de Piotti por violación del código de ética. Ese mismo día, el hermano de la psicóloga forense, Roberto, fue detenido por tenencia simple de cocaína en un dudoso procedimiento. La policía lo acusó de haber arrojado un paquete con la droga desde una moto, 3000 metros antes de donde fue interceptado. Fue encerrado en una comisaría. Allí estuvo un tiempo, hasta que su hermana ofreció una entrevista a un canal local y, horas después, la jueza de Garantías Stella Maris Aracil ordenó el traslado del acusado a la cárcel de Sierra Chica. La tenencia simple es excarcelable.

Para Lezcano, que atendió a la mayoría de los chicos sometidos a abusos cuyos familiares ahora denuncian irregularidades, la detención de su hermano es una forma de presionar para que ella deje de intervenir en estos casos. La jueza Aracil no quiso hablar con LA NACION.

Lezcano no es la única que denunció amenazas y presiones. También lo hizo Patricia, madre de mellizos que, según su denuncia, habrían sido ultrajados por su padre, un empleado civil de la Fuerza Aérea. "A mi hermano Jorge le armaron una causa por encubrimiento. Encontraron un cuadro de una moto robada. Hacía más de siete años que estaba ahí y lo había llevado mi ex esposo. ¿Cómo sabía Piotti que el cuadro estaba ahí? También me rompieron los espejos del auto, me pintaron la puerta de mi casa?", contó Patricia.

La mujer denunció a Piotti en la Procuración de la Corte bonaerense, el 19 de junio de 2008.

"Tardaron dos años y medio para hacer una cámara Gesell y cuando la hicieron enfrentaron a los chicos con el abusador; no nos dieron medidas de protección; no se nos permite ver la causa ni nos notifican de las medidas judiciales, pese a que somos particulares damnificados; los chicos acusaron al padre, pero no se ordena la prisión preventiva", contó Patricia.

El fiscal citó al padre de los mellizos y a su nueva pareja a declaración informativa, porque consideraba que había pruebas para sospechar que, en efecto, los niños habían sido objeto de abuso; sin embargo, después de esas declaraciones archivó la causa. El fiscal general del departamento judicial de Azul, Martín Eugenio Céspedes, desarchivó la causa: si había pruebas para sostener las sospechas, el archivo no tenía sentido. Desde la fiscalía de Piotti se dijo: "Fue un error material, un error de redacción".

Susana Deferrari, secretaria de Estrategia Institucional y Gestión de la Procuración bonaerense, dijo a LA NACION: "Pese a todo, el sistema en su conjunto está funcionando, ya que el fiscal general reabrió la causa archivada. Tenemos que confiar en las revisiones. Estamos observando. El fiscal general está actuando. Si se comete una irregularidad, se van a tomar las medidas correspondientes".

Golpes y denuncias

En medio del conflicto, el asesor Belaunzarán recomendó la revinculación de los mellizos con el padre. Chela, la abuela de los niños, contó que fue a ver a Belaunzarán. "Me dijo que era preferible que los mellizos tengan padre, aunque fuera un abusador, y me preguntó qué iba a hacer si le daba mis nietos al padre", narró la mujer.

La abuela -según contó- le dijo al funcionario: "No le voy a permitir que devuelva mis nietos al abusador". El defensor la habría empujado; la mujer cayó al piso y se fisuró una costilla. "Fui a hacer la denuncia a la comisaría, pero no me la tomaron. Dijeron que tenía que traer testigos." A Belaunzarán sí le tomaron la denuncia: declaró que la mujer lo había tomado de los testículos y de la corbata y que por eso tuvo que empujarla.

Consultados por LA NACION, ni el asesor de incapaces ni el fiscal Piotti quisieron hacer declaraciones públicas.

Textuales

"Son unas 15 denuncias que involucran a 20 chicos"

DANIELA LEZCANO

Psicóloga

"Estamos observando. El fiscal general está actuando. Si se comete una irregularidad, se van a tomar las medidas correspondientes"

SUSANA DEFERRARI

Secretaria de estrategia Institucional y Gestion de la Procuracion bonaerense

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