
El primer gran reencuentro de los 311 Fernández Madero
El hospital Fernández y Puerto Madero, ligados a su estirpe
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El Colegio Pradere, de Victoria, fue escenario de la reunión de los 311 integrantes de la familia Fernández Madero, en la que recordaron a Emilio Fernández e Isabel Madero, quienes hace 118 años, cuando contrajeron un matrimonio luego del cual tuvieron 13 hijos, dieron inicio a tan fecundo linaje.
Cuenta la crónica del encuentro, escrita por Ana van Gelderen Fernández Madero, una de las descendientes del prolífico matrimonio, que Emilio Fernández, abogado nacido en 1863, fue procurador general de la Nación durante el gobierno del general José Félix Uriburu y era nieto del doctor Juan Antonio Fernández, uno de los primeros médicos argentinos, en cuyo homenaje lleva su nombre el hospital Fernández, del barrio de Palermo.
Isabel Madero, en tanto, nacida en 1868 (ella y Emilio nacieron, por motivos políticos, en Uruguay), era hija de Eduardo Madero, responsable de la construcción de Puerto Madero (con un proyecto presentado en 1881, durante el gobierno de Julio A. Roca), y nieta de Juan Nepomuceno Madero, fundador de la biblioteca de San Fernando, que lleva su nombre.
Se casaron en la iglesia San Miguel, de la Capital, el 16 de junio de 1888.
Al encuentro asistieron hijos, nietos, bisnietos y tataranietos de los seis hijos de Emilio e Isabel que tuvieron descendencia: Emilio, Cristián, Gervasio, Jaime, Miguel y Magdalena.
Todos -reza la crónica familiar- fueron grandes amantes del teatro, los malabares y las acrobacias, además de poseer un gran sentido del humor. En las galerías del patio del Colegio Pradere los 311 descendientes pudieron ver fotos y recortes periodísticos de Emilio e Isabel y cada una de las ramas de su descendencia, además de un árbol genealógico gigante.
El encuentro comenzó a gestarse en marzo pasado. Así lo cuenta María de Aldecoa, descendiente por la rama de Miguel Fernández Madero: "Me llamó Rodrigo Fernández Madero, de la rama de Jaime, y me dijo que tenía ganas de hacer un encuentro de todos los Fernández Madero. Llamó a un miembro de cada una de las seis ramas que tuvieron descendencia. Nos dividimos las tareas y nos reunimos una vez por mes para organizar todo. Lo más difícil fue recabar datos para armar el árbol genealógico".
Muchos de los Fernández Madero se conocieron ayer. Entre ellos, Oscar Arce, que tiene 96 años y fue esposo de Magdalena, lo que lo hace el único representante vivo -al menos a modo de cónyuge- de la primera generación, y Nicolás de Foronda, de sólo tres meses, bisnieto de Jaime. La misa del padre Edgardo Fitolite selló un día pletórico de reencuentros.



