
De jamón crudo y queso, mide más de medio metro y lleva un kilo de relleno; lo preparan en una parada el acceso a Balcarce, que se convirtió en obligada por esta monumental atracción gastronómica
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BALCARCE.– “Es sagrado”, dice con orgullo Mabel Di Santis, sobre su sándwich de jamón crudo y queso que mide más de medio metro y tiene un kilo de fiambre. Titánico e inabarcable, es un monumento gastronómico que se ha convertido en icónico entre los miles de viajeros que pasan por el acceso a esta ciudad. “El Cruce” se llama el comedor y atiende en la unión de las rutas 226 y 55. Desde 1937 jamás cerraron y se transformaron en un sinónimo de la localidad conocida por ser la cuna de Juan Manuel Fangio.
Por Leandro Vesco

