
Crece el malestar en la Policía Bonaerense
Disgusto: jefes de la fuerza reaccionaron con dureza ante la detención de 13 efectivos de Defraudaciones y Estafas
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LA PLATA.- Varios oficiales superiores en actividad y en retiro calificaron como "oprobiosa" la nueva red de supuesta corrupción que habrían tejido, con los delitos de extorsiones y asociación ilícita, los policías de Defraudaciones y Estafas, con sede en Martínez, detenidos y a disposición del juez federal de Morón Jorge Rodríguez.
Afirmaciones de Saba
Quiso la superioridad o la fuerza de los acontecimientos que la versión oficial de las imputaciones cargadas sobre las espaldas de toda una plana mayor policial la encarara el director de Asuntos Judiciales, comisario general y abogado Carlos Emilio Saba, de quien depende la división policial arrestada. Saba es, justamente, uno de los presuntos sucesores de Klodczyk, como lo fue, en su momento, Oscar Rossi, director general de Narcotráfico, según una lista circulante en pasillos policiales y políticos.
Otros candidatos
En realidad, en esa grilla también han sido alistados los comisarios generales Juan Domingo Lugos, Ramón Orestes Verón y un tercer comisario general (RA), que permaneció en el Senado cuando Eduardo Duhalde era vicepresidente, y que hoy ocupa una función muy cercana a la seguridad personal del actual gobernador. A los observadores del proceso policial no les pasó por alto un dato más que relevante: Ricardo Ré, presidente del Mercado Central, hombre de estrecha confianza de Duhalde, fue el impulsor de la denuncia que terminó con el descabezamiento de la cúpula de Defraudaciones y Estafas.
Sólo Duhalde puede decidir
Sólo Duhalde sigue con preocupación la evolución de la crisis policial, esa señal es una más de que sólo él definirá, sin interferencia alguna, los nombres de los que, en pocas semanas más, relevarán al secretario de Seguridad, Alberto Piotti, y al jefe Klodczyk. Animado por esa misma convicción, Saba no rehusó reconocer que su nombre sonaba, como tampoco negó la gravedad de los cargos impuestos sobre 14 policías, uno de ellos prófugo.
Según Saba, el caso "común y de supuestas inconductas que el juez merituará", se desvincula totalmente de los tiempos que necesita la reorganización policial para entrar en vigor.
En cambio, el vicegobernador Rafael Romá calculó que restarían unos diez días para plasmar la reestructuración policial. Desactivar las brigadas, las decisiones de narcotráfico, la desaparición de la suboficialidad y la vigencia de tres superintendencias figuran entre los cambios citados.
En cambio, ex jefes policiales dudaron que antes de fin de año puedan tomar vigencia los cambios. "No hay un peso", advirtió uno de ellos, aunque para otros entendidos ese no es el peor de los problemas.





