
Freecycle, la alternativa verde para decorar y equipar la casa
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Aquellos muebles y objetos en desuso ya no tienen un destino asegurado en el basural, sino que pueden ser reubicados y reutilizados a través de iniciativas como Freecycle ( www.freecycle.org ), un sitio en Internet que nació en el primer mundo, donde hay un gran problema en cuanto a los desperdicios generados por la población, pero que tiene su grupo acá en Buenos Aires.
La mecánica es así: se dona a la Red un objeto en buen estado y el usuario registrado tiene la posibilidad de tomar lo que quiera de la Red. El que toma un objeto no está obligado a dar nada a cambio, es un "dar" sin esperar recibir algo en intercambio.
Freecycle Buenos Aires cuenta con 1347 miembros. Es la única ciudad en la Argentina donde hay grupo oficial. Según Victoria Anda, moderadora de Buenos Aires Freecycle, lo que más se ofrecen son libros, electrodomésticos, productos eléctricos, como monitores usados, celulares, y muebles, como un colchones y sillas.
"La tendencia de donar va creciendo paulatinamente. En julio de 2006 éramos 200 miembros hoy somos mas de 1300. Pero las condiciones son diferentes que en Europa o Estados Unidos, Uno acá tiene más familiares o conocidos con necesidades. Allá es muy común regalar, por ejemplo, un microondas, acá muchas veces vas a encontrar a un familiar o alguien en el entorno que lo necesite", resumió Anda.
Laila Ekboir es una argentina radicada en el exterior que practica el freecycling de forma permanente. En su casa de Los Angeles, que compartía con dieciséis estudiantes, decidió reservar un rincón de la casa para Freecycle.
"Los miembros la casa, nuestros invitados, amigos y visitantes cuando tenían algo que ya no usaban, pero que estaba en buenas condiciones, lo podían dejar en el rincón y cualquiera se lo podía llevar. Fue una decisión colectiva que tomamos entre todos porque nos parecía una lástima tirar cosas que estaban en buenas condiciones pero que no queríamos", contó Ekboir.
La raíz de este comportamiento está en la reeducación del consumo: "No nos gusta la cultura consumista que nos rodea. Tomando en cuenta todas las cosas que terminan en los basureros solo por estar «pasadas de moda», por ser «viejas» o por estar rotas (pero que se pueden arreglar fácilmente), fue también una decisión ecológica".
Ahora que volvió a radicarse en la Argentina, Ekboir sigue haciendo freecycle con objetos y ropa que ya no usa. "El intercambio es una alternativa ecológica, nos saca de nuestras costumbres de consumo constante y, además, cuando donás a otro miembro de Freecycle, le estás haciendo un regalo a alguien, sea un extraño o un conocido. Y eso es lindo", concluyó Ekboir.
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