
Despidieron a Calabresi, un nuncio con récord
Recepción: De la Rúa coincidió con Menem en el acto ofrecido por el decano del cuerpo diplomático, que dejará el país el viernes.
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El presidente Fernando de la Rúa, acompañado por su mujer, Inés Pertiné, y por el vicepresidente Carlos Alvarez conversaron animadamente anteanoche con el ex mandatario Carlos Menem durante la recepción ofrecida en la Nunciatura por monseñor Ubaldo Calabresi, que el viernes próximo concluirá una misión de 19 años como delegado pontificio en el país.
El encuentro constituyó uno de los actos organizados para llevar un saludo a Calabresi, el nuncio apostólico que más tiempo permaneció en la Argentina como enviado del Papa. La despedida eclesiástica se concentró anoche en la Catedral, con una misa concelebrada por 56 obispos y centenares de sacerdotes.
Monseñor Calabresi dejará el país el viernes próximo por la tarde. A la mañana llegará su sucesor, el español Santos Abril.
En el encuentro en la Nunciatura, mientras el nuncio saludaba al pie de la escalera a una larga fila de invitados, De la Rúa y Menem, que se ubicaron en un salón del primer piso, fueron el centro de las miradas. Los diálogos, por supuesto, quedaron en la intimidad, pero trascendió que el reciente viaje del vicepresidente Alvarez a Gran Bretaña fue uno de los temas que más interesaron al ex mandatario.
La representación eclesiástica fue encabezada por el presidente del Episcopado, monseñor Estanislao Karlic, y los vicepresidentes Jorge Bergoglio y Eduardo Mirás, entre muchos otros obispos y arzobispos. Todos coincidían en destacar el buen ánimo y espíritu jovial que mostraba el cardenal Juan Carlos Aramburu, arzobispo emérito deBuenos Aires, que en febrero último cumplió 88 años.
Se encontraban el canciller, Adalberto Rodríguez Giavarini, los ministros Ricardo Gil Lavedra, Héctor Lombardo y Nicolás Gallo, el secretario de Culto, Norberto Padilla, y el jefe del gobierno de la ciudad, Enrique Olivera.
Entre los ex funcionarios menemistas se pudo ver al ex titular de Justicia Rodolfo Barra y a Esteban Caselli, último embajador argentino en el Vaticano y actual secretario general de la gobernación bonaerense. Sorprendió entre los asistentes la presencia del banquero RaúlMoneta. No se observó la presencia de representantes del último gobierno militar.
Estuvieron, además, el doctor Italo Lúder, Aldo Carreras, Juan José Laprovitta y el médico Angel Centeno, que además de haber acompañado a Menem como secretario de Culto ocupó el mismo cargo durante el gobierno de Frondizi. Coincidió en ese entonces con la misión que Calabresi desempeñó en Buenos Aires como secretario de la Nunciatura, entre 1956 y 1959.
El sacerdote italiano retornó al país como nuncio en enero de 1981, en reemplazo del cardenal Pío Laghi. Calabresi ejerció el cargo durante siete presidencias: las de Videla, Viola, Galtieri y Bignone, en gobiernos de facto, y las de Alfonsín, Menem y De la Rúa, en el período democrático. Se recordó en la recepción la actuación destacada que el nuncio cumplió en la mediación papal entre la Argentina y Chile por el conflicto del Beagle, así como en las visitas que Juan Pablo II realizó al país, en 1982 y en 1987.
Calabresi había sido distinguido el martes con una bandeja de plata en el Palacio San Martín, en una recepción ofrecida por la Cancillería. El anfitrión, Norberto Padilla, recordó la imagen de su presencia en el Congreso el 10 de diciembre de 1983, cuando el tumulto y el sufrido protocolo lo colocaron en un sitial muy cercano al presidente Alfonsín, que realizó su juramento con Calabresi como escolta improvisado.




