
Duras acusaciones del ex marido de Arias Uriburu
Dijo que ella pertenecía a una secta
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Imad Shaban, el ex esposo de Gabriela Arias Uriburu, afirmó ayer que no deja viajar a sus hijos a la Argentina para que visiten a su madre, porque "es difícil confiar" en ella, a la que acusó de pertenecer a "una secta" religiosa y "abandonar a los chicos".
El hombre, quien retiene a los tres niños en Jordania, su país de origen, atribuyó su huida ilegal a que "fue la madre quien abandonó a los chicos al meterse en una secta", dijo que "programaba a los chicos, les hablada de magia negra y magia blanca, que recibía mensajes de Dios" y que ahora "es difícil confiar en ella". Shaban dialogó telefónicamente ayer por la mañana en el programa radial del periodista Nelson Castro.
Gabriela Arias Uriburu fue consultada acerca de estas declaraciones, pero se excusó de opinar. "No voy a responder", afirmó ayer a LA NACION.
La mujer mantiene gestiones diplomáticas con los gobiernos de ambos países para poder reencontrarse con sus hijos, y creó la Fundación Niños Unidos para el Mundo. Ayer se reunió con el presidente Eduardo Duhalde.
"Hay una estrategia del gobierno argentino ante Jordania, pero no puedo hablar. Está en riesgo nada más ni nada menos que el futuro de mis hijos y me puede costar la vida", dijo Arias Uriburu.
Su ex esposo justificó su decisión de no permitir que los niños viajen a la Argentina, a pesar de las gestiones diplomáticas, y se comprometió a "garantizar" a su par jordano que "los niños no serían retenidos en el país".
No obstante, Shaban dijo estar dispuesto a permitir a Arias Uriburu ver a sus hijos, pero dijo que "ella no quiere viajar a Jordania".
"Tiene la invitación del rey, pero ella miente sobre cosas que pasan en este país, y no viene. Inventa secuestros, que teme matar por honor, que acuchillan a chicas que habla con cristiano", que "los chicos piden permiso para abrazarla", afirmó el jordano en declaraciones a Radio La Red, tras considerar que "el problema en realidad" es que "su prioridad es la secta; segundo, ella, y después, chicos" (sic).
"El problema es que esta mujer programó a mis chicos, esta mujer aprovechó de mis chicos, esta mujer está aprovechando, ahorita está poniendo mis hijos en la pantalla y no quiere venir a verlos", expresó Shaban en un primitivo castellano.
En ese marco, el hombre justificó su negativa a dejar viajar a los niños al señalar: "Cómo voy a confiar en alguien, la que destrozó la vida de esta casa, la que se metió con la secta y programó a los chicos. Siempre repito esto: la madre, en los últimos siete meses en la casa, descuidó el chico totalmente, estaba involucrada con una secta, entonces cuando tú estás involucrado con una secta, tus prioridades en la vida es distinta (sic)."
Señaló que "siempre me había dicho que ella sus prioridades eran primero la secta, después ella, después el chico y después de ahí, las otras cosas".
"Cuando tú tienes una madre que queda en la noche con candelas, arañando cosas de la secta, cuidando a los chicos, hablando de magia negra, hablando de magia blanca, diciendo que ella recibe mensajes de Dios, es algo difícil vivir con una persona así", dijo Shaban.
"Yo he peleado por Gabriela para ella estar sana, pero no quiso, se fue con la secta por su propia decisión, abandonó la casa y se fue a vivir con la secta", señaló. Shaban aseguró que, al momento de separarse, "ella acordó que yo estoy con los chicos y me pidió dinero para ella seguir viviendo con la secta", pero aclaró: "Yo no quise, con razón, porque yo amaba a mi esposa, quería volver a la casa con los chicos, ésa es mi gran decepción en la vida, y hasta hoy estoy pagando por eso".





